Como os contaba en la opinión anterior, el fin de semana pasado pudimos visitar muchos pueblos con encanto de la zona de Segovia, como Ayllón, Riaza o Sepúlveda.
Estando nuestro hotel a 18 kilómetros de Ayllón, decidimos ir a cenar allí el viernes y el domingo visitarlo más tranquilamente con una de las visitas teatralizadas que realizan desde mayo a octubre.
Nos gustó mucho esta villa medieval porque en ella se respira una tranquilidad y un sosiego difíciles de encontrar hoy día. Aunque había turistas, realmente su número era más bien escaso y no tenías sensación de estar en un decorado hecho para atraerlos, sino en un pueblo que ha sabido conservar su arquitectura y su cultura a lo largo de los siglos.
Mi intención con esta opinión es invitaros a conocer a Ayllón, a pasar un día, si lo tenéis cerca, o un fin de semana, si vais desde lejos, y en este último caso además podréis aprovechar para conocer su entorno, que no hace falta que os diga que merece totalmente la pena.
SITUACIÓN Y BREVE HISTORIA DE LA VILLA
Ayllón es una villa Medieval Conjunto Histórico Artístico de carácter nacional desde 1973. Está hermana con Sainte Moure de Touraine, localidad al norte de Francia con la que intercambiar costumbres, idioma…
Ayllón está ubicado al nordeste de la provincia de Segovia, en las estribaciones del Sistema Central, llamado Sierra de Ayllón. Limita con Soria y Guadalajara y está muy cerca de la provincia de Burgos. A 140 kilómetros de Madrid, a los mismos de Burgos y a 95 de Soria y de la capital. Tan solo 30 kilómetros le separan de la autovía Madrid-Burgos (N-I).
Los celtíberos son los primeros aylloneses de los que se tienen noticias, según abundantes restos aparecidos en el cerro donde hoy se alza la torre de la Martina. Después llegaron los godos, los visigodos y los musulmanes.
Por la villa pasaron Alfonso VI y Alfonso VII, Fernando III y IV, María de Molina y el Cid Campeador; también santos como San Francisco de Asís al que se le atribuye la fundación del Convento de San Francisco, así como San Vicente Ferrer o Santa Teresa de Jesús.
Juan II concedió el señorío de villa de Ayllón a Don Álvaro de Luna, quien en 1423 sería nombrado Condestable de Castilla, fiesta que se celebra en la localidad el último sábado del mes de julio. De hecho, las fiestas medievales de Ayllón el último fin de semana de julio son muy conocidas y están muy bien representadas, cuando nosotros estuvimos el pasado fin de semana ya estaban empezando con los preparativos en la Plaza Mayor, así que si no tenéis planes para estos días y estáis cerca, os animo a que conozcáis la villa engalanada como muchos años atrás.
QUÉ VER EN AYLLÓN
Ayllón es una villa pequeña pero con un aire de haberse detenido el tiempo palpable en sus calles y en sus edificios de piedra. Cuenta con monumentos emblemáticos y con un entorno rural y natural digno de envidia.
Siendo una localidad pequeña, en un rato habremos visto prácticamente todo lo que la villa nos ofrece dando un paseo entre calles estrechas y de suelos empedrados con un aire medieval inconfundible.
Nosotros dejamos el coche en una de las calles aledañas a la IGLESIA DE SANTA MARÍA LA MAYOR , muy cerca de la Plaza Mayor. Como podréis imaginar, todo está muy cerca y andar por las calles de esta villa con unas temperaturas más benignas que por el centro, es muy agradable.
Nos encontramos entonces con el primero de los monumentos, la Iglesia de Santa María La Mayor, que hoy día es la única parroquia que queda de las nueve con las que llegó a contar la villa. Es un gran edificio barroco que se terminó de construir en 1.701, se encuentra ubicada en el lugar donde existía una antigua parroquia cuya ruinosa nave se hundió en la madrugada del 4 de marzo de 1.697.
Tiene planta de cruz latina y a los pies de la nave se levanta la monumental espadaña cuya obra se concluyó en 1.724. El campanario tiene 40 metros de alto y el cuerpo superior se abren seis arcos para otras tantas campanas: cuatro al frente y una a cada lado.
Siguiendo por esta misma calle, encontramos la PLAZA MAYOR con sus típicos soportales castellanos y el edificio del ayuntamiento. Éste último al parecer fue el primer Palacio de los Marqueses de Villena, ubicado a la derecha de la iglesia de San Miguel.
Desde la plaza se observa la torre de la Martina en lo alto del cerro que preside la villa y la espadaña de la iglesia de Santa María la Mayor.
En el centro de la plaza se levanta La Fuente, que ha sido testigo de la historia y el avance de Ayllón y sus costumbres. Fue mandada construir para conmemorar el IV Centenario del Descubrimiento de América, en 1892.
