PARA TAPEAR A BUEN PRECIO EN SANTIAGO
23.08.2009
Ventajas:
riquísimo todo, barato, excelente relación calidad - precio
Desventajas:
se llena hasta los topes, pocas mesas
Recomendable:
Sí
 ITACA213
Sobre mí:
La primavera sabe que la espero en Madrid www.itacabuscandoaulises.blogs pot.com. Take a smile :) ...
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Tercera opinión sobre un restaurante en el mismo mes, estamos que lo tiramos, señores. La verdad es que es más casualidad que otra cosa, porque salvo La Taberna del Perejil, que fue un lugar que conocí este mes de agosto y al que fui a cenar en este mismo mes, tanto el Tai Chi Restaurante como La Orella son viejos conocidos a los que ya he ido a comer en varias ocasiones, y por unas cosas u otras, nunca me había animado a hacer una opinión sobre ellos. Como ya os he contado en opiniones anteriores, estas vacaciones de verano han sido tranquilas, he ido por enésima vez a viejos y queridos lugares conocidos, como la Costa da Morte primero y Oviedo después. Por ello, novedades lo que se dice novedades, pues no hay muchas, y de casi todos los lugares donde estuve, las cosas que hice etc., ya os había hablado anteriormente, por lo que se me hace difícil incluso encontrar temas para hacer nuevas opiniones.
La Orella es uno de esos sitios a los que siempre termino por ir a comer al menos una vez en mis visitas a Santiago. Llevo ya varios veranos yendo a un pueblo de la Costa da Morte, y nunca desaprovecho la oportunidad de acercarme un día a Santiago, especialmente un día que el tiempo no acompañe demasiado. Este verano el tiempo no ha acompañado, ni poco ni mucho, por lo que podríamos haber ido a Santiago todos los días, pero al final fuimos uno solo. Y tuvimos tanta suerte (vaya tino el nuestro y pobrecitos ellos) de que precisamente ese día La Orella estaba cerrada por defunción, así que tuvimos que irnos a otro de los bares de toda la vida de Santiago, (vecino de La Orella por cierto, ya que están en el mismo callejón), el Gato Negro. Personalmente, prefiero mucho más La Orella, aunque la empanada casera gallega del Gato probablemente sea la mejor que haya comido en mi vida, pero en todo lo demás, mi valoración de La Orella es sensiblemente superior a la del Gato Negro, donde he de decir que no comimos mal, pero no es lo mismo. Y es que ir a comer a La Orella cuando visitamos Santiago hace ya tiempo que se ha convertido en una absoluta tradición.
LA ORELLA, UN BAR DE TODA LA VIDA.
Yo conocí este sitio hace años, concretamente me llevó una persona oriunda de Santiago, por lo que el descubrimiento era de los buenos. Cuando una persona de un lugar te recomienda un bar o un restaurante, siempre tiene muchísimo valor. Esa persona en concreto fue el hermano de mi amiga Alicia y desde aquel día ya ha llovido, han pasado por lo menos ocho o nueve años (hay que ver cómo pasa el tiempo…). Recuerdo que fuimos a cenar allí cuatro personas: su hermana y yo, su novia de entonces y él. También entre mis recuerdos de aquella primera cena en La Orella está que cenamos fenomenal y que Galicia en general y La Orella en particular, me resultaron especialmente baratas en aquel momento. Hoy en día, siguen pareciéndomelo, ya que si lo comparamos por ejemplo con Asturias, comer bien en Galicia sigue resultando por norma general mucho más barato.
Resulta gracioso que, estando en la situación céntrica donde se encuentra, casi nadie llega a La Orella. Cuando digo casi nadie, digo los peregrinos y sobre todo los turistas, que abarrotan los bares y restaurantes de la Rua do Franco pero que no conocen este pequeño callejón donde se encuentran dos bares estupendos para comer: La Orella y en su defecto El gato negro. Ambos son bares de tapas, de toda la vida, lo que llamamos chigres en Asturias, se come bien a buen precio dentro de las posibilidades de la cocina más habitual gallega. Por supuesto, la gente de Santiago o los que de una u otra manera conocemos algunos lugares donde sí que se come bien, huimos de las hordas de los turistas y vamos a este tipo de sitios, que por supuesto siempre están llenos de gente que sabe, y algún peregrino o turista que lo ha encontrado por casualidad, pero son los menos.
