Hará unas horas que terminé de leer este libro de tan solo 63 páginas que son nada más que eso, páginas.
Porque lo importante es cómo se te queda el corazón cuando lees los poemas de Neruda, ¡Vaya 20 poemas¡, y vaya cántico al amor, un amor que va más allá de.........todo. El amor con mayúsculas lo impregna todo, la alabanza por la mujer amada es continua, dulce, repiqueteante, halagüeña, ¡inmensa ¡. Yo no tenía ni idea de que se era capaz de amar así. Pero Neruda lo fue y nos lo dejó reflejados en estos versos que me ayudaron un poco a preparar mi mente para cierta opinión en verso que quería hacer también, y la verdad, una no tiene costumbre.
A mí mis padres me tienen dicho que allá donde fueres, haz lo que vieres, y bueno, si quería hacer un poema, nada mejor que cogerme un libro de poesías. Tener, tengo varios, pero el de Neruda, aparte de tener un valor sentimental especial, porque me fue dedicado, además (no por el autor, sino por quien me lo regaló), creo que fui a leer la más linda de las poesías de amor y de sentimiento profundo. Sin querer opté por algo mágico, encantador y que predispone a esa sensibilidad que una necesita para pensar en verso, en música, en melodía de palabras.
No conozco en su totalidad la obra de Neruda pero creo que su obra poética culmina con estos 20 poemas de amor y una canción desesperada.
En este libro, no se puede andar a corazón lento. Su lectura impone un ritmo propio, que va de lo heroico a lo sumiso, en bruscos saltos a veces. A través de la senda de la desesperación amorosa, es como si Neruda encontrara un atajo personal, muy suyo, evidentemente, porque la poesía es muy íntima.
Reflejar algo de lo simple y de lo eternamente humano, por los siglos de los siglos, como es el amor, es de una heroicidad incalculable, para mí demuestra tal rango de artista que me quedo anonadada, la verdad, creo que es así como me siento cuando leo estos versos, no sabría definíroslo de otra manera. Y encima con un sello propio, que todavía tiene más valor. Es lo que he aprendido de este librito, que la poesía es como si extrajera de nosotros mismos lo más personal, lo más cercano quizás a nuestra alma dolida o enfervorizada por la pasión, desamor, ilusión, amor, ........o cualquier sentimiento de esos que no nos son extraños a ninguno.
El verso de este poeta es creador de amplitud. Parece nacer con ímpetu y abrir ante nosotros un vasto espacio para la interpretación y una emoción asegurada. No encontraremos adjetivos estrepitosos ni metáforas dislocadas, sino una claridad que puede ajustarse o no a nuestras propias experiencias, como un reflejo hermoso o doloroso en un estanque. Un torrente de palabras que no nos dejará impasible, sino que nos pueden atropellar, despeñar, e incluso herir, pero no existirá la indiferencia.
Su exceso de pasión es notoria y demuestra su infatigable anhelo de hombre enamorado pero como de algo que en realidad no cristalizaría jamás, algo inalcanzable. Puede que sea esto lo que le dé esa emotividad profunda que se percibe, cobrando en sus versos una grandiosidad a veces sombría para hacernos comprender lo que hay de dramático en esa angustiosa lucha por la superación de lo humano, que es el amor . Leyendo sus poemas nos sentimos un poco como Dioses malogrados y entrevemos la posibilidad, ya ida, de lo que nunca tuvimos.
Por el amor, el hombre entra en las cosas y vuelve a crear, a su modo, el universo. Por el amor se exalta el espíritu y se tienden nuevas distancias, en la desesperación de no poder superar las ya conocidas. Todo gran enamorado ensancha para el espíritu los límites del mundo. Neruda es uno de ellos y parece sentir con amargura el trágico destino del hombre, que crea nuevos enigmas para engañar su incapacidad de resolver los antiguos. Entonces se exalta el poeta y su verso es turbulento, precipitado, como si estuviera hecho con palabras febriles :
El viento de la angustia aún las suele arrancar.
Huracanes de sueños aún a veces las tumban.
Escuchas otras voces en mi voz dolorida.
Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas.
PABLO NERUDA (1904 1973)
En realidad se llamaba Neftalí Reyes Basoalto. Nació en Parral, el 12 de Julio de 1904. Su primer libro, Crepusculario, fue publicado en 1923. Un año después apareció Veinte poemas de amor y una canción desesperada, que le dio fama universal. Probablemente es el libro de poemas más leído del siglo XX.
En 1927 ingresó al Servicio Diplomático, lo que le permitió viajar por todo el mundo.
Más de cuarenta obras forman su vasta producción literaria, abarcando los más diversos temas: la historia de un país y un continente, Chile y América (Canto General, 1950) hasta la celebración de la naturaleza y de los objetos y situaciones más cotidianas (Odas elementales, 1954).
En 1945 recibió el Premio Nacional de Literatura y en 1971, el Nóbel de Literatura.
Murió en Santiago de Chile el 23 de Septiembre de 1973.
Y por último añadir que quien no haya leído esta pequeña pero gran obra, no sabe lo que se ha perdido xDDD.
21.08.2009 20:34
Este libro es uno de mis preferidos................saludos
29.08.2006 22:04
A mi me gusta la de... "antes de amarte amor, nada era mío"
13.12.2004 01:53
ahora si que te lo he podido dar!!!! jajaja, me demore un poco pero vaya que te he puesto el exceopcional finalmente... saludos wapa, te sigo leyendo!!