Madrid, la lluvia interpreta a Chopin
19.04.2008
Ventajas:
- - -
Desventajas:
- - -
Recomendable:
No
 nomoretears
Sobre mí:
“Un pedante es un tonto estropeado por el conocimiento”. - Miguel de Unamuno
usuario desde:02.03.2008
Opiniones:33
Confianza conseguida:6
Esta opinión ha sido evaluado como excepcional de media por 16 miembros de Ciao
Es madrugada y ha empezado a llover sobre Madrid. Dejo momentáneamente el trabajo que estoy realizando y abro la ventana de par en par. El agua golpea insistente sobre el ahora desierto asfalto; la lluvia cesa pronto y despierta una sinfonía de húmedos olores en el cercano parque, mientras que la luz de una luna casi llena busca rendijas entre las nubes y su lechosa luz bruñe reflejos de plata en el suelo de la calle. Permanezco quieto y asomado, mientras veo apagarse algunas de las pocas ventanas que en las proximidades aún permanecían encendidas, como la mía. ¿por qué estabais encendidas? …quizás por amor, trabajo, charla o lectura… quizás insomnio, enfermedad o incluso muerte.... Cierro el portátil y me dirijo a la librería en la que ordenadamente tengo mis CD's. Mi mano derecha acaricia sus cantos de minúsculas letras, no necesito leerlas… es un camino tantas veces recorrido, tanta veces evitado, sé que no debo hacerlo, pero lo hago. Con el CD ya en la mano intento devolverlo a su sitio, pero no puedo; abro la vieja caja, a la que tantos arañazos ha dado la vida, y coloco el disco en el lector; con el mando a distancia voy a una temida y deseada pista, una vieja conocida con la que mantengo una singular relación de amor y odio… la pista número 9.El nocturno 2, de la opus 27 de Chopin, magistralmente interpretado por Pollini empieza a desgranar sus notas y ahí me reencuentro contigo, ahí estás tú…, como entonces. Ahí estamos tú y yo, como en aquellas serenas noches, solos, en la balconada de la vieja casa serrana en donde decidiste pasar tus últimas semanas de tu último verano; nuestras manos entrelazadas, nuestros ojos contando estrellas incontables, mientras tus labios me recitan la música de viejas historias familiares, del abuelo que no conocí, del barojiano Madrid de la posguerra que tú conociste, de tus primeros paseos de novata enamorada, al conocer al que contigo se unió para darme vida; paseos por el viejo Rosales… junto a tu severo colegio de rojo ladrillo. Estamos allí, tú y yo, escogiendo imaginariamente el menú de aquella cena en Jockey para celebrar el final de mi carrera, cena que tú y yo sabíamos que nunca se celebraría, allí estamos, discutiendo con humor si la merluza rebozada de la abuela -de pincho y de Bermeo, por descontado- está más rica acompañada con vino tinto… o con vino blanco. Y cuando el sonido del piano acaba tu voz me sonríe en la oscuridad y me pide: -anda, entra y ponlo otra vez, aquí me encuentro tan a gusto…- y yo lo ponía y reponía, una y otra, y otra vez…. Ahora quiero y no quiero escucharlo, muchas veces ni siquiera tengo temple para poder terminarlo, como hoy. Apago el reproductor, tomo en mis manos el viejo marco de plata y miro una vez más tu fotografía, aquella que sabiéndote ya brutalmente herida quisiste hacerte para que así te recordáramos, tal como eras. La enfermedad, apenas aún perceptible, hace más increíblemente maravillosas tus angulosas facciones, más ensoñadora tu suave mirada, más cautivadora tu insinuada sonrisa, llena de serena aceptación. Y yo, con las yemas de los dedos, acaricio tus ojos, como aquella última vez en que temblorosos y palpitando de angustia y de amor te los cerraron para siempre.Nuevamente ha empezado a llover sobre Madrid, con fuerza, y nuevamente abro mi ventana; a ella me asomo y en ella permanezco inmóvil; las gruesas gotas, en la silenciosa noche, al chocar contra el brillante asfalto desgranan extraña y milagrosamente las notas del nocturno nº 2 de Chopin. Allá arriba tú sin duda sonríes, lo has conseguido, como entonces… -anda, entra y ponlo otra vez, aquí me encuentro tan a gusto…-
Leer más sobre este producto
|
|
12.03.2009 22:45
Una preciosidad de texto. Lo he releído, simplemente por gustazo de volverlo a sentir. Porque tu escrito, se siente. Saludos.
17.05.2008 18:56
el masoquismo forma parte de la debilidad humana. escuchar musica que nos trae recuerdos bellos, y a la vez tristes, es algo que llevamos en el ADN o algo peor. sin embargo no puedo evitar pensar en que escribes tan tan bien que cualquier letra triste se convierte en todo menos en amargura viniendo de tu pluma. madre mia... eres un genio!
13.05.2008 05:04
Bellísimo y soberbio homenaje a la autora de tus días... leyéndolo, casi he podido tocar con mis manos la sensibilidad y el soterrado dolor de tus recuerdos.