Sobre mí:"Vivir cada día sin importar para nada lo que hice ayer, morir todas las noches aunque sepa que...
usuario desde:08.10.2002
Opiniones:276
Confianza conseguida:116
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 19 miembros de Ciao
Hola ciaolectores:
En primer lugar, y a modo de aclaración, el Aparthotel Rubimar no pertenece al Puerto del Carmen, sino que se encuentra situado en Puerto Rubicón, un espacio nuevo situado en el extremo opuesto al pueblo de Playa Blanca, en la zona sur de la isla de Lanzarote.
En este nuevo sitio se concentran todas las infraestructuras de ocio de esta parte de la isla. Así, podemos encontrar un gran centro comercial con una enorme bolera, pequeños establecimientos ubicados en casitas blancas de estilo ibicenco con tiendas oficiales exclusivas de Lacoste, Hugo Boss, Ermenegildo Zegna, etc., o un gran número de restaurantes y bares con vistas al puerto deportivo, donde destaca sobre todo Café del mar, un pub con un patio en su interior y una decoración sumamente cuidada. Eso sí, al menos en las fechas en que me alojé, todo este gran complejo de diversión se encontraba en estado de expansión, por lo si nos dabamos una vuelta, podíamos ver que a escasos 1000 metros empezabamos a encontrar apartamentos en construcción, zonas valladas previstas para su desarrollo urbanístico, y mucho campo de cultivo.
Si bien es verdad que mi estancia aquí se produjo en el invierno - primavera de 2006, el ambiente festivo, turístico y con un gran cúmulo de personas en el mismo plan que yo, hacía olvidar las fechas. Y todo ello bien "aderezado" con el clima tropical canario donde nunca hace frío.
Centrándonos ya en lo que es el apartahotel en sí, su forma hexágonal concentra multitud de metros cuadrados, con un espacio descomunal destinado para zonas comunes en su interior, y pese a sus dos únicas plantas, estamos ante un alojamiento de más de 150 habitaciones.
Los apartamentos son muy ámplios (diría yo que prácticamente el doble de una habitación normal en un hotel), con un pequeño salón donde disponemos de un sofá, una mesita, una cocina americana ideal para hacer pequeños menesteres y un televisor (un poco incómodo resulta tenerlo situado en una agarradera en la esquina superior del salón, y no disponer de él en la habitación).
El cuarto de baño es bastante grande y disponemos de facilidades como secador de pelo, un conjunto de accesorios para la higiene personal de reposición diaria, etc.; aunque diría que la mayor pega que tiene es tener un depósito calentador de agua para cada habitación que apenas dura 7 - 8 minutos y precisa de al menos 20 - 30 para poder disponer de agua caliente. Si bien en mi caso, procurabamos darnos una ducha rápida, familias en épocas de playa debían tener un gran problema a la hora de bañarse.
Y por último, el dormitorio resulta espectacular tanto lo que es el tamaño, como la cuidada decoración: un ámplio armario con dos barras para colgar las perchas, una estantería para dejar detalles que vamos acumulando a lo largo de la semana en compras o dejar la ropa doblada, una mesa ideal para planear las excursiones a realizar, minibar y caja fuerte, butacas. Y finalmente, disponemos de un pequeño balconcito que nos permitirá relajarnos sentados a la luz de la luna tras un ajetreado día de paseos por la isla.
El servicio de habitaciones es bastante correcto y de la limpieza no pudimos tener queja. Dejabamos la habitación al mediodía y por la tarde-noche cuando regresabamos encontrabamos todo recogido y sin una mota de polvo. Acostumbrado a ir a estos alojamientos en temporada media o baja, bien es normal ver escaso personal que se afana con celeridad en hacer menesteres para los que no les da tiempo, lo que genera en ciertas deficiencias que aquí, no pude ver.
Los servicios del hotel se ven acompañados por un gran bar para los clientes en la zona de la piscina, un restaurante a su lado con una terraza para las personas que quieran comer al aire libre, e instalaciones adicionales que dan un mayor encanto al apartahotel; así por ejemplo destacaría un gimnasio bastante completo en cuanto a sus equipos, una zona de relajación con jacuzzi, baño turco y sauna, una zona de juegos para los más peques, una piscina climatizada o un salón de descanso.
Refiriéndome a lo que es la comida, diría que tal vez es su mayor inconveniente, no por la calidad de su buffet (aunque bien es verdad que resultaba repetitivo y poco variado), sino por su tamaño extremadamente reducido. Si tal como decía antes, ofrece tanto un salón como una terraza cubierta para poder comer, se queda pequeño a la hora de ofrecer servicio ya que las colas durante nuestra instancia fueron frecuentes. Sin embargo, a los encargados y camareros debemos de agradecer su buena disposición, su constante colaboración y atención y su celeridad por tratar de disponer inmediatamente sitio para los clientes.
En cuanto a sus alrededores, en un paseo de 15 minutos llegamos hasta el pueblo, donde tenemos una avenida donde se concentran todas las tiendas y puestos tradicionales, con especial relevancia de perfumerías. Otros 15 minutos de paseo, pero en dirección contraria nos harán llegar a la Punta del Papagayo, una playa virgen que debemos de visitar en nuestro viaje. Si no tenemos ganas de esperar, siempre tenemos una pequeña playa junto al hotel donde darnos un chapuzón; si bien no es muy ámplia, sí cabe destacar la extremada limpieza de sus aguas.
Para desplazarnos por la isla se hace imprescindible alquilar un coche, para lo que disponemos de varios establecimientos por toda la ciudad. Destacaré Cabrera Medina, donde alquilamos un Opel Corsa desde la Península y una vez allí, dada su falta de disponibilidad, nos ofrecieron por el mismo precio un Astra; nada de franquicias y todo muy correcto.
Si queremos realizar alguna excursión, existe una variada oferta cultural, pero con un coste que invita a la visita individual: La Cueva de los Verdes, Los Jameos del Agua, el Parque Nacional de Timanfaya, el Puerto del Carmen, etc.
En definitiva, una estacia muy agradable, donde se puede disfrutar de la inmensa belleza de esta isla. Algo crítico con el tema de la comida, pero dado que estamos en un apartahotel, siempre podemos cocinar algo en nuestro alojamiento. Pero por el resto de instalaciones, una excelente elección a un precio muy competitivo con el resto de hoteles de la zona.
07.05.2008 17:43
pues tiene buena pinta. El año pasado estuve en Lanzarote, me encanta, así este año no toca. Un saludo
30.04.2008 21:42
Muy buena opinión. Si te interesan hoteles y restaurantes, puedes leer las mias. saludos
30.04.2008 19:09
Buena exposicion, lo tendremos en cuenta. Estamos pensando en ir a Lanzarote. Gracias.Saludetes.