A mí me han dejado sin una cantidad suculenta de dinero y se han "esfumado". Se hacían llamar ODESA y las cartas con las cuales continuaban ACOSANDOME para que "dependiera" de su "gurú" un tipo que se hacía llamar Cristian de Perceval. De esos que van de "santos" pero cuando ven que no nos dejamos "intimidar" y no soltamos los dineros, entonces se ponen muy furiosos. Los jueces deberían actuar para que dejasen de intimidar y coaccionar a la gente. Yo vi algo muy peligroso porque a mí me asustaron hasta el punto a que tenía pánico a entrar en una iglesia... Entonces, aferrada al rosario que me dejó mi abuela, entré y todo el miedo desapareció. Pero no pude volver a localizarlos. Dejaron de molestarme porque los amenacé con ir a la prensa (el único periódico que sacó algo a la luz fue El País el 22 de noviembre de 1990). Sí me pidieron que enviara uan foto de carnet que no me ha sido devuelta. Ni tampoco me devolvieron el dinero que... ¡ Ojalá les sirva para curarse un SIDA a esa gente!