Un juego muy parecido al Tomb Raider (cualquiera de los cuatro) en el que la temática del juego se asimila mucho, mezcla de plataformas y acción por igual. Este posee algún que otro puzzle pero de escasa dificultad y poco interés, es mucho más sencillo que el T.R. La única diferencia es que nuestro personaje es una especie de alma perdida con poderes de magia negra o vudú. De este modo los enemigos que encontramos son hechiceros, demonios, y criaturas malignas. El control del juego es un poco extraño y no muy eficaz, aunque destaca la velocidad con la que el personaje se mueve. Los gráficos son buenos, con escenarios muy detallados y oscuros, creando una sensación lúgubre y de misterio. El mayor problema del juego es su desarrollo lineal, es muy repetitivo, siempre es lo mismo y esto aburre mucho. Los hay mucho mejores.