Rogelio Salmona es el arquitecto moderno más conocido en Colombia. Nació en París pero se considera colombiano.
Es el máximo representante de la corriente nacional que a partir de la década de 1960 se interesó, tras la aceptación de los principios del movimiento moderno en Europa, en la búsqueda de una síntesis que, paralelamente a los avances de la arquitectura internacional, tuviera en cuenta el legado cultural colombiano y las técnicas constructivas autónomas.
Después de trabajar nueve años en París junto al gran maestro europeo Le Corbusier y de colaborar en el proyecto de la sede de la UNESCO en París junto a Pier Luigi Nervi, Marcel Breuer y Bernard Zehrfuss, entre otros, se colocó al frente de un grupo de arquitectos preocupado por la función social de la arquitectura, sin abandonar la vanguardia, por las lógicas constructivas tradicionales y por el respeto por las necesidades concretas del individuo.
En 1958 volvió a su país natal y a partir de entonces comenzó a trabajar en Bogotá. Su obra más significativa es el conjunto residencial El Parque, en Bogotá (1965-1972), un conjunto de torres escalonadas más cercano a la arquitectura de Alvar Aalto o Hans Sharoun que a la de Le Corbusier
Recibió uno de los galardones más prestigiosos de arquitectura en el mundo por la "individualidad, el ingenioso uso de los materiales y las inteligentes soluciones espaciales" en su trabajo.
Hasta este año, ningún arquitecto latinoamericano había recibido la Medalla Alvar Aalto, que entrega, cada cinco años, la Asociación Finlandesa de Arquitectos. El colombiano Rogelio Salmona (1929), el padre de las Torres del Parque de Bogotá y del Archivo General de la Nación, entre muchas otras obras, se colgó uno de los premios de arquitectura de más prestigio en el mundo.
Se trata de un galardón de tipo humanista, que premia el conjunto de la obra de arquitectos de cualquier nacionalidad. "A la luz de lo que está pasando en la arquitectura en medio de la globalización es muy importante que el premiado sea Rogelio Salmona. Su arquitectura es muy de lugar, es perenne y no da concesiones a la moda", dice el arquitecto Daniel Bermúdez, hijo del también arquitecto Guillermo Bermúdez, con quien Salmona hizo su primer gran proyecto en Bogotá, en el barrio El Polo.
Dice la periodista Claudia Antonia Arcila, cercana a Salmona, que él es "importante no solo como arquitecto, sino como pensador". Ha pensado la ciudad, los materiales, el paisaje y sobre todo al hombre que habita la arquitectura.
"La ciudad es, con el lenguaje, la más grande creación del hombre. Creación conformada por la gente, las instituciones y el espacio público", ha dicho el arquitecto, que desde muy pequeño viajó con sus padres de París (la ciudad en la que nació) a Bogotá y se instaló en el barrio Teusaquillo.
Su principal aporte, a juicio del semiólogo Juan Carlos Pérgolis, es la comprensión de la vida de la ciudad: "Él siempre ha entendido la relación entre cultura y espacio". Sus edificios siempre han estado abiertos para quienes los quieran recorrer.
El gran arquitecto del siglo XX
"Salmona -dice el joven arquitecto Alberto Escobar- tiene una clara preocupación social: sus proyectos son abiertos, cualquier persona los puede visitar, tener un encuentro directo con la arquitectura y con el espacio público, lo que contrasta con posiciones mezquinas de arquitectos que ponen rejas".
Sin pensarlo dos veces, el arquitecto Germán Téllez dice que si tuviera que escoger al gran arquitecto colombiano del siglo XX ese sería Rogelio Salmona y si fuera necesario elegir sus grandes obras nombraría la Casa de Huéspedes Ilustres en Cartagena, las Torres del Parque y el Archivo General de la Nación.
Afirma Téllez que Salmona ha tenido una gran virtud y es la de situarse en medio de su contexto y desde ahí ha sabido construir y pensar su sólida obra. A lo que Escobar agrega que incluso el mismo uso del ladrillo es una clara evidencia de lo consciente que está del lugar en el que vive: "El ladrillo es barato, está acorde con un país como este".
Detalles que fueron tenidos en cuenta por el premio Alvar Aalto: "Salmona se convirtió en maestro por derecho propio por el uso de materiales auténticos, ladrillo y madera, y tiene un acercamiento totalizador a la arquitectura que incorpora diseño de paisajes y planificación urbana".
Al graduarse del colegio, Salmona (hijo de español y de francesa) quiso ser pintor, pero su padre le recomendó encontrar un oficio del cual pudiera vivir. Escogió la arquitectura y empezó en la Universidad Nacional, en Bogotá. Después del asesinato de Jorge Eliécer Gaitán viajó a Francia para ingresar al taller del célebre arquitecto Le Corbusier, su gran maestro al lado de Guillermo Bermúdez, e hizo un largo viaje al sur de España donde conoció La Alhambra: "La Alhambra corrobora que la verdadera razón de la arquitectura es el goce", dijo en alguna ocasión.
También ha recibido, entre otros, los premios Nacional de Arquitectura, en 1986 y 1988; el Taller América, por la Casa de Huéspedes Ilustres en Cartagena, al proyecto iberoamericano más importante realizado en la década del 80; y a la Excelencia y de Diseño Arquitectónico 'Fernando Martínez Sanabria' por el Archivo General de la Nación. Así mismo, el premio de la Fundación Príncipe Clauss de Holanda y el de la II Bienal Iberoamericana de Arquitectura e Ingeniería Civil por por su trayectoria.
23.05.2006 15:27
Buena opinión, sigue así ;) >>---Z-e-k-k-e--->
24.03.2006 21:09
Yo no lo conocia de nada pero gracias pr la info
23.03.2006 10:58
Yo tampoco lo conocia