Lo que fue
13.11.2006
Ventajas:
Tubo muchas
Desventajas:
Su situación actual
Recomendable:
Sí
 Lolamd
Sobre mí:
usuario desde:01.06.2000
Opiniones:715
Confianza conseguida:94
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 21 miembros de Ciao
A muchos os estreñará que escriba una opinión de viajes sobre una ciudad que hoy en día está en guerra y con una situación simplemente terrible, pero yo os quiero hablar de la ciudad que yo conocí hace unos pocos años, como era y como espero que algún día vuelva a ser. La llegada a Bagdad me sorprendió, llegué a un aeropuerto moderno, como mucha luz y colores vivos, control de pasaportes lento, propio de los paises de la zona, salida hacia la ciudad por una enorme autopista. Era un 31 de julio sobre la media noche, los ciros jugaban en las calles al futbol, a otra hora los 47 grados lo hacían imposible.
La mañana me mostró una ciudad viva, alegre, llena de gente. con unos zocos tradicionales donde los artesanos trabajaban igual que hace cientos de años. Las mujeres cubiertas en su mayoría con el shador, compraban y regateaban en los puestos de fruta o de comida. El calor era duro, pero en cualquier esquina podias tomar un zumo de fruta recien esprimida que mantenía los animos y la energía para seguir caminando. El museo nacional, dentro de un feo edificio gris, escondia los tesoros de los origenes de las civilizaciones más antiguas, Babilonia, Ur, etc. Todos nuestros origenes estaban alli, las salas tranquilas, con sistemas un tanto anticuados, pero las piezas impresionantes y siempre había alguien dispuesto a ayudarte si necesitabas alguna información.
La hora de comer era todo un placer, entrar en un carabansar que se utilizó por las carabanas de la ruta de la seda, hoy restauante y pedir unos mezze (entrantes) compuestos por 22 platos de delicias a cual mejor: el humus, la crema de berenjenas, las ensaladas, etc, etc. O bien dirigirse a la orilla del rio, el Tigris, y pedir Masquf, carpa del tigris preparada a la brasa y servida sin espinas en su punto. con su carne blanca y jugosa, eran de las mejores opciones. En las mezquitas la vida bulle, era 1 de agosto día de fiesta especial, los templos lucen en todo su explendor y la gente acude constantemente, desde fuera (los no musulmanes no pueden entrar en el interior) las cupulas de azulejos azules brilla bajo ese sol que parece que va a derretir todo lo que toca. Es dia de fiesta, las calles están llenas, a los caminantes se les ofrece en cada esquina bebida gratis, ya seas musulmán o no eres invitado, el taxista para su vehículo para ofrecer a sus pasajeros el refrigerio. Los niños sonrien, las mujeres preparan mas refrescos, la mayoría una especie de tang de naranja y otro hecho con azahar ambos muy dulces, al gusto local. Los hombre visten sus mejores galas.
Todo era así, han pasado unos pocos años y hoy ya no queda nada de todo aquello, el palacio Abbasida lei que eran ruinas, el museo pasto de las bombas, y lo peor la gente ya no está o si está en lugar de reir llora a sus muertos. No se si por gracia de Dios, de Alá, de Yavé o de quien, pero espero que algún día Bagdag vuelva a ser la ciudad que yo conocí.
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17.04.2011 00:21
No creo que vaya a ir nunca, aunque me gustaría (claro, ya sin guerra).Ojala vuelva a ser pronto el pais que tú conociste.Saludos!
13.11.2006 18:49
Ojalá vuelva a ser como cuentas, llegue la paz y se vuelva a ver un pais maravilloso, saludos
13.11.2006 17:34
Es un lugar intrigante para mi que siempre me ha llamado la atención, al igual que Egipto. No obstante, tal y como estan las cosas por allá son lugares que no vistaré jamás. Me quedo con mi visita a Israel, aunque nada tiene que ver. Me alegro de que tu pudieras disfrutar de Bagdag. Besos