Mi experiencia con el BBVA es de larga trayectoria, no en vano he sido cliente suyo desde que mi padre me abrió una libreta de ahorros en el antiguo Banco Vizcaya, allá por los años setenta... Ya ha llovido ¿verdad? Mas tarde he sido cliente de Argentaria, siendo absorvida ésta por el BBV formando lo que vienen denominando BBVA. Una pena, pues el antiguo Banco Hipotecario era bastante mas serio y mucho mas profesional.
La noche del dia 5 de enero me sucedió algo inusual. Inusual por ser la primera vez que a mi me sucedió, ya que al parecer si que suele ser bastante frecuente entre los clientes del cajero de marras.
Lo transcribo ahora, que ya ha llovido desde que me sucedió, porque necesitaba un tiempo para asimilarlo y no me encontraba con mucho ánimo como para escribir sobre algo que me amargo un tanto la noche de reyes y los dos dias siguientes.
Aquella noche, noche de reyes, noche de ilusión infantil y noche de ajetreo para grandes y chicos. Aquella noche aquí el que suscribe terminó bastante tardecito de trabajar. Los que me conocen saben que este humilde servidor dispone de un pequeño negocio que en éstas pasadas fiestas es cuando más trabajo dá.
Tras una larga y agotadora jornada (Chiqui no te rias) Me dispuse a dar por finalizada mi jornada laboral. Serian alrededor de las once y cuarto de la noche, la cabalgata ya había pasado, la gente seguía aún en la calle aunque ya íban muchos batiendose en retirada.
Despues de reponer en lo posible los artículos vendidos de los escaparates y de hacer un recuento muy sugeneris, hacer caja, anotar las incidencias y tras observar que el resto de establecimientos ya habían o estaban cerrando, me dispuse a guardar lo mejor posible el efectivo de la caja. Ya sabeis que en éstos dias y al haber más movimiento la venta es mayor y por consiguiente tambien aumenta proporcionalmente el volumen de efectivo en caja.
No me íba tranquilo a casa. Me dió por pensar que podía ser objeto de un robo, tanto si lo dejaba en la tienda como si me lo llevaba conmigo a casa. Durante un buen rato estuve pensando en hacer lo mejor posible, ingresarlo en el banco. Así pues, tomé la decisión de llevarlo al banco e ingresarlo en mi cuenta. Mediante el uso de la tarjeta se puede utilizar el cajero electrónico para ingresar el dinero.
Esa éra a mi parecer la solución más sencilla. En realidad, ya lo conocía pues no era la primera vez que lo utilizaba. En teoria no había problema. Como tengo muy cerquita la sucursal del BBVA con la cual trabajo desde hace muchisisimos años, me venía la mar de bien. Pensé , que agusto voy a dormir yo esta noche...
Penetré en el interior de la cabina que en realidad está dentro del banco, pero separada por una puerta blindada. Tres cajeros, uno ingresador, dos para reintegros. Elegí el primero. Introduje mi tarjeta BBVA VISA Integral. Por ésta operación no se le cargará ningún tipo de comisión. Vale, pues estaría bueno. Tecleo y sigo las instrucciones, como siempre, la cosa va bien. El cajero me guiña para que le alimente, yo obedezco humildemente y sumiso, le meto una dosis de papeles de diversos colores.
A continuación pulso la tecla validar. Espere por favor, su operación se está realizando. Vale, espero. En ese momento: ¡Terminal fuera de servicio! operación anulada. Por favor, recoja su dinerin. Aguardo expectante un momentín, el momentín se hace de rogar. Otro letrerito: Operación cancelada, acuda a ótro cajero. Y una mierd.... ¿Se traga mi dinero y encima me dice que acuda a ótro cajero?
¿Y ahora que? el banco cerrado a cal y canto, nadie a quien reclamar, ni un mal numero de telefono. La información que da el cajero no incluye el numero de telefono de incidencias. Entra ótro cliente, se dirige al mismo cajero y "funciona". Le pregunto ¿te ha funcionado bien? si si, sin problema ¿? Se ve que funciona bien con unos y funciona mal con ótros y a mi me tocó pagar el pato.
Ni que decir tiene la noche de reyes que me dió el cacharrito. Yo pensaba, ésto se arregla facilmente, no tiene vuelta de hoja. Busqué y hayé un numero de averias para estos casos, que por supuesto comenzaba por un 902... Pues no oiga no, ya me han robado mucho como para que ahora encima me sableen con el 902. Cuando abra el banco ya lo solucionaré.
Efectivamente, el martes 8 de enero, me fuí tempranito al banco. Al verme llegar, como soy cliente conocido enseguida me atendieron. Sin problemas, se portaron francamente bien, como casi siempre y me dijeron que aguardara unos diez minutos a que se abriera el cajero.
Mientras esperaba observé como el cajero del fondo se acababa de tragar una tarjeta de una chica extranjera. La chica se dirigió a una empleada valvuceando en su idioma y colorá como un tomate, la atendieron bien. Tan bien que le confiscaron su tarjeta, con el pretesto que estaba bloqueada. Me dió un poco de lastima la verdad, la pobre hablando muy poquito español, seguramente con problemas de liquidez... Eso es para pasarlo.
Otro cliente, la misma historia. Tarjeta pal saco y ala, a reclamar. Este tuvo más suerte, como yo. Al cabo del rato y tras veinte minutos de espera el empleado me pidió mi DNI me preguntó por la cantidad a lo que yo le contesté perfectamente, hasta el numero de papelitos de cada color. Se ve que debí hacer bien el examen, pues me dió una nota alta. Estoy aprobado, me dije. Como en el cole...
Le comenté que era la primera vez que me fallaba el cajero, a lo que me contestó con una evasiva propia de empleado de banco. Estos funcionan como los funcionarios, ellos no fallan, siempre es por culpa del cliente. Y si el cliente no tiene la culpa, como era mi caso, entonces es un misterio, algo muy rarooooorrrrr. Sembrando la duda y el desconcierto ante el indefenso cliente.
Salí de allí mas contento que unas pascuas, pero a Dios pongo por testigo que va a pasar mucho tiempo antes de que vuelva por aquí para ingresar más papelillos...
18.11.2010 16:57
jajajajajaja a Dios pongo por testigo jajajajajajag Un saludete compi jajajajajaja
18.06.2008 03:20
La red de cajeros de BBVA es para echarse a llorar. Seguro que tienen un Windows pirateado o algo así. ;-p Salu2
29.03.2008 19:34
Al principio, conforme leía, pensé que te atracaron, pero un atracador de carne y hueso. Luego, conforme he seguido leyendo ya he visto que ha sido el propio cajero, que se las trae, porque menudo susto te tuviste que llevar... Menos mal que al final todo se solucionó sin problemas. Besos