Amigo Invisible 2015

Imágenes de la comunidad

Amigo Invisible 2015

> Ver características

100% positivo

12 opiniones de la comunidad

No se encontraron los ofertas para la búsqueda

Opinión sobre "Amigo Invisible 2015"

publicada 06/01/2016 | MorenoSister
usuario desde : 27/02/2007
Opiniones : 494
Confianza conseguida : 261
Sobre mí :
Dudas...
Excelente
Ventajas Mi Toni, él sí es el mejor regalo
Desventajas El bicho amarillo petardeando
excepcional
Argumento
Gancho
Personajes
¿Volverías a leerlo?

"Entre montañas y Pikachus"

- Que no subo y no subo, leñe. Que me importa un huevo de pato el regalo, las buenas intenciones, la noche de Reyes y hasta las jorobas de los camellos, que bastante jorobada estoy yo. ¿Pero han visto ustedes la altura de esa montaña?

- Ciertamente, estimada padawan. Largo es el camino pero grande será la recompensa.

- No me toque los iguales, oiga, que yo me apunté a esto para hacer unas gracias y un regalito majo y me veo rodeada de tíos raros con capa y un bicho verde orejudo que se me está comiendo los bocadillos de chopped. Y me dicen que suba ahí arriba a buscar al homenajeado que me ha correspondido en suerte para darle una sorpresa. ¿Pero ustedes no entienden que si se ha ido allá arriba es porque no quiere recibir visitas? Que me veo haciendo la bajada rebotando y perdiendo trozos. Eso si no me arrea con algo cuando llegue, por mucho que me conozca.

- Llevarás compañía que te asegure el camino. Aquí tienes algunos de los integrantes de la Patrulla X, al tipo vestido de “Granjero busca esposa” de One Piece, que no hace nada especial pero adorna, a Vincent Vega, un Charizard tatuado y un Pikachu con muy mala leche.

- Monísimo. Pero ¿dónde está Lobezno?

- Le hemos puesto un whatsapp, que ahora viene. Tú si eso vas subiendo.

MorenoSister volvió a mirar hacia la cumbre de la montaña, cubierta de nieve y de amenazantes nubes, y se resignó. Sería mejor con los brazacos de Lobezno al lado, aunque fuese sólo como disfrute de sus retinas lujuriosas, pero arriba le esperaba un buen amigo. Aunque se hubiese liado en trapos y estuviese tratando de alcanzar el nirvana con mucho incienso y meditación, tenía que entregarle su regalo. Porque el azar, siempre tan caprichoso, le había asignado esta feliz misión y lo haría, aunque para ello tuviese que trepar como una cabra montesa y soportar las palabrotas del Pikachu renegado. Recogió la mochila, se puso el gorrete con pompón, le arrancó la bolsa con los bocatas de chopped al de las orejotas verdes y recolocó el lazo de su regalo antes de comenzar la ascensión.

Pasados diez minutos el granjero había comenzado a quejarse porque no llevaba pañuelos de papel, Vicent Vega andaba a leches con el Charizard, a Cíclope se le habían helado las retinas y el puñetero Pikachu no dejaba de estornudar y de lanzar rayos por el rabo. Aquello era un circo ambulante pero seguro que a su amigo le gustaba. En cierto modo toda aquella pandilla de frikis eran parte de su vida, de sus aficiones, de sus gustos. Sabía de sus devenires, de sus trabajos. Incluso escribía sobre ellos. Adoraba las anécdotas de cine, los dibujos manga, las novelas gráficas. Y ese sentido del humor, siempre chispeante, que en los últimos tiempos había estado algo apagado, pero que le iluminaba como una aureola, mostrando al mundo su extraordinaria calidad como persona. Además estaba enamorado hasta las trancas (“y yo aquí sin un gladiador que llevarme a los dientes”, se lamentaba MorenoSister verde de envidia), le apasionaba jugar, como el niño grande que era, y desde hacía pocas fechas contaba con un nuevo compañero de trastadas: un cachorrito perruno llamado Jagger que le tenía con las babas caídas.

Un trueno descomunal dio paso a un aguacero bíblico. Lo que faltaba. MorenoSister se volvió:

- Tormenta, anda, porfa, haz algo con esto, que se nos empapan los ayudantes.
- ¡¡Vete al guano, tormentón!!
- Impresionante. Pues en la peli quedaba todo mucho más épico, chata.
- Es que no me he traído los ventiladores ni las lentillas blancas.
- Pues vaya chufa.

Sube que sube que sube, trepa que trepa que trepa, el peculiar grupo avanzaba a sorprendente buen ritmo. Seguro que el homenajeado, gracias a sus conocimientos de las terapias naturales, ni siquiera sufría el frío circundante. Y como era un masajista experimentado, a la que llegasen podría recomponerles los músculos machacados por el esfuerzo. Sobre todo los del pobre Charizard, que llevaba cargando al granjero quejicoso desde hacía dos horas sobre sus espaldas y, para colmo, aguantando preguntas del tipo de si al ser un dragón, los huevos ya los ponía fritos. Pero MorenoSister sobre todo esperaba verle sonreir. Y escuchar su voz, su manera de hablar, su risa franca y sincera. Sentía por él un cariño especial y tierno, de esos que se combaten con achuchones de Teletubbie.

