El Restaurante Asador Donostiarra es uno de los mejorcitos de madrid, especialmente para los amantes del chuletón o a los pescados a la brasa. En mi caso, prefiero un buen chuletón a cualquier pescado. Nací carnívora y moriré carnívora. Los vegetarianos tienen su lucha perdida conmigo.
No es el Asador un local para pobres. Para una cena vete poniendo 50 eurazos por comensal como mínimo. Es un restaurante que sólo se lo pueden permitir de forma habitual los que tienen los bolsillos tan rebosantes como los jugadores del Real Madrid (allí es donde celebran sus victorias) o algún que otro político o empresario. Los demás mortales sólo nos podemos dar el placer de paladear la alta cocina vasca de vez en cuando en este restaurante.
Buena parte del éxito de este restaurante está en la calidad de la materia prima. Yo también compró chuletones en la carnicería, pero no resultan ser tan buenos como los del asador; y lo mismo puedo decir del pesacado. Claro que tampoco me puedo comparar con el chef del Asador. A su lado soy una principiante.
El Asador lleva unas tres décadas abierto en Madrid. Muchos son los platos que podría citar dentro de su cocina clásica y original sin llegar a las estridencias de cocineros de renombre. El paté de perdiz es delicioso, y mira que a mí las perdices como que no me van. ¿Y qué decir de una ensalada que hacen con lechuga mezclada con bonito? Yo la preparo en mi casa muchas veces, pero no me sale tan buena como la del Asador. Sin duda es que el bonito que yo le pongo no es el mismo. Mi perdición son los pimiemtos de piquillo. Os recomiendo pedirlos con unas cocochas en salsa verde que están para chuparte los dedos.
En pescados a la brasa tenemos desde un besugo a merluzas, bacalaos, etc
Pero lo mío, como ya he dicho, son las carnes rojas y de ellas me quedo con el solomillo. No desmerece tampoco el chuletón de buey. El jamón también os lo aconsejo, entre otras cosas, proque lo cortan muy bien.
Pasemos a los postres. Mis hijos casi me arruinan un día con los tocinillos de cielo. Yo los tengo educaditos con eso de que es mala educación repetir plato, pero no hubo manera de contentarlos con un tocinillo de cielo por cabeza. Gracias a Dios, unos amigos de mi marido eran los que invitaban. Mi postre favorito, en cambio, más que los tocinillos es la leche frita. Me chifla.
Como no reserves mesa, ni te acerques. En el Mesón hay que ir con mesa pedida.
Ah... y que no se me olviden los vinos. En el Asador además de encontrar los mejores caldos españoles y algún caldo francés que no desmerece, puedes saborear los vinos californianos.
Este restaurante se ubica en la calle Infanta Mercedes, en la zona de Tetúan.
Lo que debería mejorar el Asador es el trato de los camareros. Demasiado frío en la barra y demasiado cordial en el salón. No se puede decir que te hagan sentir como en tu casa. A mí cuando me sirven una cerveza en la barra, espero que se me ofrezca un pincho, sobre todo estando en un restaurante de gama alta.
La decoración tampoco va muy allá. Yo agradecería que no metieran tantas mesas en los salones, que dejaran más espacio entre mesa y mesa. Cuando pasan los camareros como que te rozan, no hay espacio. Ni se te ocurra correr la silla un poquito para atrás para sentar un niño en tus rodillas porque tropiezas con la espalda de otro cliente.
A mi marido, por ejemplo, le desagrada que los camareros lo traten como si fuera el portero de su finca, como si lo conocieran de toda la vida. Bueno, yo me parto con la cara que pone el pobre. Le digo que los habrá conocido en la mili o vete a saber tú si fueron al mismo colegio.
Otra desventaja es que te toque una mesa en salón ruidoso. A nosotros nos ocurrió una vez y nos disgustó bastante pagar unos 60 euros por persona y comer en un ambiente de taberna de pueblo.
Lo mejor, como he dicho, es la calidad de las materias primas, más bastante buena mano a la hora de cocinarlas. Los menús son muy básicos, clásicos diría yo. Te ponen lo que te pondría una abuela vasca de esas que saben cocinar bien.
Otra cosa a destacar es la temperatura del vino. Ni frío que te mueres ni del tiempo. el Rioja, por ejemplo, está muy bueno con la temepratura que te lo sirven.
Por sus precios es el típico restaurante al que debes ir invitao por el jefe o por algún amigo rico. También es un sitio ideal para ver caras famosas, desde futbolistas hasta toreros pasando por algún que otro famosillo.
24.09.2009 17:08
Pues yo no lo recomiendo, la relación calidad-precio es mala y se paga mucho por el pseudofamoseo que tiene y los jugadores de futbol que iban, y que ya no van. Nos vemos.
12.09.2009 16:25
Muy interesante opinion, para tener en cuenta. Saludos.
08.09.2009 04:31
me encanta el pescado a la brasa, es una excelente opinión, saludos