Sobre mí:Las dos reglas del éxito:
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Casi todas las ciudades tienen un barrio emblemático: Ámsterdam y el barrio rojo, Londres y el Soho, New York con Brooklin o el Brons… París tiene también dos barrios destacables: el barrio latino y Montmartre.
El barrio de Montmartre alberga varios lugares emblemáticos, y muy diferentes entre si, de la ciudad de Paris: el Moulin Rouge, y la basilica del Sacre Coeur. Además es uno de los puntos más altos de la ciudad y desde su colina se puede observar casi la totalidad de la misma. Sin embargo no son todo cosas bonitas las de este barrio y creo que es conveniente empezar la opinión contándolas. Montmartre es uno de los barrios más desfavorecidos de la ciudad y si bien no es demasiado difícil ver a gente durmiendo en la calle en muchos lugares de la ciudad apartados del centro, aquí llegamos a ver alguna tienda de campaña instalada entre las casas y las aceras. Además abundan los puestos callejeros con gente que te acosa literalmente para que les compres, así como bastantes vagabundos y timadores en los alrededores del Sacre Coeur que hacían todo lo posible para sacarte los cuartos. Mi consejo: No te pares a dar conversación a nadie, intentarán liarte para que les compres algo o les pagues por algún servicio que tu no has pedido. Si los ignoras y vas a tu rollo no tendrás mayores problemas, pero como les hagas caso estás perdido.
Pero empecemos hablando de cómo comenzó la historia de Montmatre.
En los tiempos de los merovingios la colina era conocida por el nombre de Mons Martis (Monte de Marte), pero más tarde dicho nombre fue cristianizado por el de Montmatre (Monte del martír) en recuerdo al martirio de San Denis quien se cree fue decapitado en la colina alrededor del 250 d.C. San Denis era el obispo de Paris y en la actualidad es el patrón de Francia.
El barrio de Montmartre surge cuando Napoleón III y el arquitecto Haussmann planean hacer de París la más bella ciudad de Europa y por ello habilitan grandes superficies de terreno en el centro de la ciudad dándoselo a los amigos de Haussman. Los habitantes de estas zonas son trasladados a las afueras de la ciudad: al distrito de Cliché, a La Villete y a Montmartre. Dado que el barrio por aquel entonces quedaba fuera de los limites de la ciudad, quedaba también exento de pagar los impuestos de la misma, y dado que las monjas del lugar fabricaban vino, pronto se convirtió en una popular zona de bebedores evolucionando a finales del siglo XIX en un lugar de entretenimiento con la apertura del cabaret del Moulin Rouge y el Chat Noir.
Le Moulin Rouge fue construido en 1889 por Joseph Oller que también poseía el París Olimpia. Se encuentra situado en el número 18 del Boulevard de Cliché y como supongo que muchos habréis visto en infinidad de películas se le identifica rápidamente por la figura de un molino rojo sobre su tejado. Le Moulin Rouge ha sido famoso por albergar el más famoso cabaret de Francia y al famoso post impresionista Toulouse Lautrec. También es famoso por el baile del Can Can y es uno de los pocos lugares en los que se sigue ofreciendo este espectáculo. Sin embargo la entrada al mismo no es lo que se puede decir barata y si coges cualquiera de los folletos de los hoteles en los que se ofrece información y precios del mismo, verás que el asistir a un espectáculo con la cena y una botella de champagne francés te saldrá por alrededor de 135€ por persona.
Le Chat Noir (o Gato Negro) era otro cabaret de ambiente bohemio que se encontraba dentro de la zona de Montmartre. Fue abierto el año 1881 en el número 84 del Boulevard Rouchechouart por el artista Rodolphe Salis y cerró en 1897 para desconsuelo de muchos, entre otros Pablo Picasso quién estuvo buscándolo en 1900 con motivo de su visita a la Exposición Universal de París. Aunque desaparecido su estilo ha sido imitado por cientos de lugares por todo el mundo: desde The Spray Dog en St. Petersburgo a Els Quatre Cats en Barcelona. El cabaret se hizo prontamente famoso y llego a tener su propio diario.
