Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 3 miembros de Ciao
El primer fin de semana de marzo, mi pareja y yo nos alojamos ahí. Fuimos sin reserva, ni nada, pero no tuvimos problema en encontrar habitación (en los meses posteriores ya no tuvimos esa suerte, xD).
La verdad es que el hotel nos encantó. Además de estar en el centro, centro, centrísimo de Santiago, lo cual es una gran ventaja a la hora de callejear por mi Compostela, resulta que las habitaciones son preciosas. La nuestra, situada en la última planta, tenía el techo abuhardillado, con vigas de madera, lo que hacía que te sintieses como en una cabaña. Era amplia, amueblada con un gusto exquisito, y con un encanto que me resulta difícil de describir. Me daba una magnífica sensación de comodidad y de confort. Otros hoteles, a pesar de sus magníficos servicios, parecen... no sé, fríos, tal vez. Pero éste no. Es como si estuvieses en tu casa.
El baño estaba totalmente equipado, aunque tenía el inconveniente del minúsculo tamaño de la ducha. Estaba aprovechado hasta el último rincón. Pero, realmente, la ducha podría ser un poquito más amplia, puesto que resultaba un pelín incómoda. Soy incapaz de estar medianamente quieta en una ducha. Me muevo, me agacho, doy vueltas... y si tengo que hacerlo en una tamaño pitufo... uffffffff...
El hotel cuenta con servicio de cafetería, y el desayuno, tipo buffet, fue estupendo.
La atención del personal es irreprochable, tanto en recepción como en cafetería.
El hotel dispone de un ordenador en la entrada con conexión a internet, el cual está a disposición del público. Tiene la ventaja de que, sabiéndolo, no necesitas cargar con tu portátil. Y el inconveniente de que... todo el mundo lo utiliza, y a veces tienes que esperar...
Ahora mismo no podría deciros el precio exacto de la habitación. Pero creo recordar que rondaba entre los 65 y los 75 € (IVA y desayuno incluído). De todos modos, no me hagais mucho caso en este punto, ¿eh?
Antes hablé por encima de la ubicación del hotel. Está casi frente al mercado de Abastos (visitadlo, porque vale la pena, lo mejor de la gastronomía gallega está ahí). Apenas a unos metros, encontrareis el Museo do Pobo Galego y el Museo de Arte Contemporáneo, y podreis hacer la últimísima parte del Camino Francés, subiendo por Casas Reais hasta la plaza de Cervantes y bajar por la Acibechería hasta la Plaza del Obradoiro (la plaza por excelencia). Todo un lujo, porque podeis prescindir del coche y moveros a pie. Hablando de coche... no tiene parking... creo. Nosotros llegamos allí en taxi.
Nada, lo dicho. Si pasais por Santiago y teneis ocasión de alojaros ahí, no lo dudeis. Vale la pena.
13.09.2008 20:21
no tienes el nº de telefono del hotel?? no lo encuentro por ninguna parte ^.^U