Sobre mí:I'm the voice inside your head you refuse to hear, I'm the face that you have to face mirrored in yo...
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Siempre he estado en contra de la publicidad. Bueno, al menos desde que descubrí que los cereales no te hablan en el desayuno (descubrimiento que tuvo como banda sonora original la reprimenda de mi madre: “¡Si ya sabía yo que no te iban a gustar! ¿Y ahora qué hacemos con todos estos cereales?”) Quiero pensar que la publicidad no obtiene de mi lo que busca, es decir, “despertar en gente que no puede permitírselo el deseo de poseer algo que 10 minutos antes no necesitaba”. Aunque tengo que pelear, no os vayáis a creer. Ya no me importa que los cereales del desayuno hablen, sé que durante “esos días” no seré más feliz por llevar unas determinadas compresas (aunque tampoco descubriré a qué huelen las flores), etc. Prefiero obtener calidad y justicia comercial, dentro de lo posible (perdón, es que soy un poco rojilla y revolucionaria). Este libro viene a darme la razón en muchos aspectos: la publicidad es un modo de control de masas, de alienación, muy útil, a juzgar por los resultados. Cambiar esto está en nuestras manos, pero primero necesitamos que alguien nos abra los ojos. Y este es, si no el fin, al menos una consecuencia de la lectura de este libro. Frédéric Beigbeder trabajó como creativo en una importante agencia de publicidad. Suyo es el famoso eslogan “Mírame a los ojos. He dicho a los ojos”, de una campaña que además de promocionar un “revolucionario” sujetador, catapultó a la fama a la modelo (por cierto, rubia y muy mona) que la protagonizaba. Digo esto para que veáis que Monsieur Beigbeder sabe de lo que habla cuando se trata de publicidad. Cuando entendió que no quería seguir formando parte del circo de este mundillo, decidió escribir un libro con el que sacaría a la luz los entresijos más macabros del mundo en el que se movía. Todo esto con el fin último de ser despedido de su empresa. Para ello, crea un alter ego, Octave Parango, a través de quien descubriremos y odiaremos las cloacas publicitarias. El libro está dividido en seis partes cada una de las cuales lleva como título un pronombre personal. En cada parte, el narrador adopta la forma indicada (yo/tú/él/nosotros/vosotros/ellos). Yo me quedo con la primera, con la que está narrada en primera persona, porque es en la que Beigbeder/Octave mete el dedo en la llaga y revuelve sin piedad. No hace falta leer entre líneas (aunque es muy recomendable) para que muchas vendas se caigan (de los ojos, se entiende). Y por si hubiera dudas, se citan compañías y eslóganes, para que nuestro trabajo de investigación sea más sencillo. Ahora bien, en cuanto esta parte finaliza, comienza la verdadera historia de Octave, la novela como tal. Según avanzamos, descubrimos un mundo salvaje y difícil de creer (no valoro si es real o no, no estoy capacitada para eso) que hace de y con nosotros, potenciales consumidores, lo que quiere. Lo malo es que como el objetivo del libro es conseguir que Octave sea despedido de su empresa, la historia evoluciona hasta un punto “gore”, tan macabro, a todos los niveles, que se nos hace difícil distinguir la “realidad” de la “ficción”. Cabe recordar, no obstante, que el autor consiguió su objetivo, le pusieron de patitas en la calle, así que digo yo que algo habrá de cierto en esta novela, ¿no? En resumen, “13,99 euros” (que es el precio original del libro, por si había alguna duda) es un alegato antipublicitario, escrito en forma de novela para llegar a un mayor número de lectores. Paradójicamente, se convirtió de forma rápida en un best-seller, en un fenómeno de masas. El producto acaba siendo devorado por el monstruo de trata de denunciar. Y es que, citando la obra, “¡qué fácil resulta despotricar contra el sistema y, al mismo tiempo, contribuir a que funcione!”. Es lo que me pasará a mí. Ahora que he acabado el libro, pondré en funcionamiento mi memoria de pez, tan típica de nuestra sociedad, y volveré a entrar en la rueda. Qué cruz.
Pues que quieres que te diga... yo creo que este libro no dice nada que no sepamos ya, que recurre a los topicazos hasta en la parte mas de denuncia y que el tio este tiene la cara de cemento. Pero en fins...
Buen comentario, leere el libro, el tema es interesante, en ciencia ficcion he leido sobre lo mismo, mercaderes del espacio y la guerra de los mercaderes, muestran el futuro a que nos lleva la publicidad y las grandes multinacionales de Fredereik Pohl.
16.05.2004 15:02
Pues que quieres que te diga... yo creo que este libro no dice nada que no sepamos ya, que recurre a los topicazos hasta en la parte mas de denuncia y que el tio este tiene la cara de cemento. Pero en fins...
24.10.2003 16:47
Buen comentario, leere el libro, el tema es interesante, en ciencia ficcion he leido sobre lo mismo, mercaderes del espacio y la guerra de los mercaderes, muestran el futuro a que nos lleva la publicidad y las grandes multinacionales de Fredereik Pohl.
19.10.2003 15:35
Tengo muchas ganas de leer este libro. Saludos