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Visto desde fuera, es un hotel un poco extraño, pues la fachada es como un manto de hierro oxidado agujereado como un queso gruyere... en teoría, trata de emular un capote de torero. Tras cruzar la puerta giratoria, te encuentras un amplio y moderno hall; y una recepción tras la cual hay un personal especializado, que solventará cualquier duda o incidencia (si es que la teneis...), en cuestión de segundos.
Las habitaciones son amplias, como pocas veces pude ver. Impolutas. Si os toca una habitación cuya ventana de al capote que antes os comentaba, las vistas son impresionantes, pues dan a la entrada de la zona vieja de la ciudad (la judería). Especialmente llama la atención la ducha, no sabría cómo describirla, pero después de los calores cordobeses, una ducha allí, te deja como nuevo. Es estilo de la habitación, es el propio de la mayoría de los hoteles de Antonio Catalán: estilo zen. No es mi estilo favorito, pero reconozco que la habitación es preciosa, iluminada, y amplia, como os comentaba...
Además, otra de las grandes ventajas del hotel, es que justo en frente, está una de las puertas que dan acceso a la judería (casco viejo), donde se encuentran la mayor parte de las visitas obligadas de Córdoba; como la Mezquita, el monumento a Maimónides, la Sinagoga, y la propia judería, con sus calles blancas, estrechas, y floreadas. No olvideis tomaros unas cañas, con sus respectivas tapas en el Bar Rubio (un par de pasos después de atravesar la puerta por la que accedisteis a la judería); ni tomar unos finitos en la bodega de Finito de Córdoba... Si de cenar se trata, en la propia judería, os recomiendo que pregunteis por El Churrasco; hay que sacar la tarjeta de crédito, pero el producto, y sobre todo las carnes y el jamón, son de quitar el sombrero y el hipo. Otro sitio impresionante para comer o cenar, es la Bodega Casa Campos, también hay que soltar tela, pero francamente, tanto las instalaciones, como el producto y la restauración en sí, son impecables.
En fin, el hotel no es precisamente low-cost, pero creedme que merece la pena, pues es uno de los mejores hoteles en los que he estado; la ubicación es perfecta, y estoy seguro de que no os arrepentireis, en absoluto... un 10 para este hotel!
doba, cerca de lugares de interés como Plaza de toros, Mezquita de Córdoba y Palacio del Marqués de Viana. Otros lugares de interés incluyen Plaza de la Corredera y Tor...