El estilo y la deportividad han cincelado la carrocería de este personalísimo familiar de Alfa. Construido sobre la plataforma del Alfa 156 y, aunque el morro y la carrocería hasta el pilar central son idénticos, el remate de la trasera le otorga una estética exclusiva. El Sportwagon es una osada propuesta de estilo que, gracias al techo alargado, mejora aún más el CX del 156, conseguido con la línea descendente del techo, el estrechamiento de la carrocería y una pronunciada inclinación de la luna trasera; y todo sin aumentar el voladizo trasero.
El precio a pagar se traduce en una reducción de la capacidad del maletero: de los 380 dm3 de la berlina, se pasa a 360 dm3. Obviamente, la configuración con el portón y los asientos posteriores abatibles permiten superar de forma holgada esa cifra y prolongar la carga hasta el nivel del techo a costa de la visibilidad.
De todas maneras, el volumen práctico del maletero del Sportwagon no es mucho menor que el de algunos de sus posibles rivales. A pesar de la reducción del corte de la carrocería en la zona trasera los pasajeros de las plazas posteriores han salido ganando ya que las puertas son algo más grandes.
el más apreciado por el mercado, el 1.9 JTD con 105 Cv. Se trata de un motor con una banda relativamente amplia de par disponible y se encuentra más cómodo entre las 2.000 y 4.000 rpm, donde se dispone de un alto porcentaje del valor máximo.
Si bien los JTD del grupo Fiat ya no son "el no va más" en inyección directa con conducto común -"common rail"-Ias prestaciones se mantienen en el máximo nivel, a tal punto de plantarle cara a las del Audi A4 y superar, sin problemas, las del Volvo V40 TD, destacando de forma notable en las recuperaciones. La contundencia del mo tor, como sucede con la berlina, se traduce en consumos un po co superiores a los de sus rivales, aunque nada exagerados.
En el apartado del comporta miento dinámico muy pocos rivales pueden ofrecer las respuestas y sensibilidad del 156 y lo mismo sucede con el Sportwagon, que conserva las virtudes de la berlina.
La agilidad y maniobrabilidad, con sus rápidas reacciones, y las sensaciones de control que transmite la dirección, son destacables y, además, con suspensiones que no son para nada duras.
El Sportwagon tiene vocación de coche neutro, es decir, que no tiende, por debajo del límite, a deslizar de morro o del eje trasero. Sólo muy al límite de la adherencia la actitud en curva es moderadamente subviradora y el eje trasero dispone de un efecto autodireccional que permite al morro recuperar la trazada de manera progresiva si se quita el pie del gas.
En curvas largas no hay oscilaciones molestas y resulta muy fácil mantener la dirección deseada. Esto es posible por disponer de amortiguadores muy bien tarados.
No son blandos, pero tampoco duros. Combinados con muelles relativamente suaves y con la flexibilidad longitudinal de los anclajes de los brazos otorgan un nivel de comodidad muy bueno en la mayoría de las circunstancias.
Para aquellos que pretendan viajar casi siempre con carga, Alfa ofrece una opción de suspensión trasera autonivelante.
El cambio destaca por la precisión con la que se pueden insertar las marchas, con el mismo tacto de la berlina, con la que comparte su único defecto: recorridos demasiado largos. Los desarrollos son adecuados para el tipo de vehículo del que se trata, aunque la tercera se queda larga en algunas ocasiones ya que por debajo de 2.000 rpm el turbo tarda en soplar. El sistema de frenos permanece sin cambios respecto a la berlina y el mayor peso de esta carrocería no afecta negativamente a su eficacia
08.04.2004 00:33
Si y ojala te pille uno
07.04.2004 22:39
muchos coches tienes
01.04.2004 13:49
Mientras tenga cuatro ruedas y haga burrum burrum, para mi OK. Un saludo