Sobre mí:Comienzo una etapa radiofónica sobre cine y música con un colega, es en una radio pequeñita de Grana...
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Este pueblecito medieval del norte de Francia es una auténtica delicia. A las orillas de un lago precioso donde poder pasear entre cisnes y patos silvestres o navegar en bote de remos, encontramos una joya de calles empedradas y estrechitas con casas y construcciones de piedra que nos llevan a pleno s.XV entre tiendas de comida y artesanía local. Yo cuando fui era pleno diciembre y hacía un frío de mil demonios, pero no por eso me amilané y dejé de pasear por todas sus calles, cruzadas interminablemente por un coqueto rio de poca profundidad que desemboca en el lago y que le da un sonido de agua muy musical. Una cosita que me sorprendió mucho y que me llamó mucho la atención fue que en las calles había muchísimas plantas adornando los paseos, y al acercarme pude comprobar que eran coles de diversos colores, no era flores aunque el mosaico era multiculor, una cosa muy curiosa y que me hizo reir. Además, el encontrar una antigua carcel justo en el cauce del río que ahora es un bonito museo es algo que queda en la memoria por lo curioso de la estampa. Ni qué decir tiene que la foto es obligada. Los chocolates y quesos franceses no tienen parangón, y ni qué decir tiene que mi primera experiencia con una fondue no pudo ser mejor, uuhhmm, y es que me he enganchado a esta tradición gala gracias a esta visita a Annecy. Es un pueblecito limpio, encantador y muy chiquitín donde perderse del mundo y ser un ciudadano anónimo que pasea tanto de día como de noche sin peligro aparente. Para visitar sin excusas.
14.01.2002 03:37
Otra opi que me quedo. No sé si me será posible visitarla pero sí estudiarla. Saludos.