Buenas tardes a todos;
Tras leer ahora mismo la opinión de una compañera de la apgina, me he decidido a dar yo tambien mi punto de vista como antigua usuaria de este producto, llamemosle...artefacto sonoro.
Os hablo de las compresas especiales para la noche que vende la marca Ausonia.
EL paquete es en sí ya bastante anticuado y tradicional, siendo alargado del mismo largo que las compresas, de plástico azul oscuro y en donde nos figura el nombre de la marca, que se trata de la versión para su uso nocturno mientras duermes, el dibujo de una compresa con sus alas deplegadas apunto de volar, la cantidad de compresas que nos viene en el paquete, una cara sonriente, y en la parte trasera los materiales que la formulan, y como se pone por si alguien tiene alguna duda al respecto.
Pues bien, una vez pagamos los casi cuatro euros que vale esta bolsa de compresas voladoras, la podemos abrir tranquilamente en casa estirando un poco del plástico por una zona que tiene como pretroquelada para facilitar la apertura (aunque siempre se acaba rompiendo la bolsa por donde le apetece).
Sacamos la primera megacompresa y vemos de que se trata de unas compresas muyyyy largas, sobretodo en la zona trasera pues se supone que mientras duermes te vas moviendo de postura, y si te pones boca arriba pues... la menstruación puede ir acabando delizándose por "zonas" de piel que las conducen hacia atrás, hacia el trasero, por lo que al carecer generalmente de protección para estas fugas, el resto de compresas no suelen evitar que manchemos la ropa interior e incluso la cama con el consiguiente estropicio.
Toqueteamos un poco la compresa y vemos que es "ruidosa" debido a que tiene un plástico protector en su interior el cual conduce el algodón y resto de materiales y "ayuda" a que la menstruación no llegue a manchar nada.
En principio deberían de ser prácticas pero tras su uso antaño,decidí no volverlas a usar más pasándome a los tampones también para la noche, que si bien sí se que no son muy sanos, almenos no son tan entiestéticos ni al quitarlos, ni huelen ni nada de nada, viene más cantidad y lo de mancharse no te va a preocupar en toda la noche siempre y cuando uses el que te corresponda por la cantidad de gramage de menstruación que pierdas.
Tras su uso compruebas que la menstruación sigue yendo a sus anchas por donde quiere ir; y aunque si puede que manches algo menos, estas compresas no disponen de una adheréncia buena o aceptable en sus zonas para adherirla a la ropa interior, por lo que acaban viajando también a su aire por tus zonas bajas, y si bien tienes suerte de que la ropa interior las llega a sujetar algo para evitar que lleguen a salir hasta de la habitación durante tu descando nocturno, no privan que se lleguen a dar incluso la vuelta quedándose la zona adhesiva enganchada cual lapa marina en tus zonas "erógenas".
Nose, puede que los inventores de las compresas nocturnas d eAusonia no sean mujeres sino hombres y por eso no las han llegado a probar en sus própias carnes, por lo que les sugeriría que hiciesen como el protagonista (Mel Gibson) en la pleícula "En qué piensan las mujeres" y probasen ellos mismo sus inventos, a ver que tal se sentían con una compresa pegado a los "cataplines", con la necesidad evidente de tenerla que despejar del vello... zas! pelillos a la mar...
Cuando las usaba me encontraba con muchos problemas.
- Notabas y tenías la sensación de estar llevando un pañal.
- Si compartes cama con tu pareja te puedes llegar a sentir "rara"; yo tenía complejo como de conejo con pañal de la sensación que tenía coion tal artefacto entre mis piernas.
- Notas la compresa a toda hora y en todo momento, incluso en verano te dá calor y sensación de sauna íntima...
- Si tienes el olfato agudo llegas a oler tu própia menstruación, algo realmente asqueroso por más higiene íntima que puedas llegar a tener.
- Haces ruidos plásticos al moverte... no las uses si eres espía porque seguro que te delantan en todos y cada uno de tus movimientos!
- No pegan bien y acaban viajando y pegándose donde las dá la gana.
Por todo esto y muchas cosas más las he apartado de mi vida, y aunque hoy por hoy aún no me ha vuelto abajar la menstruación, tengo la plena seguridad de que no las compraré nuevamente; antes me pongo un tapón de cava que usar tal artefacto sonoro.
¿Las recomiendo?
Si eres espía y necesitas silencio, si tienes el olfato agudo, si deseas dentirle libre, si no quieres tener sensación de llevar pañal, no precisas de una sauna en tus zonas íntimas... no, no las compres; ahora bien, si deseas disfrazarte en carnavales de bebé te aseguro que el sonido del pañal lo clavan; para todo lo demás....¿Mastercard? no, metodos alternativos como los tampones íntimos.
Un beso a todos y muchas gracias por todas vuestras valoraciones y comentarios.
Muacks
03.10.2011 12:56
Un poco ortopédicas si que parecen
05.09.2011 18:22
Me parecen de otra época, con todo lo que hay hoy en día!! Pero también habrá quién las use, bessos
09.08.2011 13:08
Valorada