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Por su nombre "L'Auberge du Bonheur" se podría pensar que voy a opinar de un restaurante-hotel en cualquier país de lengua francesa, pero no es así, este fantástico lugar que figura en Ciao con restaurante y que yo he conocido también como hotel, está ubicado en Holanda, exactamente en la ciudad de Tilburg y tiene el privilegio de tener a su espalda uno de los más bellos y protegidos bosques en todo el país: el Oude Warande.
Tilburg es una típica ciudad holandesa. En la actualidad debe su esplendor a su Universidad, cientos de estudiantes de todo el mundo acuden allí para realizar sus estudios de "Empresariales y Derecho" y dan "vidilla" y "color" a esta verde, llana y tranquila ciudad a tiro de piedra de las fronteras Belga y Alemana.
En el mes de junio y con bastante previsión busqué en Intenet un hotel donde poder alojarnos unos días en el mes de agosto. Era importante para nosotros que estuviera en la ciudad, bien comunicado y a ser posible cerca de la zona universitaria, no había demasiadas ofertas, la inmensa mayoría estaban en las afueras y era necesario disponer de automóvil o estar dispuesto a pagar un dineral en taxis, por eso cuando encontré una oferta irresistible en "L'Auberge" y además a no mucha distancia de la zona que me interesaba , ¡¡no lo dudé¡¡.
Este privilegiado hotel está situado en las afueras de la ciudad, exactamente en Bredaseweg 441 y rodeado de maravillosos bosques, en una zona residencial con mansiones increíbles. Desde la residencia estudiantil de mi hija hasta allí eran unos 20 minutos caminando que si bien merecerían la pena por el paisaje, se hacían un pelín duros cuando había que recorrerlos después de muchas horas de caminar. Otra posibilidad era coger el autobús número 4 que nos dejaba a unos escasos 300 metros, pero.... había que esperarlo y los autobuses en Tilburg (aunque funcionan con una gran exactitud) no son muy frecuentes.
El hotel está situado en una hermosa finca y consta de dos bellos edificios, el propio de hotel con dos plantas (a la derecha) y el del restaurante que es el que aparece en la foto a la izquierda.
Nada más traspasar las puertas del hotel hay una pequeña recepción a la izquierda y una salita acristalada que rodea parte del edificio, con mesas y silloncitos donde relajarse viendo la pradera mientras se disfruta de una copa de vino. Consta de dos plantas y nuestra habitación era la número dos en la primera, una habitación amplia con dos camas unidas, muebles de estilo inglés, caja fuerte, neverita muy bien surtida, TV, un velador con dos sillones junto al gran ventanal que daba al bosque, mesillas y un bonito escritorio. El baño impecable con secador, espejo de aumento, toallas resplandecientes y mullidas y un juego de dos albornoces, (me hizo gracias la notita colocada junto a ellos que decía: Si quiere disfrutar de estos albornoces en su casa nos tomaremos la libertad de cobrárselos).
El desayuno era de 7 a 10h y los fines de semana de 8 a 11h. en el edifico de al lado. Consta de dos grandes salones bellamente amueblados, una terraza con mobiliario de madera y el bar. La sala para desayunos estaba justo en la parte frontal, la que se ve en la foto y aunque contaba con unas mesitas exteriores, los dos días que estuvimos solo utilizamos la zona interior. Decir que el desayuno era extraordinario sería quedarme corta y si tuviera que enumerar todo lo que teníamos a nuestra disposición, necesitaría tener una memoria excepcional, solo diré que entre muchas cosas más había: salmón ahumado, cuatro clases distintas de embutidos, huevos preparados de distintas formas, ensaladas, pan con toda clase de cereales, bollería .... pero lo mejor sin dudarlo la gran variedad de frutas: fresas, cerezas, uvas.... todo de primerísima calidad.
Casi podría decir que el conjunto de todo hacían de este lugar el paraíso pero.... un pequeño fallo vino a confirmar que no todo es perfecto, nada más entrar en la habitación el primer día, se fundió una de las lámparas de la entrada y aunque dimos aviso inmediato, ni estuvo arreglada esa noche a la vuelta ni al día siguiente, no es que fuera fundamental pero es un fallo para un hotel de esta categoría. Otra anecdota fue que en la jarrita de la leche que había en nuestra mesa, había una mosca.... al camarero casi le da un yuyu cuando se lo mostré.
Lo mejor de todo fue que a la hora de pagar (habíamos hecho la reserva con Booking) tan solo tuvimos que abonar 136€ ¡¡un regalo¡¡ por supuesto era una oferta superespecial al ser temporada baja para ellos, pues cuando está completo es en otras estaciones.
No sé si volveré a esta ciudad, pero lo que tengo clarísimo es que si lo hago intentaré alojarme de nuevo en este fantástico hotel.
Como nota curiosa os diré que coincidimos con dos señores españoles en el desayuno y es que el mundo es un pañuelo.
31.08.2006 09:13
MMmm que lugar tan bonitooooo, yo si que seria de las que desayunan a las 7 para ver los jardines en todo su esplendor.. que maravilla...mmmm
30.08.2006 21:25
Qué envidia... Lo que no me ha quedado muy claro ha sido lo del precio, 136 €/dia con desayuno?.
29.08.2006 23:45
debe ser precioso, tengo ganas de visitar los paises nordicos. Besoss.