Si queréis un lugar con encanto o romanticismo, La Orella no es vuestro sitio. Si por el contrario queréis comer buenas tapas gallegas a excelente precio, La Orella sí es vuestro sitio. Es un local pequeño, con diez o doce mesas de madera, una cocina pequeña de donde no hacen más que salir todo tipo de tapas, dos o tres camareras que no paran ni un minuto y mesas que se van llenando, gente que come y sale, nueva gente que entra y come, y así una y otra vez casi hasta el infinito. Pero para ser un chigre, además es un chigre muy limpio y muy bien organizado, por lo que en mis visitas a Santiago procuro siempre ir a comer allí. Suele ser sólo una vez al año, pero entre dos veces que he estado varios días en Santiago y varios veranos acercándome a pasar el día, fácil es que ya haya comido en La Orella unas doce o quince veces.
QUÉ COMER. TAPEO GALLEGO.
La Orella es sobre todo un bar de tapas y dentro del concepto amplio de tapas, podemos meter muchas de las que también son oriundas o típicas de la zona, y algunas otras. La verdad es que sólo de pensar en ellas ya me entra hambre, y también morriña por no haber podido disfrutar de estos platos en mi última visita. Como hace ya más de un año que no como en La Orella y además hablo de memoria, probablemente me deje muchas cosas sin decir, así que pido disculpas por adelantado. Pero por lo menos, os servirá para haceros una idea del sitio:
A las ricas tapas gallegas…
Empezamos por las TAPAS DE CARNE:
- ORELLA. Aunque a mí no me gusta, no puedo empezar por otra tapa este listado. Es la etapa estrella de este lugar, la que de hecho da nombre al bar. Te ponen una señora bandeja de orella cortada y cocida, que luego puedes aliñar a tu gusto con aceite de oliva y pimentón. Es muy popular y rara es la mesa que no la pida. A mí particularmente no me hace gracia y ni la pruebo, pero por ejemplo a mi novio le encanta, todo es cuestión de gustos en esta vida.
- RAXO. Es un plato muy típico en Galicia, no es más que filete de cerdo blanco troceado en pequeños daditos y pasado por la sartén en aceite y un poco de ajo. Te lo ponen con la propia salsa del aceite y patatas fritas. Está bueno para tapear, pero no es nada del otro jueves, aunque sí es una tapa muy popular.
- ZORZA. Es parecido al raxo, pero con pimentón. La zorza se parece a lo que en el resto de España se conoce como picadillo, aunque no es exactamente lo mismo, ya que se sirve en trozos más grandes. También te lo ponen con patatas fritas y la gente lo suele pedir bastante en Galicia.
- LACÓN. El excelente lacón gallego es una de las cosas que más me gustan, simplemente lacón cocido, a veces lo sirven sólo y otras veces con patata cocida (lo que llaman cachelos). Normalmente te lo sirven solo y luego tú lo aliñas a tu gusto también con aceite de oliva y pimentón.
Seguimos por LAS TAPAS DE PESCADOS Y PRODUCTOS DEL MAR:
- CALAMARES. Es raro que en algún sitio de Galicia te pongan mal los calamares a la romana, pero es que los de la Orella están especialmente buenos. Simples anillas de calamar rebozadas y si quieres les echas limón. Un plato simple pero delicioso que yo siempre me pido.
- MEJILLONES. Curiosamente la mayoría de los gallegos no piden mejillones en los bares, ya que los tienen gratis en su casa y están hartos de comer siempre lo mismo. En La Orella los ponen divinos y de tres formas: al vapor (solos), a la vinagreta y picantes (con salsa picante). Otro plato que yo siempre pido en La Orella.
- PULPO. Ir a Galicia y no comer pulpo debe de ser un pecado mortal de necesidad, por lo que yo me adapto rápidamente a la religión pulpeira. Me encanta el pulpo y aunque siempre lo como en mis viajes a Galicia en el O’Fiuza en Coruña (del que os hablé el año pasado), en La Orella también lo ponen muy bueno y no hay que dejar pasar la oportunidad de disfrutarlo.
- CHIPIRONES. Otra opción, normalmente la gente escoge según gustos entre calamares y chipirones. Yo personalmente prefiero los calamares, pero eso es cuestión de gustos, y como el resto de los platos en La Orella, están buenísimos.
Además de estas tapas más normales, creo recordar que tienen algún tipo de marisco tipo PERCEBES o ALMEJAS, cosas así. La verdad es que yo en La Orella siempre tomo tapas clásicas, los mariscos los tomo en otros lugares de Galicia. Además, también tienen algún pescado tipo MERLUZA A LA GALLEGA. Como os decía, os hablo de memoria, así que quizá me deje cosas importantes, lo siento.
No nos podemos olvidar de las TAPAS NORMALES O TRADICIONALES.
