Para empezar el partido elegido para la retransmisión no suele ser el más interesante de la jornada, salvo rara excepción, por lo que para engancharse al mismo hay que ser muy apasionado del baloncesto o no tener otra cosa que hacer. Los comentaristas, no especializados, tampoco hacen que el interés suba, notándose que son periodistas que retransmiten lo mismo un partido de baloncesto que uno de tenis o una carreara de atletismo, por lo que se les nota el perfecto conocimiento del juego, a excepción lógicamente de Indio Díaz, que fue jugador, aunque a mí no me suena que fuera una estrella, pero bueno. Por otra parte el no echar más partidos de playoffs demuestra el escaso interés de la cadena por el baloncesto, al igual que las demás. Aún así a los que nos gusta el baloncesto y no tenemos canales de pago tendremos que seguir viendo los partidos que emita Telemadrid, quitando el volumen y escuchando música, por ejemplo.