Racimo de imperfecciones
21.06.2007
Ventajas:
Grabare y leyere tus DVDs, si tuvieres suerte, a bajo precio
Desventajas:
Lento, defectuoso, impredecible, inestable . . tantos inconvenientes que nadie sin experiencia podrá siquiera domarlo
Recomendable:
No
Detalles:
Calidad de la imagen
Calidad del sonido
Facilidad de manejo
Características
Relación calidad precio
Más
 mercurio22
Sobre mí:
Consumidor con lengua.
usuario desde:02.02.2005
Opiniones:6
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 8 miembros de Ciao
En un pila gargantuesca de Media Markt aguardaba, seductora, la tentación de un Grabador de DVD de bajo coste, el Amstrad DR 332. ¿Cómo podía resistirse nadie a la oferta de un aparato de estas características por un precio inferior -muy inferior- a 200 €? Yo, atenazado por la urgencia de sustituir mi viejo y malogrado VCR y alienado por la distancia transcontinental que separa a cualquier tienda Media Markt de la capital de Madrid, me decidí por el camino tortuoso de la tentación, antes que emprender con las manos vacías el largo viaje de regreso a casa. Elegí el camino equivocado. Amstrad DR 332 es un grabador que revela todo el patetismo de su inconsistencia, de su aniñada fragilidad, desde el preciso instante en que lo instalas en tu hogar. Y en ese momento te invade la más irritante frustración; precisamente por esa razón he querido hablar de mi experiencia con Amstrad, para que nadie más tenga la infeliz idea de desembolsar más de 100 euros en una caja de (desagradables) sorpresas. Desembolsen 200 o 300, en su lugar, y por algo que merezca la pena.
Lo primero que llama la atención al cándido comprador de su primer grabador de DVD de bajo coste como yo es que Amstrad tiene la mala educación de un niño consentido. No es raro que el aparato se bloquee o se resista a leer un disco al arrancar. A menudo es necesario apagar y volver a encender el grabador para que reconozca un DVD; en ocasiones basta con esperar pacientemente cerca de un minuto a que el aparato apetezca. Pero la peor de sus costumbres consiste en el bloqueo o cuelgue general del equipo, al más puro estilo Windows patatero, que puede ocurrir en cualquier momento -ajustando su configuración, reproduciendo una película...- obligándote a apagarlo y probar suerte de nuevo. Reproducir películas o programas de televisión grabados con el Amstrad DR 332 no es una experiencia amable. Si con las primeras puedes sufrir ralentizaciones de la imagen y exabruptos acústicos de vez en cuando, con los segundos la reproducción es un auténtico campo de minas: la imagen y el sonido a menudo se entrecortan y saltan pedazos de varios segundos cuando les parece, lo que se convierte en un defecto muy irritante para quien confiaba en haber comprado un grabador de DVD digno. Y eso utilizando un disco DVD+RW, ojo, que es la galleta favorita casi exclusivamente de la dieta del aparato, según las parcas instrucciones de su manual, y aun grabando en modo de Larga Duración, sin exquisitices de calidad ni nada parecido.
En cuanto al DivX, que también lo reproduce -eso afirma la caja- mejor no extenderme demasiado. Todo el mundo sabe la caótica respuesta que dan la mayoría de reproductores del mercado con un formato tan heterogéneo como el del DivX y sus códecs. Las destrezas del Amstrad son peores si cabe en este sentido, ya que no ha sido capaz de leer tipos de archivo de códecs muy comunes con los que nunca encontré problemas en otro equipo. Y de los archivos de subtítulos, de reproducir vuestros episodios de LOST con vuestros subtítulos en formato .SRT o .SUB, entre otros, que también los lee (en teoría, siempre en teoría) mejor ni hablamos. Amstrad los reproduce con desincronizaciones inaceptables, de segundos e incluso minutos, de manera sistemática. No sirve para este trabajo, aunque presuma de ello. Conviene hacer un breve comentario sobre la alergia atávica que tienen los grabadores Amstrad a ser interconectados o hermanados con otros aparatos. Yo, que he tenido que renunciar a conectarlo a un simple y triste DVB o descodificador de TDT por las espantosas excrecencias de imagen y sonido que nacían de la unión, me alegro de no haber intentado siquiera la audacia de enchufar un equipo de Home Cinema en las bahías traseras del aparato. La previsible electrocución que me hubiera reportado semejante aventura me hubiera conducido a la tumba, y todavía soy joven para eso. Porque ¿no os he hablado de los calambres...?
En definitiva, un grabador mediocre pero que, como la mala hierba, ahí sigue, sobreviviente -lo que me colocó en una situación difícil para argumentar que estaba estropeado y pretender que me devolvieran mi dinero-, una calidad de imagen y sonido simplemente pasables, manuales de instrucciones y menús de configuración confusos e irracionales, un mando a distancia con la misma inteligibilidad en sus funciones que el arameo antiguo, la imposibilidad de recibir ayuda para domarlo en foros de Internet y de otros usuarios -sólo hay una triste página web por ahí, en italiano, e inútil a todos los efectos- y un acabado técnico del equipo poco solvente desaconsejan comprarlo. Yo sigo con mi Amstrad, es cierto, y a fe que grabo algunos programas con él -de vez en cuando, si me armo de paciencia- aunque para ver películas utilizo mi viejo reproductor simple de DVD, marca Packard Bell, que no tiene los antojos ni las adolescencias del Amstrad. Aunque he tenido que tragar el aparato, digerir mi propia irritación, por lo menos espero haber conseguir que nadie más compre este triste cajón de imperfecciones. Y me daría completamente por satisfecho si algún "responsable" de este desecho se pasea por aquí y se irrita a propósito de mis justas razones.
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21.06.2007 15:46
Muchas gracias por advertirnos, ni se me ocurrirá comprarlo!! Y no te culpes, la tentación era grande y todos hemos caido alguna vez en una pifia semejante ;-)