ASTORGA, bajo la sombra de su pasado

5  23.03.2005

Ventajas:
Dedicado a Javier, nuestro amigo maragato

Desventajas:
Astorga lleva siglos agonizando

Recomendable: Sí 

VIVIAN_HARRIS_II

Sobre mí:

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Llegar a Astorga nos ha sido siempre fácil. Esta Muy Noble, Leal y Benemérita ciudad es la puerta de Galicia y, por ello confluyen en este cruce de caminos la Vía de la Plata y el Camino Francés.

Cuando llegamos desde el sur, cruzando Extremadura por la ruta que hace dos milenios seguía el estaño británico, tan apreciado por las culturas mediterráneas para fabricar herramientas y armas de bronce, entramos en Astorga al amanecer. Aunque las mejores auroras se disfrutan al norte del término municipal, no tenemos paciencia para ello después de un viajecito de nueve horas y buscamos algún sitio para "apalancarnos" un rato.

Cuando nuestro punto de procedencia es Madrid al llegar los maragatos llenan las mesas de viandas de todo tipo. Puede que sea pura coincidencia horaria u otra señal de la exquisita hospitalidad de esta tierra, donde nadie se siente forastero. En cualquier caso nos encantan estos detalles.

En cualquiera de ambos casos siempre buscamos a Javier, nuestro amigo maragato, que se cnovierte en un guía incondicional. Es un enamorado de su tierra y nos ha contado tantas cosas sobre ella que se me hace muy fácil escribir esta opinión donde voy a intentar resumir algo de lo mucho que nos ha dicho.

El tiempo en este lugar transcurre lentamente, es algo que se siente, que se respira. Pasear por su entramado urbano permite oler la historia que desprende Astorga. Es una ciudad, del tamaño de un pueblo mediano, a la que el mundo industrial ha convertido en un museo.

Se alza sobre el macizo hespérico, a 868 metros de altitud, entre los ríos Tuerto y Jerga, a los pies del Teleno, a los pies de su grandeza histórica.

En tiempos los hombres que vivían al norte de la península situaron en este monte al Olimpo de la Europa Occidental. Los astures, un conjunto de tribus que se resistieron varios siglos a la conquista romana, afirmaban que en el Tilenus moraban los dioses. Cuando Augusto pacificó la zona reconoció la divinidad de esta montaña, de 2168 m., llamándola Mars Tilenum. Medida política con la que consiguió evitar una guerra eterna.

Pero eran otros tiempos, cuando Astorga era una de las ciudades más importantes en Hispania, como Plinio la consideró. Hace ya muchos años que Astorga agoniza, que su historia sólo es una sombra en el recuerdo, que los dioses del Teleno duermen dejando en toda la atmósfera de la comarca un dulce sabor a sueño.

Los maragatos actuales no están a la altura de sus antepasados, es evidente. Viven mirándose el ombligo, presumiendo de un pasado en el que no tuvieron ninguna parte. Dejándose llevar por la corriente de la vida, con un fatalismo que hunde sus raíces en la religiosidad astur.
Claro que dicho de otra manera Astorga carece, actualmente, de riqueza económica, por lo que esta Profunda Castilla es un marasmo de desempleo ("población con capacidad para trabajar que no puede ejercer su derecho al trabajo").
De ahí que la población de Astorga se vaya reduciendo año a año. 12.381 empadronados en el 2001, 12.329 en el 2002, 12.289 en el 2003. Son señales evidentes de una pirámide de edad envejecida, truncada por la base, sin relevo generacional, caracterizada por una natalidad inferior a cero y por un alto índice de emigración, especialmente juvenil.

Ni siquiera atrae a la inmigración africana ni la de los países del este europeo, porque el potencial agrícola de esta comarca es muy limitado. No son tierras "buenas" para los cultivos, excepto los cereales que se adaptan a casi todos los climas, como este Continental Seco, donde la cantidad de precipitaciones atlánticas se ve reducida por las sierras que la circundan al noroeste y al oeste.

El suelo de esta comarca procede del Paleozoico, formando una de las partes más antiguas de la península. Con el pasar de los millones de años la erosión fue convirtiendo las cordilleras hercinianas en una penillanura, nombre que gráficamente describe la llanura resultante.