Como os decía, ya se notaban los preparativos para la fiesta medieval que se celebra este fin de semana en la plaza y en las zonas porticadas, fiesta de gran importancia en Ayllón.
En la plaza podéis encontrar algunos restaurantes y también algún hotel, así como tiendas de regalos, donde destaca especialmente una llamada Leanan, donde nosotros compramos varias cosas y algún regalo.
En general, la hostelería y el comercio no abundan a raudales, cosa que llama la atención acostumbrados como estamos a encontrar todo tipo de tiendas de regalos y restaurantes en las zonas más transitadas, sin embargo en Ayllón no existe esa abundancia, de hecho nosotros sólo vimos la tienda de regalos que os nombro arriba y en la plaza había dos restaurantes, en uno de los cuales comimos el domingo antes de venirnos y del que os hablaré próximamente.
Siguiendo con edificios emblemáticos, junto al ayuntamiento encontramos la IGLESIA DE SAN MIGUEL , un templo románico del siglo XII, que alberga la sepultura de Don Pedro Gutiérrez de César, tesorero y secretario de Don Diego I López Pacheco, y de su segunda esposa, Doña Juana Enríquez, Marqueses de Villena.
Esta sepultura estaba situada en la iglesia de San Juan, en una fastuosa capilla gótica dedicada a San Sebastián y con el propósito de albergar a dicha familia. En letras góticas alrededor de la cubierta, se lee:
“Aquí yacen sepultados los muy nobles señores el tesorero Pedro Gutiérrez y María Álvarez de Vallejo, su mujer, que fue natural de Escalona, fundadores y dotadores de esta capilla”.
Nos comentó la guía de la visita teatralizada que hicimos (luego la menciono con un poco más de detalle) que los marqueses dejaron dinero para que se hicieran misas en su honor, dinero que “sólo” duró 200 años. Imagino que dejarían una gran fortuna porque lo de “sólo 200 años” a mí me pareció una barbaridad, por lo visto no se gastó todo precisamente en esas misas a sus almas.
Actualmente en la iglesia de San Miguel está la oficina de turismo y además en ella se hacen diferentes actos culturales, de modo que no es una iglesia como tal. Ya os comentaba antes que Ayllón llegó a tener hasta nueve iglesias, pero la falta de medios produjo que muchas de ellas quedaran en ruinas. En el caso de la iglesia de San Miguel, para evitar precisamente que el edificio acabara así, se le dio un uso más profano y nos comentaba la guía que se utiliza desde lugar de exposición de cuadros (como en el momento que nosotros fuimos) hasta para hacer un desfile de modelos…
Saliendo de la Plaza Mayor, llegamos a uno de los edificios que a mí más me gustó, la CASA PALACIO DE LOS CONTRERAS , que fue mandado construir por Juan de Contreras en 1497. Lo que más destaca es precisamente su fachada de estilo plateresco y recuadrada por un cordón franciscano y tres escudos de armas. Esta casa se conoce vulgarmente como palacio de Don Álvaro de Luna, tradición que se ha demostrado documentalmente que es cierta.
El cordón franciscano que enmarca la puerta se debe a la fiel tradición que une a Ayllón con dicho santo. En el interior de la U invertida que traza el cordón se sitúan tres blasones inclinados.
Aunque la casa se mandó construir en 1497, la obra de finales del siglo XV sería una reforma de una casa más antigua en la que sí habitó don Álvaro de Luna, valido de Juan II y Condestable de Castilla.
Hacia 1622, la casa ya era propiedad de los marqueses de Villena, quienes sólo la habitaban algunas temporadas de caza y que fueron sus dueños hasta el siglo XVIII.
Nos contó la guía que el interior del palacio cuenta con artesonados de distintas formas y épocas de gran interés, pero que son imposibles de ver porque los dueños actuales no están por la labor de colaborar para que puedan ser vistos. Una pena, la verdad.
A continuación llegaríamos al ARCO y pocos metros más allá tenemos el PUENTE ROMANO que cruza el río Aguisejo. El Arco es una de las tres puertas que tenía la villa, que es la entrada principal y sobre el que descansan cuatro escudos pertenecientes a cuatro de las familias más ilustres de Ayllón.
La guía nos contó que los otros dos arcos fueron derruidos en su momento con la excusa de que no podían pasar los coches de caballos. Cuando nosotros hemos estado, el Arco estaba siendo rehabilitado, así que no pudimos verlo bien del todo.
Digamos que aquí habríamos salido hacia la parte nueva de Ayllón, al otro lado del Puente Romano. Sin embargo, si continuamos desde la Plaza Mayor en dirección opuesta a como os he ido relatando, encontraréis también otros edificios de interés, como por ejemplo, la IGLESIA DE SAN JUAN , de estilo románico del siglo XII al que se le añadió la capilla gótica de San Sebastián en el siglo XVI.
