Visité Camboya en el año 2001. Hicimos un combinado Myanmar- Camboya.
Legamos a Phnom Penh bien entrada la noche.
Cuando llego a un pais no puedo evitar una vez acomodada en el mini bus que se ocupa del traslado del aeropuerto al hotel, pegar literalmente la nariz en el cristal e ir obsrevando las calles que vamos atravesando. Normalmente el trayecto aeropuerto- ciudad se ve jalonado de barrios industriales o bien de barrios pobres. Según te vas acercando al centro paulatinamente el paisaje va cambiando y las zonas más desfavorecidas dan paso a las grandes avenidas, los jardines etc. En este caso no ocurrió esto. El paisaje no cambió excesivamente. Phnom Penh, se me aparecía como una ciudad fundamentalemte triste.
No cambió demasiado el panorama cuando al día siguiente hicimos un recorrido en barca por el rio Mekong, y tuvimos ocasión de observar la vida de los pescadores, me seguían pareciendo tristes, tremendamente tristes, con un rictus entre miedo y resignación.
Al día siguiente llegamos a Siem Reap, al objeto exclusivo de visitar el Angkor, conjunto de templos ,algunos de ellos de carfacter hinduista.
A la visita del conjunto hay que dedicarle varios días debido a sus grandes dimensiones.
Antes de entrar en el Angkor, se encuentra el Bayon, con la terraza de los elefantes.
El Angkor wat es el más grande, "el templo de la capital" y se encomienda al dios Visnu. Es en realidad un monumento de caracter funerario. Sus dimensiones impresionan. Está rodeado de un foso, y destacan los bajorrelieves.
Otros templos son Taprhom, Pre rup.
Cuando yo estuve, alrededor de los templos aun existían señalizaciones de que la zona había sido limpiada de minas, pero entonces tampoco era extraño que en la jungla y no tan en la jungla alguna de esas minas explotara con terribles consecuencias.
De Siem Reap, viajamos nuevamente a Phonm Penh. En Phonm Penh, destaca la visita al Palacio Real, más pequeño en dimensiones que los palacios de otras ciudades de Indochina y Sudeste asiatico. En este palacio se encuentra la original alfombra de plata.
Para mi es imprescindible una visita al mercado de la ciudad, perderse entre los puestos, donde encuentras las clásicas camisetas en contra de las minas antipersonas, y el snack favorito de los camboyanos, que no es otra cosa que saltamontes fritos, que te venden en cucuruchos.
Visité el mueso de los horrores del Jemer. No volvería a ir jamás. estremece, tanto por la crueldad como por la cercanía en el tiempo del horror más terrible de los últimos años.
He dicho que me pareció un pueblo triste ¿cómo no serlo? tan solo una generación no ha vivido de cerca ese horror que afectó a toda la población. Tendrán que pasar años hasta que Camboya se recupere.
Además de las consabidas guias de viaje, como lecturas recomendadas acerca de Camboya señalaría " Se lo llevaron" el horror del régimen Jemer contado por una superviviente.
"Helado y patatas fritas" sobre el tema de la prostitución infantil enCamboya.
"Stay alive my son" este lo compré allí y no sé si será fácil de encontrar, también narra la tragedia Jemer.
Como película obviamente los campos del silencio. Veraz, y estremecedora
07.03.2008 01:06
Me encantaría hacer un viaje por esa zona, Vietnam, Camboya, Laos... La experiencia debió ser maravillosa, una curiosidad, a qué saben los saltamontes fritos?? ja ja. Saludos
05.01.2008 05:22
Me ha gustado mucho tu opinión, porque narra tu experiencia durante ese viaje y nos cuentas tus impresiones, es algo personalizado, muy distinto a lo que te encuentras en una guía de viajes. Un excepcional y un besote, muakssssssss
11.12.2007 15:17
Muy buena opi, se nota que sabes viajar