Muy bonito coche pero es v6 con los costos de la gasolina de hoy en dia no lo recomiendo mucho hay coches igual de buenos con un consumo menor si sabes como esta la crisis sabras k nustro suerdos no dan muy bien para mantener este Dragon pero si desea comprarlo le dejo unos puntito buenos de el audi
Exteriormente el A6 se presenta como una berlina familiar sobria y elegante. La carrocería es muy redondeada, con los paragolpes integrados y sin apéndices aerodinámicos. Destaca la doble parrilla frontal que le da fuerza y cierto aire deportivo.
Interior de lujo
El interior conjuga los elementos nobles con la deportividad. La unidad probada cuenta con asientos con tapicería de cuero en color marfil con todo tipo de reglajes eléctricos, a lo que hay que sumarle las múltiples inserciones en madera del salpicadero. El volante se regula en altura y profundidad, es de un diámetro contenido para este tipo de berlinas, está forrado en cuero negro y tiene un diseño y tacto que invitan a disfrutar de la conducción. El cuadro de mandos tiene una buena lectura y un diseño deportivo.
La habitabilidad es muy buena, tanto en las plazas delanteras como en las traseras, contando estas últimas con un gran espacio para las rodillas.
Mucho motor
El propulsor de este germano cubica nada más y nada menos que 2.976cc, se trata de un V6 con cinco válvulas por cilindro y distribución variable. Desarrolla una potencia máxima de 220 CV a 6.300 rpm, con un par máximo de 300 Nm a 3.200 rpm. Con semejante potencial y un peso en vacío de 1.520 Kg, el A6 desarrolla una velocidad máxima de 238 kms/h y acelera de cero a cien en 7,4 segundos.
Este V6 se muestra voluntarioso a altas vueltas, lo que penaliza el consumo si nos gusta circular a buen ritmo. El consumo homologado es de 7,1, 14 y 9,6 litros en carretera, urbano y combinado, respectivamente, algo alto, pero se compensa con el sonido que produce el V6, auténtica música para los oídos.
Multitronic, multi-conducción
Para aprovechar toda esa potencia se recurre a un cambio automático de seis velocidades de variación continua denominado Multitronic. Este cambio tiene la posibilidad de utilizarse de manera automática o secuencial.
La posición automática será la que más utilizaremos en conducción por ciudad y cuando queramos circular de manera tranquila. Una de sus principales virtudes es la suavidad con la que se realizan los cambios, en marchas largas y a medio gas llegan a ser inapreciables. El punto más negativo es en las fuertes aceleraciones, el motor sube hasta un régimen de giro alto sin transmitir directamente el movimiento a las ruedas- como si fuese a medio embrague.
Secuencial radical
En posición de cambio secuencial la historia cambia. En ciudad no es muy recomendable su uso, donde mejor se comporta es a la hora de practicar una conducción deportiva. Es un verdadero placer ir engranando una marcha tras de otra sin necesidad de soltar el acelerador para hacer el cambio.
Puedes accionarlo desde la palanca o desde el volante y cuenta con un sistema de seguridad que no permite el sobrerrégimen, si reduces a una marcha que pueda poner en peligro la mecánica no se efectúa el cambio. Al igual sucede al subir de vueltas, no llega al corte de encendido, antes actúa el automático y cambia a una relación superior.
Dinamismo
Si lo que Audi buscaba era una gran berlina con un comportamiento que permita tanto su uso a diario como grandes viajes lo ha conseguido con este A6. A los mandos de este alemán circulando por la urbe no tenemos la sensación de ir en un coche más grande que el carril por el que circulamos, como sí ocurre en otros modelos. Hace gala de una buena visibilidad y cierta agilidad que no parece que estemos en un vehículo de más de tonelada y media.
El tarado de la suspensión y la amortiguación busca la comodidad sin dejar de lado la efectividad. Por eso, por el peso del conjunto y por la gran distancia entre ejes no es precisamente un vehículo para ir de carreras por carreteras de montaña, aunque sorprende la agilidad que demuestra para ser un vehículo de estas características y las nobles reacciones circulando al límite. El ABS y ESP trabajan a las mil maravillas y si entramos en una curva sin acordarnos del buque que llevamos entre las manos nos facilitan el trabajo para volver a coger el rumbo correcto.
Algo suelto
Claro, todo no puede ser. Si tenemos un vehículo de casi cinco metros de largo que se mueve con relativa soltura en trazados revirados no podemos esperar que sea un tiralíneas en curvas rápidas. El A6 no se desvía en absoluto de la trazada, ni produce cabeceos, pero no da la sensación de aplomo que se espera de este tipo de berlinas, rodando rápido hay que coger el volante con las dos manos.
Lo que me ha quedado tras probar este Audi es que todo evoluciona y atrás quedaron aquellas grandes berlinas que parecían barcos, no sólo por la torpeza de movimientos, también por los balanceos y cabeceos de la carrocería. Se puede circular cómodamente por ciudad, algún escarceo por carretera de curvas y hacer grandes viajes en un vehículo con un interior de lujo, sí... en el A6.