Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 1 miembros de Ciao
Os invito a conocer la historia de arkanoid, un juego que todos conocemos y que entre todos, me habéis recordado para opinar sobre él. El juego, hay que decir, no es nada original, pero tuvo la fortuna de estar en el momento y lugar adecuados para convertirse en un superéxito. Taito, empresa líder en juegos recreativos, lo lanzó en el año 1986. Luego ya sabéis lo que sucedió, se coló en muchos hogares debido a que se realizaron versiones para todas las consolas, por no hablar de sus clones o algunas copias.
El juego no es original porque en los años 70 Atari lanzó Breakout. La idea de aquel juego era la de hacer un pong para un jugador. Supongo que conocéis el pong, es ese juego prehistórico de 2 palitos golpeando una pelotita cuadrada y cada barra la controlaba un jugador. En Breakout de lo que se trataba era de golpear la bola contra una pared de ladrillos para jugar tú sólo…Y por cierto, que no se me olvide, el recientemente fallecido Steve Jobs estaba involucrado en ese proyecto…¡qué pequeño es el mundo!
Así que yo creo que es una copia descarada de aquel juego por varias razones. La principal: venganza. En los años 70 Space invaders(Taito) se convertió en un gran éxito y en Atari hicieron lo mismo: imitarlo. Salieron infinidad de juegos espaciales y de copias descaradas para intentar recaudar tantas monedas como el original, eso aparte de las versiones consoleras…. Al final Atari logró los derechos del juego y lo metió en su consola, algo es algo. Pues eso, que la competencia era más descarada entonces.
En el juego controlamos una barra que es una nave espacial, en realidad, y tenemos que hacer rebotar una pelota para derribar esa pared formada de bloques y pasar de nivel. La cosa tenía mucho más, como unos aliens que salían en la parte superior de los pantallas y a los que nos podíamos cargar dándoles con la bola. No nos olvidemos del evidente hecho de que si la bola cae, perdemos una vida. Puede animarse a jugar un colega y nospodemos picar a ver quién hace más puntos, cediendo el turno alcolega cuando nos maten.
La cosa tenía sus ítems, como los de cualquier matamarcianos, en forma de cápsulas que nos daban o quitaban poder. Ya sabéis: hacer la barra más grande, que aparezcan 3 bolas en vez de una, el famoso “pegamento” que podamos disparar a los bloques pulsando el botón, la bola lenta…algunas cápsulas nos hacían incluso la nave más pequeña y recuerdo una que nos abría una puerta en el lateral y podíamos pasar de nivel.
Valga decir que la cosa se complicaba con el paso de los niveles y las construcciones de los mismos cambiaban y se hacían más complejas. Acabarían apareciendo bloques que para destruirlos tendremos que darles mayor número de impactos y más bichos que pueden cambiar la trayectoria de la bola. El juego es simple, en control y todo en gráficos, y la melodía tenía su encanto pero a pesar de su simpleza era todo un reto porque si perdíamos la concentración, palmábamos. Llegué a jugar a su continuación “Arkanoid 2: The Revenge of Doh” en el Amstrad CPC y tenía su historia y todo.
En fin, es un juego al que podemos jugar siempre que queramos porque lo tenemos al alcance del móvil. Eso sí, en mil versiones que a lo mejor nada tienen que ver con el original. Pero bueno, la idea es la misma ;)