- PIMIENTOS DEL PADRÓN. Vale, lo reconoceré en público, soy adicta a los pimientos del Padrón, pero especialmente los de verdad, los que de repente te pican y te revientan media cavidad bucal, pero es que no puedo remediarlo, ¡me encantan! Por eso, cada vez que voy a cualquier bar gallego los pido, y en La Orella no es una excepción, porque además los ponen bueníiiiiiiisimos.
- TORTILLA. Reconozco que la tortilla es prescindible, ya que es un plato que lo ponen bien en muchos sitios, pero el recuerdo que tengo de la tortilla de la Orella es especialmente bueno, por lo que casi siempre la pido, dependiendo de cada momento.
- EMPANADA GALLEGA. La empanada gallega está buenísima, es especial, una auténtica delicia. He de reconocer, como ya os dije antes, que probablemente la mejor que haya comido ha podido ser la del bar de al lado, El Gato Negro, pero aún así la empanada de La Orella está muy bien y merece la pena pedirla.
Y para beber, LOS VINOS DA TERRA….
Pues sí, nada mejor que un buen vino da terra, blanco o tinto, para acompañar esta cocina tradicional gallega. Podemos pedir vino de la casa, que no suele estar mal, normalmente suele ser un RIBEIRO. Si queremos otro tipo de ribeiro embotellado, o un ALBARIÑO, en la carta encontraremos suficientes opciones para encontrar el que más se adapte a nuestras necesidades.
Y en cuanto a LOS POSTRES…
Temo tener que decir que probablemente la Orella también tenga buenos postres, pero yo no los recuerdo. Y eso puede ser porque como siempre pedimos tantas cosas y está todo tan bueno, yo suelo pasar del postre, ya que el dulce no me da más, y todo lo salado en La Orella está riquíiiiiiiisimo.
UN SITIO RECOMENDADO PARA…
A mí La Orella me parece un buen bar, pero depende de lo que estés buscando. Si lo que te apetece es comer o cenar en plan de tapas y raciones, que los productos que te sirvan sean buenos y de calidad, y que además te salga muy bien de precio, te aseguro que estás en uno de los mejores bares de tapas de todo Santiago.
Ahora bien, si lo que buscas en un lugar más refinado donde comer buen pescado o buen marisco, poder elegir entre una carta más amplia y variada y tomar platos más elaborados, eso sí, pagando más, La Orella no es tu sitio. En ese caso, deberás ir mejor a un restaurante, y en Santiago también los hay buenísimos, pero más caros, claro está.
La Orella está bien como bar donde tomarte unas buenas raciones de comida normal, eligiendo más o menos entre lo que yo os he dicho, sin perjuicio que seguro que me he dejado muchas cosas interesantes en el tintero. Las mesas son normales, hay ambiente de chigre, no hay mucho espacio ni mucha comodidad, pero tiene buen servicio, buena comida y buen precio, por lo que si quieres es tapear, desde luego La Orella es el lugar adecuado para hacerlo.
PRECIO.
Como os decía antes, el precio es realmente bueno y ajustado. No recuerdo cuánto cuesta cada ración, pero dos personas, comiendo cuatro raciones por ejemplo y con un vino da terra embotellado, pueden salir a 15€ o menos. Es realmente barato, pero es que Galicia en general, saliendo de las rutas habituales de los turistas, siempre lo es, o al menos a mí siempre me lo ha parecido.
RECOMENDACIONES.
Que yo sepa La Orella no admite reservas, teniendo en cuenta que estamos en Santiago, ciudad que siempre está llena de turistas y peregrinos, y especialmente en ciertas épocas, puede resultar realmente complicado encontrar mesa, porque además se trata de un local pequeño. Por eso, mi mayor recomendación es que vayáis pronto, que adelantéis un poco los horarios, como si fueseis guiris, que luego los españoles vamos siempre en manada a comer a las dos, las tres… y así pasa, que se forman verdaderas colas a la entrada de este bar. Además, aunque tiene una barra, es pequeñita, por lo que lo de quedarte esperando tranquilamente en la barra, no suele ser efectivo. Normalmente estarás o pegándote codazos, o haciendo cola, o viéndolas venir en la calle.
Se trata de una calle muy céntrica pero algo recóndita. En realidad es un pequeño callejón, que se encuentra paralelo por arriba a la Rua do Franco. Si sales desde el Obradoiro y coges la Rua do Franco (La calle por donde llegaban los franceses, es decir la entrada a Santiago desde el Camino Francés), tenéis que andar unos 200 o 300 metros. Primero pasaréis una plaza grande con jardines y terraza, y luego un poco más adelante una pequeña plazolita con una pequeña terraza, girar allí hacia arriba a la izquierda y en la primera callejita estrecha (situada apenas unos 50 metros más adelante), giráis a la derecha. En ese pequeño callejoncito se encuentra primero el Gato Negro y un poco más adelante La Orella.