La presión y la antigüedad de las rocas que forman la base de este suelo conforman su actual relieve, que en el norte de la comarca, por efecto de la alternancia de presiones isostáticas y de orogénesis posteriores se ha rejuvenecido dejando al descubierto las capas paleozoicas.

Este conjunto de fenómenos (elevación-penillanura por erosión-elevación por presión) ha modelado el relieve apalachense del Teleno. Una sucesión de sinclinales y anticlinales donde las corrientes fluviales han creado profundas brechas en el terreno en forma de hoces que han desarticulado la débil capa sedimentaria. En las zonas no húmedas una serie ininterrumpida de vaguadas de pizarras junto a lomas de cuarcitas. En definitiva estratos poco aptos para la agricultura por su escasez de sedimentos mesozoicos, y ricos en minerales y rocas de gran dureza.

Mientras los grandes valles fluviales actuales (como los de Ebro y Guadalquivir) emergían de debajo de las aguas acaparando estratos sedimentarios ricos en sustancias orgánicas la comarca de la Maragatería iba siendo desertificada por la erosión eólica y fluvial. Mientras estos valles se convertían en vergeles agrícolas los recursos naturales del reino de los astures se limitaban a ganadería y minería.
Consecuentemente no puede ser la agricultura el motor de futuro de esta zona. De la misma forma que ninguna otra riqueza en materias primas puede serlo, porque desde el colonialismo la economía se basa en las manufacturas.

La única riqueza real de esta zona es su historia. Pero, lamentablemente, la población actual no está concienciada de la misma. Baste un ejemplo del despilfarrro turístico-económico al que algunos políticos están sometiendo a esta tierra, a la que están despojando de su auténtica riqueza. En el ángulo nordeste de la actual Plaza de España, como saben los ancianos del lugar, se alzaba no hace mucho la Cárcel Vieja. Era un edificio muy antiguo, de época romana, pésimamente conservado, con un pavimento de losa rojiza sobre mortero y una galería abovedada en su planta. Pues se demolió, era un magnífico lugar para instalar un museo epigráfico o cualquier otra función social. Incluso su sola presencia, su fachada histórica, le daba solera y atraía a las cámaras de los turistas. Ahora se alza un grupo de viviendas, más casas dentro de un casco urbano que se halla masificado por tales edificios lo que acarrea continua pérdida de calidad de vida (quienes conducen conocen perfectamente los inconvenientes de calles estrechas, de único sentido). Astorga tiene que crecer fuera de sus murallas y dotarse de un Plan General de Ordenación Urbana moderno, que mande rehabilitar los edificios más antiguos, que unifique las construcciones, que vaya desplazando las mismas a la periferia, que vaya ampliando paulatinamente sus calles, que potencie el factor turismo como arma de futuro para esta ciudad anclada en su pasado.

Como el tema da para mucho considero conveniente estructurar la opinión, advirtiendo de antemano que las premuras de espacio físico no me van a permitir extenderme sobre esta ciudad lo que quisiera.

BREVE HISTORIA
Toda la meseta castellana es rica en yacimientos prehistóricos desde el período Achelense, caracterizado básicamente por los útiles de percusión directa. Pertenecen a la segunda oleada del Homo Habilis, asentado primariamente en las orillas del sur andaluz al venir de las sabanas africanas, cuando la bondad del clima y la abundancia de recursos alimenticios generó una sobrepoblación, la cual tuvo que emigrar hacia el norte en busca de territorios menos densificados.

En el proceso llamado "sedentarización neolítica" los habitantes de esta comarca se movían en seminomadismo, en probable domesticación de fauna, de cuya dieta dependían.

Al llegar la Edad de los Metales la comarca se convirtió en una zona privilegiada. La necesidad de disponer de estaño para la aleación de bronce forzó a las civilizaciones del Mediterráneo Oriental a comerciar con las zonas bretonas, donde el estaño abundaba. Asi nació la Ruta de la Plata por donde desde los puertos gallegos venía el imprescindible estaño. Así comenzaron los primeros asentamientos estables en Astorga, dado que era y es la puerta de Galicia.

