Me había quedado embobado cuando vi aparecer en el horizonte la fortaleza de los Panaderos, no imaginaba su grandiosidad, menos aún que a sus pies ondulase un mitológico dragón de aire entre oriental y gaudiniano sobre cuyo serpenteante lomo nos vimos cabalgando segundos después. Tan grande fue mi arrobamiento que el japonés se quedó dormido y no reaccionó, será para otra vez.
Un poco más tarde, me encontraba rodeado de un heterogéneo grupo donde nadie era lo que parecía, y quienes lo parecían no lo eran. Uno de ellos era Manolo, a quien correspondió el papel de contador de historias de esta perfecta velada veraniega de barbacoa y piscina (léase lo siguiente con acento sevillano y una mijita de salero):"Mi madre vivía en Triana, y era de lo más devota de la Esperanza de Triana, claro. Y le tocó tener de vecina, en el mismo patio, a otra mujer que resulta que era de la Esperanza Macarena. Y ahora la tipa ésta, cada vez que salía a tender la ropa, soltaba en voz bien alta, pa que mi madre la escuchara:
- ¡La Macarena tiene las llaves del sielo!Y mi madre la escuchaba desde dentro, pero callaita y yastá. Pero la otra, que salía a baldear el patio, y volvía a decir, bien fuerte pa que la escucharan:
- ¡La Macarena tiene las llaves del sielo!Y mi madre callá. Y esto era to los días, y uno, y otro, y otro. Que salía a regar las macetas, pos se ponía la tía, en alto:
- ¡La Macarena tiene las llaves del sielo!Hasta que un día mi madre se jartó, y a la siguiente vez que salió la tipa y dijo su frase, mi madre le soltó, con to el arte:
- Pos la Esperansa de Triana está sentá en er sielo, con to su shosho, y cuando alguien llama dise: ¡¡¡Macarena, hija, ve y abre la puerta, anda!!!"
07.04.2009 03:17
Me encanta el acento andaluz! Es mu salao! xD
04.10.2008 16:59
gracias por tu informacion <:o))
19.09.2008 23:29
Golver por aquí pá pillá un puntaso grasioso ha sío cojonuo, aunque tiene la idiosincrasia del pique entre hermandade difisilmente entendible fuera de Andalusía. Comprenderá, compae, que no mi ha costao ni mijita pillarle lasento andalú. Un abraso, compae