Sterbik y Djordjic pasarán a la historia de España como los dos porteros que frenaron el pase a los cuartos de final del Mundial de Francia. Los jugadores hispanos chocaron una y otra vez con estos dos porteros, y frenaron el sueño de la selección de Argilés de ganar el Mundial. España sólo jugó bien 15 minutos. Los cinco primeros y los diez últimos. El resto fue para olvidar. Los jugadores españoles perdieron muchos balones tontos por nervios, y los yugoslavos se limitaron a anotar goles gracias al juego de pivote y a la personalidad de Jovanovic.
Tras un 7-10 a favor de Yugoslavia en la primera parte, las exclusiones balcánicas permitieron que España se metieran en el partido al empatar a 10. Pero cuando mejor se estaban poniendo las cosas los yugoslavos espabilaron y se fueron a los vestuarios con un 10-13 que bien pudo ser más amplio.