Posteriormente la riqueza aurífera atrajo la atención de sus habitantes. El movimiento de pueblos al este de Europa desplazó hacia el oeste numerosas tribus, fenómeno de emigración que se prolongó en el tiempo durante varios milenios y que terminó desintegrando al propio Imperio Romano. Entre ellos llegaron los astures, cuyo origen es previsible situar en el norte de la península balcánica porque en costumbres y religiosidad son muy similares al mundo protogriego.

Los astures, un conglomerado de 22 tribus entre las que las más conocidas son los várdulos y los cántabros, situaron su capital en Astorga, cuya nombre parece proceder etimológicamente del río Astura, como denominaban entonces al principal río local.
Aquí residía la élite de los astures, el clan familiar de los Amacos, a los que todas las demás tribus debían obediencia (se conoce que periódicamente habían de servir militarmente en las puertas de acceso de sus murallas).
Aquí situaron su Olimpo particular, en el siempre nevado Teleno, el centro de sus ritos religiosos.
Aquí se decidía el destino de un extenso territorio que abarcaba desde el Duero al Cantábrico.

Cuando Roma descubrió el potencial minero de esta zona se lanzó a su conquista. La Legio X instaló en esta zona un campamento, que es el origen de la actual ciudad. Hasta tal punto se identifica Astorga con aquel campamento militar que algunos arqueólogos niegan la existencia dentro del núcleo urbano de presencia prerromana.

Pero esto es un error basado en la ignorancia. Aquí existía un castro astur, lo que puede demostrar la aparición de un pozo bajo los cimientos de la muralla y un muro que fue utilizado para construir la alcantarilla romana, ambos dos metros por debajo del nivel del pavimento de la calle romana.
Además de esas construcciones se han encontrado fíbulas de bronce y torques de oro de estilo indígena.
Preguntad a cualquier anciano y os dirá dónde está "el castro", en una de la lomas de la ciudad.

Los Flavios convirtieron Asturica Augusta en la capital del Convento Asturum. Luego Astorga se convierte en la capital de la Provincia Citerior Antoniana.

Pero en el siglo III la minería entra en declive y Astorga comienza su lenta agonía. En el 465 el visigodo Teodorico la saquea, lo que repite el algecireño Almanzor que desmocha sus murallas.

La Edad Media supone un resurgimiento de la comarca, al hallarse en pleno Camino Francés. Todo el Camino de Santiago se llena de construcciones religiosas románicas y de hospederías de todo tipo.

Cuando la fiebre peregrina (incentivada por las cruzadas contra los infieles que han tomado los Santos Lugares e impiden, en consecuencia, viajar a la patria de Jesús) cede Astorga vuelve a sufrir otro cíclico agotamiento económico.

Se recurre al transporte sobre recuas de mulas de productos llegados a los puertos gallegos desde América.

Cuando aparece el ferrocarril se hunde la economía de los maragatos, pues las mercancías pasan de largo sobre su territorio sin su intervención. Desde entonces Astorga agoniza, a pesar de esfuerzos como el de su Ayuntamiento que condiciona la construcción de nuevos edificios a la conservación de los restos romanos que aparecen en el sótano de los mismos.

PROBABLE ORIGEN DEL TÉRMINO "MARAGATOS":
Desde siempre se ha dicho que los maragatos son personas de un carácter excepcional, llenos de una amabilidad que no cuadra con la actual sociedad. Se afirma que en la Maragatería no son necesarios los contratos escritos, que la palabra dada se respeta. La impresión que me causan es que son un pueblo muy hospitalario y amable, pero en todos los paraísos siempre hay una serpiente.

Según nos ha contado Javier los peores son los "forasteros", nacidos en otros pueblos que van presumiendo de haberlo hecho en Astorga. No son de fiar, según él. Nosotros no los distinguimos y de hecho no conocemos a ninguno, que sepamos.

A veces nos cuenta la historia de Poncio Pilatos, algo que le llena de vergüenza, lo cual no entiendo porque nadie es responsable de lo que hayan hecho sus antepasados. Nació en Asturica Augusta, según una lápida encontrada en 1962, hijo del general Marco Vespasiano Agripa, sobrino de César. Este militar romano estuvo algo más de una década destinado en Astorga para pacificar a las belicosas tribus astures.