La dirección completa es:
LA ORELLA Rúa Raiña 25
15705 Santiago de Compostela
Teléfono: 981582459
Ah, y cierran los lunes….
CURIOSIDADES.
He leído por internet en algún sitio (lo siento, no tengo el link, y tampoco me apetece buscarlo, pero seguro que andará colgado por youtube o algún lugar similar) que en un programa guiri la reportera, también guiri, casi vomita al saber que lo que estaba comiendo era oreja de cerdo. Bueno, no me extraña, yo no soy guiri y también tengo mis reparos sobre este plato. Aún así, a saber lo que contienen las hamburguesas que ellos comen, pero como no lo saben, viven felices y sin preocupaciones. También creo que La Orella es un buen bar de tapas, aunque a mí me lo parece por otro tipo de tapas, no precisamente la de orella, pero como dije al principio de la opinión, hay a quien le gusta, e incluso a quien le encanta, así que a gustos, colores.
MI EXPERIENCIA.
Este bar nunca se convertirá en mi bar de cabecera (si es que existe ese término), pero sí que me gusta y me parece una opción estupenda cuando voy a Santiago. Como dije antes, se trata más que nada ya de una auténtica tradición en mis viajes a la bella ciudad de piedra de Santiago. Es un sitio donde se come bien y a buen precio, tradicional comida gallega, que como todo, cuando llevas allí mucho tiempo quizás aborrezcas, pero que cuando llegas de vacaciones, te encanta, y parece que te apetece todo. Se hace realmente difícil elegir entre todas las cosas buenas que aparecen en la carta, y a pesar de que no es una carta muy extensa…
Es un bar de siempre, muy conocido en la zona y muy frecuentado por la gente de Santiago, por lo que la buena relación calidad-precio está asegurada. Me alegro mucho de que me lo enseñaran hace ya tantos años, quizá el azar hubiese guiado mis pasos hasta allí, pero probablemente no hubiese sido así (por mero cálculo de probabilidades). Además, está en un callejón por el que resulta difícil pasar por casualidad recorriendo la ciudad. Supongo que de este tipo de bares habrá decenas en Santiago, pero también sé a ciencia cierta, que Santiago es una ciudad muy volcada en el turista, especialmente guiri, por lo que en muchos de sus bares y restaurantes, te pueden cobrar mucho más por algo mucho peor y en ocasiones por raciones realmente ridículas. Y ya sabéis, cuando alguien oriundo de la zona os recomienda un sitio, en la gran mayoría de las ocasiones, sin duda merece mucho la pena hacerles caso, acertarás.
Me da mucha pena, o morriña, como prefiráis, que en esta ocasión no hayamos podido comer en La Orella. Salvo algún viaje raro entre medias, normalmente sólo vamos a Santiago una vez al año, en agosto, por lo que hasta el año que viene, salvo que el azar nos deslumbre con sus giros, no creo que vuelva a esta ciudad y por tanto tampoco a comer a este bar. Aún así, os puedo asegurar que la próxima vez que pise Santiago seguiré llevando en mente la idea de ir a comer precisamente a este lugar, porque me gusta, es barato, se come bien, tiene buen servicio, la calidad es muy buena, la comida está riquísima, y si adelantas un poco tu horario y vas sobre la 1.30 a comer, encontrarás sitio, sino, casi mejor olvídate…
Como habréis comprobado por éstas y otras opiniones anteriores que he ido colgando, mis vacaciones veraniegas de este año han sido tranquilas, sin nada especialmente que reseñar. Pero aunque comer en La Orella quizá sea un hecho que pase incluso desapercibido, a veces las pequeñas cosas sin importancia de la vida, son las que son capaces de hacernos felices. Y si alguien va a Santiago, quiere comer en plan tapeo y bien, huyendo de los sitios para turistas guiris, probablemente esta recomendación le resulte bastante útil, que al fin y al cabo cuando escribimos en ciao es lo que buscamos, hacer opiniones útiles, como también las queremos cuando buscamos información. Así que nada, chicos, si alguien come en La Orella ya me comentará qué tal. ¡Bon Apetit!
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01.01.2010 14:51
He estado en este bar las dos veces que he viajado a Santiago. A mí sí que me gusta la Orella, aunque como el pulpo no hay nada. Saludos.
21.10.2009 20:50
como siempre espectacular! no soy muy de tapas pero si es una recomendacion tuya es para tener en cuenta! ademas eso, adaptaremos nuestros horarios para poder comer ahí!
02.09.2009 18:37
No está nada mal para comer sin dejarse la billetera, aunque a mí los sitios de tapas, por lo general, no me tiran mucho.