Como ya ocurrió con otras iglesias, en 1.821 esta parroquia ya estaba arruinada. Actualmente, sus propietarios han montado en un edificio anexo el Museo de Arte Brut.
En la parte opuesta de Ayllón y detrás de la Plaza Mayor, encontramos el MUSEO DE ARTE CONTEMPORÁNEO de la villa junto con la biblioteca municipal, en el que fue el Palacio del Obispo Vellosillo que se construyó en el siglo XVI por dicho obispo y Señor de Lugo.
La visita teatralizada que pudimos hacer el domingo acaba precisamente en este edificio museo, donde nos contaron que cada año 10 estudiantes de Bellas Artes reciben becas para pasar el mes de agosto en Ayllón pintando o haciendo esculturas, obras que luego se quedan en el museo y que se exponen a los visitantes.
Nos gustó mucho esta iniciativa y fue curioso ver obras de la década de los 60 hasta obras actuales. Nos contaron que el artista Juan Genovés fue uno de los becados que pasó por Ayllón años atrás.
Finalmente, os menciono la TORRE DE LA MARTINA que se sitúa en el Cerro y que tendremos presente desde casi cualquier punto de la villa. Realmente se trataba de un templo llamado San Martín del Castillo, situado en la meseta del cerro y donde aparecen todavía los cimientos de piedra de una sola nave con ábside circular.
En el siglo XVI, la antigua torre del castillo denominada La Martina y provista de una espadaña, servía de campanario a la iglesia, y de ahí su nombre en femenino.
SOBRE LAS VISITAS TEATRALIZADAS
Desde julio de 2007, Ayllón apostó por realizar de un modo diferente y más dinámico visitas por la villa para mostrar la historia del municipio a través de visitas guiadas teatralizadas que representan momentos históricos que sucedieron en la localidad desde el siglo XIII hasta el siglo XVI y hasta la actualidad, terminando en el Museo de Arte Contemporáneo.
Además, también se representan distintas escenas de la vida cotidiana de aquella época desde el punto de vista del pueblo llano.
Las entradas las podéis adquirir en la oficina que hay junto al Arco y tienen un precio de 6.5 euros. Los grupos deben ser como mínimo de cuatro personas y la ruta dura aproximadamente una hora y cuarenta y cinco minutos.
La ruta se realiza con una guía que nos irá relatando la historia de Ayllón empezando por el Arco, pero será interrumpida por diferentes personajes a lo largo de la visita, algunos como Don Amancio aparecen por sorpresa para contar algo relacionado con lo que está contando la guía o bien para contar lo que se le pasa por la cabeza al buen hombre, sacando una sonrisa a los que estábamos allí.
En otras ocasiones la guía nos pone en antecedentes de lo que va a ser la siguiente escena o bien nos detalla la escena que acabamos de ver.
Se trata de actores profesionales que representan desde un juglar o un árabe que hacía de vigía cuando pasó por allí el Cid Campeador, a otras escenas donde se nos muestra a Catalina de Lancaster, reina regente mientras su hijo Juan II tenía 5 años, enfrentándose a Pedro de Antequera, pudiendo ver todo lo que se traían entre manos los que movían la España de aquel siglo.
Una escena que me gustó mucho fue una en la que se representaba a una familia judía en el entierro de un familiar y como una cristiana nueva les explicaba como debían comportarse para no levantar sospechas ante los inquisidores, pues estamos en la época de los Reyes Católicos y los judíos conversos. Me llamó la atención que no tenían bastante con la muerte de su familiar, sino que tenían que aparentar saber cómo actuaba un cristiano en dicha situación.
La experiencia nos gustó mucho, aprendimos muchas cosas de Ayllón y de la situación en la que se hallaba España en aquellos momentos. Muy instructiva y amena.
NUESTRA EXPERIENCIA
Ayllón nos pareció un sitio con mucho encanto, con una esencia de esas que permanece intacta a lo largo de los siglos porque está un poco oculto quizás del turismo masivo.
Una villa medieval auténtica que se engalana a finales de julio para acercarse más aún a sus orígenes.
Con una gastronomía muy rica y una vida rural y natural al alcance de cualquiera, sin duda Ayllón merece una visita y os recomiendo especialmente las visitas teatralizadas porque son diferentes y están muy bien hechas.
¡A por ella!
Gracias por leerme.
12.12.2012 11:28
A mi pareja y a mí nos encantaría, estoy seguro!
21.11.2012 20:07
No conocía este pueblecito, pero con la visita teatralizada debe estar bien darse una vuelta por allí. Un saludo.
24.10.2012 15:07
Me parece un lugar precioso, y ese toque medieval que tiene me atrae aún mucho más!!Espero ir algún día!!!Saludetes!!!