Pero ésta es una excepción que no define el carácter maragato.

La teoría más antigua es la de Fray Sarmiento que hace derivar maragatos de "mauri + gothos". Escribió que algunos cartagineses (mauritanos) dedicados a la minería, fueron sometidos por los romanos. Y que su descendencia, mezcla de "maurellos" y de "godos" fue denominada "mara + gatos" aludiendo a su característica de híbridos entre ambos grupos de población.

Se equivoca porque el vocablo nace en el siglo XIV, por lo que no puede referirse a un hecho de princiois de nuestra era, y porque la mezcla de un pequeño grupo de bárquidas con un numeroso grupo de población indígena no puede generar un fenómeno de hibridación que modifique a todo un pueblo.

Algunos autores sostenían que el vocablo "maragato" procede del mundo bretón. Ciria y Vincent afirma que "marc-hekaat" es una voz celta (cabalgar), lo que tiene relación con el mundo maragato basado en los animales. El mismo llegó a reconocer su error pues la palabra "mauricatos" en bretón significa "que tiene mangas", forma de vestir típica de ciertos pueblos del Mediterráneo Oriental.

Asimismo llegó a descubrir que eran conocidos como los marabots a una tribu norteafricana que ocupó algunas zonas d ela península entre los siglos X y XI. Curiosamente algunas costumbres de la comarca de La Maragatería coincidían con ritos sagrados de esa tribu.

Otros sostienen que el origen del término se halla en el norte de Africa. Que un grupo de bereberes ( la tribu de Barag Wata) quedó aislado en esta zona en tiempos de Fernando I, convirtiéndose al catolicismo para ser aceptado por los conquistadores. En esta línea se hace observar que los cristianos leoneses llamaban a esta comarca despectivamente "Malacontia", y hay fuentes escritas que afirman que en ella habitaban berberiscos montañeses.
Apoya esta hipótesis la existencia en Egipto de una región llamada Maragat.

La hipósis más aceptada actualmente es la que afirma que el vocablo "maragato" nace en el siglo XV, como consecuencia de la actividad económica en esta comarca, dedicada al transporte de mercancías. Hacen derivar maragato de mericator (mercader).

Bajo mi humilde opinión me parece una discusión bizantina, donde casi todos tienen razón. La voz "maragato" pudo nacer, efectivamente, con la llegada de productos americanos.
Pero lo que entonces se hizo fue popularizar a los arrieros, no significando maragato mericator. Maragato no equivalía a arriero, sino que aludía a los arrieros de esta zona, haciendo referencia a su pasado.

Los análisis de ADN han permitido descubrir que la base de la actual población de esta zona procede del Mediterráneo Oriental, por la vía del norte de Africa. Por lo que es defendible mantener que alguna tribu egipcia se desplazase, vía invasión islámica, hacia esta zona castellana. Y que las desavenencias entre árabes y bereberes les aislasen al norte del país.
Pero estos datos mitocondriales son aplicables a las comarcas vecinas, por lo que aplicar el topónimo de maragato a los arrieros de esa zona (antes llamada La Somoza) debió tener carácer peyorativo, aludiendo quizás a la mezcla de sangre entre mauritanos y godos.

En cualquier caso es un término que nació con intención ofensiva.

ALGUNOS MONUMENTOS DE ASTORGA:

MUNDO ROMANO:
Un consejo, llamad al 987/61 82 22 y apuntaros a una visita guiada. Nosotros como llevamos guía propio vamos por libre, pero es la mejor opción para conocer la Ruta Romana que organiza la Oficina de Turismo.
Se sale desde la Puerta Romana y se pasa por casi todos los restos importantes de aquella época.
Entre ellos el doble foso defensivo, las cloacas, las termas, el foro, la Ergástula, la Casa del Mosiaco del oro y los pájaros, etc.