Hicieron un alto en el camino y se cobijaron en una pequeña cueva para comerse los bocadillos y secarse un poco con una hoguera un tanto escuálida. No hubo manera de sacar demasiado fuego del aliento del agotado Charizard, porque el que le quedaba lo estaba usando para blasfemar en varias lenguas muertas contra el granjero, que se había pegado un leñazo importante al caerse de forma bastante tonta del lomo del bichejo, dejándose los dientes en un glaciar. El Rondador Nocturno andaba dando por saco teletransportándose de lado a lado de la cueva para entrar en calor hasta que Vincent Vega se lió a tiros con él y a Pikachu, afónico perdido ya, sólo se le entendían cosas como “mecagonlalectricidadestáticayenlospecesdecolores”. Según el GPS en menos de una hora estarían en la cumbre y le harían al genial Healer un regalazo histórico. Aunque pareciesen una cuadrilla de zombies de The Walking Dead de colorines.

Unos tímidos rayos de sol colorearon la cumbre justo cuando coronaban, iluminando la ascética casita de Healer, al que vieron canturreando tan feliz en medio de un sorprendente jardín japonés, lleno de bonsáis y estanques con piedras cantarinas
.
- A dos mil metros y tiene un jardín japonés. Este tío es la leche. Espero que al menos tenga un caldito o algo, mecagontóloquesemenea.
- Mira Pikachu, o cierras el hocico o te anoto en el cuaderno de Death Note.
- Petarda.
- Carahuevo.
- Cenutria.
- Engendro.
- ¿A que te fulmino con mi rabo eléctrico?
- ¿A que te quedas sin rabo?

Healer, con su eterna sonrisa, acudió presto a mediar en la bronca entre MorenoSister y Pikachu:

- Haya paz, haya paaaaaaaz, Socios, que os noto muy tensos ¿Qué os trae por mi humilde morada?
- El Amigo Invisible – dijeron todos a una, como Fuenteovejuna.
. Ah, pues que se manifieste para darle las gracias, qué majete.
- Que no, Toni, que no, el Amigo Invisible de Ciao. Que me ha tocado a mí hacerte el regalo, rey.- explicó MorenoSister encantada de verle.
- Anda pues me hubieras avisado, que ya hubiese bajado yo.
- Es que es una sorpresa.
- ¡¡Qué bien, me encantan las sorpresas!!
- Y tú ya me has hecho dos regalos antes. Tenía ganas de corresponderte.
- Pues le hubieras mandado un jamón por Seur, nos ha remolachao con el paseíto a lo sherpa.
- Mira bicho amarillo de las narices, o te callas o esta noche estás funcionando a pilas.
- Estás revenida por lo de Lobezno, mala pécora.
- Todavía te enchufo a una central nuclear.
- Hay que ver, tranquilidad, que se desestabiliza el buen rollito – terció Healer – Venga, pasad dentro y así veo mi regalo, que me hace mucha ilu.

Hubo merienda de chocolate con churros y el fantástico ambiente que Healer sabía crear a su alrededor consiguió limar asperezas entre los expedicionarios. Colirio de hamamelis para Cíclope, propoleo para Charizard, batido de proteínas para el granjero (lo de los dientes era complicado de tratar), tiritas para el Rondador Nocturno, kilo y medio de valeriana para Vincent Vega… hasta Pikachu sucumbió a los placeres de un rascador para gatos. Y mientras todos reposaban, MorenoSister y Healer disfrutaban con palomitas en el sofá de tres horas de escenas inéditas y cortos de Pixar.

- No sé si era lo que esperabas, Toni querido, pero sobre todo lo que quiero que sepas es que conocerte y contar con tu amistad es un lujo. Que esté como esté, aunque mi ánimo no sea el mejor, siempre contarás con mi apoyo y mi cariño. Y que sé que el sueño que has emprendido será un éxito porque te lo mereces y porque vales un imperio. Pero sobre todo quiero que me lo cuentes, porque quiero saber siempre que eres feliz.

Healer sonrió con toda su cara, hasta con sus ojos:
- Venga ese abrazo, Socia. Esto sí que ha sido impichirrinante.
- ¿Y algo de porno no hay en esa película tan chorra?

En el horizonte de un atardecer perfecto, surcó el cielo una figura amarilla que lanzaba rayos por el rabo:
- ¡¡Morenooooo, esta patada me la pagaaaaas!! ¡¡Pika, pikachuuuuuuuu!!


Evaluaciones de la comunidad

Esta opinión ha sido leída 438 veces y ha sido evaluada un
91% :
> Cómo evaluar una opinión
excepcional

Su evaluación sobre esta opinión

Comentarios en esta opinión

  • nill75 publicada 12/01/2016
    :-)
  • Moito67 publicada 10/01/2016
    Excelente. Un saludo.
  • elaise publicada 10/01/2016
    xD después de un dura semana has conseguido sonsacarme más de una sonrisa ;)
  • ¿Te ha gustado esta opinión? ¿Tienes alguna pregunta? Identifícate con tu cuenta Ciao para poder dejarle un comentario al autor. Entrar

Información técnica : Amigo Invisible 2015

Descripción del fabricante del producto

Ciao

Incluido en Ciao desde: 07/12/2015