Tuve la oportunidad recientemente de acudir al restaurante, y tenía ganas de estar en este tres estrellas michelín..
En mi modestia me considero un buen degustador, y no me duelen prendas en tirar la casa por la ventana un día, si el resultado promete.
Disfruto igual con platos caseros y sencillos de toda la vida, que con las novedades.
Como precedente de cocina vasca de nivel, ya he probado antes la cocina de Berasategui en uno de sus restaurantes, y me entusiasmó su equilibrio entre la tradición y la novedad.
Mi predisposición por tanto era excelente.
Con todo el respeto por los admiradores de este restaurante, y sin entrar en polémicas sobre la nueva cocina española, el Akelarre de Subijana sinceramente me decepcionó en lo fundamental, que es la pregunta de ¿cómo has comido?.
El sitio, en las afueras de San Sebastián, es magnífico, un mirador a la costa desde el Monte Igueldo, con amplios ventanales, luz natural y un clima agradable y acogedor.
En la mesa todo es espacioso.
El trato correcto, aunque frío.
Éramos 4, y pedímos menú degustación, los dos tipos que ofrecían en ese momento, para compartir.
Aunque parezca triste, ninguno de los 4 comensales, aun comiendo bien, pudimos recordar algo que nos hubiera encantado.
Hallazgos más estéticos que de sabores, y fácilmente olvidables.
Un bombón que sabe a ensalada. Sorprendente, ¿no?. Pero sabe a eso. A ensalada. Mucha decoración, aspecto de roca con no se qué, algo que parece salado y es dulce...pero he encontrado hallazgos más deliciosos en tascas de pueblos perdidos por España.
Incluso los postres, desiguales, uno de ellos muy rico, con chocolate, y sus reflejos de frambuesa y vino, mientras que otro, que se supone rememora la evolución histórica del queso, era pedagógico, pero no muy bueno...
Si hubieramos escogido platos sueltos, podría hablar de mala suerte, pero si en dos menús degustación con 20 platos no nos ha entusiasmado nada...
Entrando ahora en polémicas, entiendo que la gente adinerada no puede comer todos los dias chuletón a la plancha, y necesita variedad. También entiendo que hay que investigar. En este caso hubo más ruido que nueces, y creo que ninguno de estos creadores ha inventado todavía la tortilla de patatas ni nada parecido, por poner un ejemplo.
También digo que si hubiera preferido los callos de Casa Lucio al Akelarre, sí que me encantó Berasategui, que es otro de los exponentes de esta cocina.
Esta experiencia reconozco que me hace dudar sobre algunos mitos de esa supuesta mejor cocina del mundo del Bulli, con tortillas deconstruidas, sifones y demás.
Quizá yo sea un inculto culinario o qué, pero mi opinión la compartimos todos ese día, y creo de justicia poner un contrapunto a las opiniones que hay de este restaurante, por si a otros "incultos" le pudiera servir de aviso o referencia.
El precio ya lo sabía cuando fuí, y no puedo quejarme, aunque por supuesto al final la calidad/precio cuenta en la opinión. Puede pensarse que el precio se justifica por la compleja elaboración de los platos. Para mí prima el resultado en la boca.
A pesar de ser una nueva experiencia, y haber comido bien, no lo recomendaría.
P.D. Me cuesta dar una mala valoración habiendo comido bien, pero tengo que ser honesto con mi sensación al salir del restaurante, y también creo que a un tres estrellas Michelín debe exigírsele conforme a su prestigio. Comer bien a secas es muy poco.
18.09.2008 09:36
Personalmente a mi me parece que a este tipo de cocina se le ha dado demasiada relevancia y que está claramente sobrevalorada.
17.09.2008 15:35
Yo también conozco a Berasategui y sí que me gustó, viendo lo que cuentas dejaré de lado A Subijana, creo que voy a investigar más a los más jóvenes, creo que están dando mejor resultado dentro de la "alta cocina"
17.09.2008 14:48
A mi me han hablado siempre bien de este sitio, vaya, supongo que tuvisteis mala suerte. Saludos