Lo malo de Astorga es que se construye sobre el propio yacimiento, por lo que en los subsuleos de los edificios se hallan restos significativos de su historia.
Así, por ejemplo, la mayor parte de las cloacas romanas están cegadas. Son de mampostería de pizarra y argamasa, el suelo de piera machacada en forma de mosaico, la cubierta de cañón semicilíndrico.
Las calles romanas estaban pavimentadas con losas de pizarra de 2 metros de largo por 1 de ancho. Se hallan a escasamente un par de metros de la calle actual.


En el entorno se imprescindible al visita a Las Médulas, la mayor mina al aire libre. La actividad antrópica ha generado un paisaje lunar que seguro que te impresionará.

Los romanos utilizaron la técnica de demoler la montaña para extraer el oro. Se realizaban galerías a distintas alturas del monte y se las inundaba de agua, previamente llevada a su punto más alto. El agua arrancaba una gran cantidad de tierra del interior de la montaña que, después, era tamizada lentamente en el exterior. Fue una obra de ingeniería ingente, removiéndose muchas toneladas de tierra para llevarse a la Urbe el apreciado metal.


LAS MURALLAS
De mampostería con 27 torreones semicilíndricos, cada 15 metros, son de época medieval, levantadas en el siglo XIII por el Obispo Nuño. No queda casi nada de las primitivas murallas romanas que fueron construidas a finales del siglo III cuando la actividad minera decayó y aumentó el número de desempleados en la comarca.

Entre sus accesos citar la Puerta del Hierro, la Romana, donde queda un aljibe romano que distribuía el agua de la ciudad. La del Sol por donde entraban por el este los peregrinos. La del Obispo, por donde salían, al oeste. Y la del Rey.

LA SANTA, APOSTÓLICA, IGLESIA CATEDRAL
En este recinto eclesiástico se hallan, además de la Iglesia, los Archivos y el Hospital de San Juan Bautista.

Rodrigo Gil de Hontañón la dirigió hasta 1559 en renacentista. Luego los asturianos PEdro de Alvarado y Juan de Alvear. En 1598 Pedro Alavrez de la Torre. En 1650 Fco. de Lastra hasta 1683 en que le sucede su hijo Manuel de Lastra. La portada con columnas ajarronadas leoneas es de Pablo Antonio Ruiz en 1708.

La primera noticia de su existencia data del 1069, en que se consagró a Santa María. Poco después Alfonso VI ordenó ampliarla. La obra se dilató a pesar de los generosos donativos del obispo local Pelagio y de doña Urraca.
A finales del siglo XIII se construyó una capilla a Santa Marina en el claustro y en 1433 se consagró su altar mayor.
En el siglo XVI se le dio la forma definitiva. Lo que se hizo fue prolongar la catedral románica por la cabecera reduciendo su ancho a tres naves.

Este nuevo tramo, de sillería en estilo gótico florido con abundante decoración en molduras, pináculos, claraboyas y otros elementos que pretenden visualmente aligerar la pesadez de la obra, demasiado achaparrada.
Las capillas se iluminan con una fila baja de ventanas con arcos escarzanos. Una segunda fila, más alta, para iluminar la nave central, son mucho más grandes, con dobles maineles y lumbreras.

Las vidrieras y la sillería del coro son del siglo XVI, de Roberto.
En el siglo XVII, en época barroca, se construyó la gigantesca fachada oriental, cno dos torres gemelas y cuatr capillas laterales. Esta fachada está concebida como un retablo, en cuyo tímpano hay escenas del Nuevo Testamento.
El claustro se reformó en el XVIII en estilo neoclásico, añadiéndole pilastras jónicas.
La sacristía es más reciente.

Las torres gemelas en los flancos: La Nueva, de las campanas, terminada en 1704 es de color rosa páido; la Vieja de 1678 restaurada con chapitel en 1965.

El retablo, de madera, del siglo XVI, por Gaspar Becerra. La pintura y estofado son de Gaspar de Hoyos y Gaspar de Palencia.

Entre las piezas más destacables merecen citarse:
Nuestra Señora de la Majestad, del siglo XII.
Virgen de pie con el Niño en brazos, del XIV.
Virgen y Niño cogiendo un pajarito, en piedra, del XVI.
Retablo hispano-flamenco de San Miguel, con cinco tablas de Juan de Borgoña.
Museo catedralicio: cofre de plata dorada del X; cáliz de Santo Toribio, en cristal tallado, del XI; relicarios, crucifijos, etc.