Entre todos estos cabarets, y en el punto más alto del monte surge la basílica del Sacre Coeur, una basílica Católica dedicada al Sagrado Corazón de Jesús. La basílica fue construida después de la guerra Franco-Prusiana en la que los rusos llegaron a tomar Paris en 1814. Se edificó en memoria de las victimas y también, por orden del arzobispo de París, para expiar los crímenes de Les Communards. La construcción siempre estuvo rodeada de polémica y fueron varios los intentos para detener su construcción, dado que había sectores ultra católicos que la usaban para manifestar su rechazo al movimiento revolucionario y tenía al país dividido en dos con miedo a una posible revuelta. Finalmente la basílica fue finalizada y abierta al público para varios servicios desde 1891. Sin embargo la Basílica no fue completada hasta 1914 y no fue formalmente dedicada hasta 1919, después de la Primera Guerra Mundial, cuando mucho de su simbolismo nacional había caducado. La visita a la misma es gratuita, y uno puede ir disfrutando de su vista desde la base de la colina contemplándola al final de la larga escalinata. Su vista parece de cuento de hadas debido a sus cúpulas de un estilo que nos recuerdan al árabe y una piedra blanca que nos remonta a lugares del sur. Más concretamente se trata de una libre interpretación del estilo Romano-Bizantino, algo nuevo en la época y que trataba de reaccionar en contra del neo-barroco. La entrada a la basílica es gratuita pero si queremos ver las criptas en el anexo de la basílica deberemos de abonar 5€. La basílica en su interior es bastante recargada en cuanto a la decoración y en algunos aspectos me recordaba por una parte una iglesia ortodoxa y por otra parte el interior del Valle de los Caídos, tanto por su estilo decorativo como por los motivos de decoración y lo recargado de la misma. Muchos elementos de la basílica, tanto en el interior como en el exterior, tienen una temática nacionalista. Así en el exterior el pórtico de tres arcos está custodiado por dos figuras a caballo: Juana de Arco en un lado y el Rey San Luis IX en el otro. En el interior y detrás del altar tenemos representada la coronación de Napoleón como emperador, y la campana de la basílica de 19 toneladas se llama Savoyarde en alusión a la anexión de Saboya en 1860. En el interior podemos contemplar también un gran mosaico de Cristo en Su Majestad que se encuentra dentro de los más grandes del mundo. La Basílica se completa con un jardín para la meditación que contiene una fuente, y una cúpula que está abierta al publico y desde la que se puede contemplar la ciudad desde más altura si cabe que la que ofrece la colina de Montmartre.
En los alrededores de la Basílica tenemos varias tienedecitas de souvenirs y alguna que otra tienda pequeña de objetos de arte, mayoritariamente de pintura. También hay una pequeña plaza donde se establece un mercado y donde tenemos algunos restaurantes en los que podremos comer un menú bastante decente por unos 15€, lo cual en París es un precio realmente tentador.
De vuelta al metro para volver al centro de la ciudad podremos contemplar alguno de las casas bajas que rodean la zona, hay incluso una que lleva una placa diciendo que Picasso tenía un estudio de pintura allí. También nos moveremos por alguna de las múltiples escalinatas que nos llevaran a través de dichas casas y tiendas de vino y demás del más viejo estilo como podéis contemplar en la foto.
En fin, creo que es un barrio e bastantes contrastes en el que se junta lo sagrado y lo profano y que si bien tiene muchas cosas bonitas que ver y disfrutar también es uno de los barrios donde se refleja de manera más evidente la marginación. Un lugar agradable para descansar en el verde o pasear por sus callejuelas, pero también un lugar donde estar vigilante. Un lugar de sombras en la ciudad de la luz.
Pues a mí son dos barrios que me encantan . Estuve un tiempo viviendo en Paris por tema de trabajo, he ido muchas veces de intercambio cuando era peque y como en todas las ciudades, hay de todo, pero yo no vi tanta inseguridad ni nada parecido. Los vendedores dan la lata como en otros sitios, pero toda esa zona es increíble, aunque como a mi me encanta Paris, no puedo ser tan objetiva. Preciosas fotos. Saludos :)
21.09.2011 20:35
Has despertado mis recuerdos sobre París. Muy bellas también las fotos
20.06.2008 20:24
Estuve en Paris hace ya un tiempo y me encantó, buena opi, dan ganas de ir para allá. Saludos
19.06.2008 12:52
Pues a mí son dos barrios que me encantan . Estuve un tiempo viviendo en Paris por tema de trabajo, he ido muchas veces de intercambio cuando era peque y como en todas las ciudades, hay de todo, pero yo no vi tanta inseguridad ni nada parecido. Los vendedores dan la lata como en otros sitios, pero toda esa zona es increíble, aunque como a mi me encanta Paris, no puedo ser tan objetiva. Preciosas fotos. Saludos :)