OTRAS IGLESIAS
San Julián, conserva la portada románica, una Virgen del Carmen y un retablo con seis pinturas de estilo rafaelesco.

Convento de San Francisco, fundado por el santo en su peregrinar a Santiago.

Convento de Santa Clara, en la periferia, totalmente restaurado salvo algunos muros de la capilla.

San Bartolomé, conserva la espadaña y dos arquillos de herradura hechos con lajas y grandes ladrillos, como se construía hasta finales del siglo XII.

EL AYUNTAMIENTO
Con soportales, finales del siglo XVII, de Manuel de Lastra. Balcón corrido en la planta principal, dos torres macizas con un cuerpo central a la misma altura que éstas donde están el escudo de la villa, el reloj de los maragatos, una campana en la parte superior de la espadaña central y dos más pequeñas a los lados.

Su célebre reloj, da las horas a toque de campana desde 1748, con una pareja de maragatos: Juan Zancuda y Colasa.

PALACIO EPISCOPAL
Construida por Gaudí en 1889 a encargo del obispo Juan B. Grau. De estilo neogótico lo dejó incompleto al morir el obispo y producirse desacuerdos con el arquitecto. Otros acabaron las partes altas de la capilla, algunos remates y las armaduras.
El sótano, de planta circular con capillas laterales, arcos apuntados sostenidos por columnas y clave central se halla el museo epigráfico romano o Museo de los Caminos.
En él se hallan diversas lápidas funerarias de época romana, algunas griegas. Por una de ellas se conoce que el municipium de Asturica Augusta fue divinizado como Dea Asturica.

También tiene una buena colección numismática, algunos de cuyos denarios proceden de cecas ibéricas.

FIN DE LA OPINIÓN
Esta opinión se convierte en interminable, porque es muchísimo lo que Astorga aporta a mi pluma. De ahí que te invite a venir.

No debes olvidar el entorno (ese Valle del Silencio, por ejemplo), ni los bellísimos pueblos de los alrededores, ni las fiestas, ni la gastronomía, etc.

Javier, nuestro amigo maragato, es una persona sensible enamorada de su tierra. Siempre anda contándonos historias de La Maragatería. Como, por ejemplo, el que la actual bandera de la nación se haya inspirado en la bandera de Clavijo. O que Napoleón sufrió un atentado, al que sobrevivió aún no se sabe cómo. O...

Al llegar te parece un pueblo pequeño y viejo. Con problemas de tráfico, un sólo periódico local, un equipo de fútbol en tercera división, una plaza de toros de pena, un sólo cine y un único teatro.

Al irte te das cuenta de que te has marchado, por algunos días, de una ciudad donde se respira historia y amabilidad.

Por ello te invito a conocer personalmente Astorga, la capital de los Astures.

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Choc25

Choc25

25.10.2010 13:32

Soy de Astorga y he advertido algunos errores en tu artículo, que por otra parte considero muy bien documentado y escrito: en Astorga no hay un solo teatro, sino dos (Teatro Gullón, de titularidad municipal, y el Teatro Diocesano, de titularidad eclesiástica, ya que Astorga es sede de Diócesis); así mismo, en cuanto a los cines, hay uno solo, el Velasco, pero se conserva parte de otro, el Tagarro, que actualmente, y como asi todos los cines de España, está cerrado (Astorga tuvo a lo largo del siglo XX, cinco cines, cosa que no mencionas en tu artículo). Por otro lado, en relación a la Cárcel Vieja, no se ha demolido, como afirmas, y tal y como propones, actualmente es la sede del Museo Romano. Así mismo, cuando afirmas que Astorga sólo tiene un periódico local, yo me pregunto "¿y cuántos quieres que haya, si es una localidad de 12.000 habitantes? Bastante que ya tiene uno". Por lo demás, muy buen comentario

dadarisp

dadarisp

22.10.2007 14:26

me viene genial toda esta información para planear una escapadita...

Reitxel82

Reitxel82

18.01.2006 00:04

He ido un par de veces, pero me quedan muchas cosas por descubrir! saludos

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