¡Hola a todos! ¿Qué tal os va? Tal y como os contaba en mi última opinión, mi verano está transcurriendo en la ciudad, lo que está sirviendo para poder ponerme al día con cantidad de cosas que tenía pendientes, ya sean lecturas, películas, nuevos restaurantes, salidas por la ciudad o quedar con gente a la que hacía tiempo que no veía precisamente por falta de tiempo.
Ayer mismo aproveché para ver una de esas películas que llevaba una temporada postergando, y aunque todo lo que había leído sobre ella era positivo, la realidad es que no es un género que me entusiasme y eso ha hecho que siempre hubiera alguna otra que llamara más mi atención. La película se estrenó en 2008, así que o bien me ponía ya con ella, o bien iba a convertirse en todo un clásico sin que hubiera podido comprobar con mis propios ojos si era tan buena como contaban, y es que EL CABALLERO OSCURO ha estado presente en varias conversaciones en las que apenas he podido participar.

Antes de continuar quisiera hacer un inciso: Todo lo que sabía de Batman antes de ayer era gracias a unos dibujos animados que veía con mis hermanos hace ya una tira de años y que echaban los fines de semana por la mañana, vamos, que apenas recordaba datos concretos y como el mundo de los cómics, superhéroes y demás es casi un universo paralelo para mí, más o menos me enfrentaba ayer a un mundo semidesconocido.Así las cosas, ayer fue el momento de verla y por supuesto, ahora estoy en condiciones de contaros las impresiones que me ha producido. Pero como siempre, vamos por partes:
Argumento
Batman regresa a Gotham para continuar su guerra contra el crimen, principalmente contra la mafia que tiene tomada la ciudad. En esta ocasión, se servirá de Jim Gordon (teniente de policía) y Harvey Dent (el nuevo Fiscal del Distrito y que además está saliendo con Rachel, la amiga de la infancia de la persona que está detrás de Batman, es decir, Bruce Wayne). Juntos consiguen acabar con casi todos los villanos, pero aparece en escena una nueva mente criminal, Joker: Se presenta ante las gentes de la mafia para hacerles ver que él puede acabar con Batman y así podrán volver a tomar la ciudad. En un primer momento le toman por loco, pero a medida que van sucediendo acontecimientos, ven en él una alternativa real para que sus problemas acaben.
Así las cosas, asistiremos a la eterna lucha del bien contra el mal, aunque aquí no se termina el quiz de la cuestión porque esta segunda parte nos trae otros componentes que harán que nos quedemos pegado al sillón queriendo comprobar qué es lo que ocurrirá, y es que además de esa lucha, veremos cómo pueden ser la cosas si comienza a reinar el caos, hasta dónde pueden llegar las mentes perturbadas, qué tipo de decisiones hay que tomar en un momento dado…
Desde luego, no es un argumento novedoso, y menos aún en lo que a películas
de este género se refiere, pero creo que no es lo más importante de la cinta. Creo que la historia es quizá lo de menos. Me explico: si bien estamos ante una historia con un desarrollo claro, que está estructurada y que tiene un final más o menos cerrado (aunque deja la puerta abierta a más entregas de la saga), lo cierto es que es todo lo demás lo que nos tiene pegados a la pantalla.
Reparto
Parte del “todo lo demás” que mencionaba en el apartado anterior es este epígrafe, y es que estamos ante una serie de actores que me han impresionado gratamente. Son tres los actores que llevan todo el peso de la trama.
En un primer lugar, por supuesto, a Batman, cuya interpretación corre a cargo de Christian Bale. Es quizá un trabajo plano, es decir, que en su trabajo no encontraremos grandes matices, y eso que como sabemos, este actor interpreta no solo al superhéroe, sino también a la persona que está detrás, es decir, Bruce Wayne, el multimillonario que gestiona la empresa familiar que lleva su apellido. El primero es serio, vigilante, preocupado y responsable. El segundo es más gracioso, vive la vida como quiere y está siempre rodeado de bellas mujeres. Tanto en una como en otra, creo que Christian Bale convence, lo que por supuesto, deja la puerta abierta a nuevas secuelas, y lo que me hace coincidir con las voces que ensalzan al actor como “el mejor Batman”.
El villano,
Joker, viene de la mano de
Heath Ledger, el malogrado actor que se hizo famoso por “Brokeback mountain” que se hizo con el Óscar tras su muerte precisamente por este papel. Está claro que las comparaciones son odiosas, pero recordaba al Joker interpretado por Jack Nicholson y he de decir que para mi gusto, no llega esta actuación a esa altura ni por asomo. Una cosa que he echado de menos es saber algo más acerca de la vida del malo malísimo, porque quitando las veces que cuenta cómo se hizo las cicatrices de la cara a sus víctimas, poco más podemos sacar en claro. Le he encontrado demasiado exagerado en los gestos en algunas secuencias, pero en líneas generales estamos ante un auténtico perturbado capaz de engendrar juegos maquiavélicos en su mente, y lo peor de todo, claro, es que las lleva a cabo, dejando al pobre Batman ante decisiones realmente complicadas.
El triunvirato lo completa Harvey Dent, el nuevo Fiscal de la ciudad, y que viene interpretado por Aaron Eckhart, al que había visto hace ya tiempo en una película que nada tiene que ver con ésta pues se trataba de una comedia romántica. Me ha gustado muchísimo ver esta diferencia de registros, y he de deciros que para mí, ha sido el mejor de los tres, quizá también porque su personaje da más juego al tener más altibajos. En la primera parte de la trama es el auténtico “caballero blanco”, el que gracias al sistema legal consigue encerrar a los malos, un héroe con rostro. Sin embargo, en la segunda parte, tras un hecho que no desvelaré, se convierte en un villano, en un hombre que ya no tiene nada que perder, que su vida pende de un hilo y no le importa. Asistiremos a este tránsito, a esta locura inducida y que gracias a su actuación queda perfectamente explicada.
Además de los tres actores principales, hay que destacar la aparición de grandes secundarios que terminan de dar forma a la película. Entre ellos, hablaré de
Morgan Freeman, que se pone en la piel de su segundo en la empresa Wayne, y que le suministra todos aquéllos artilugios que Batman necesita.
Un papel breve pero al que Freeman le da una credibilidad que estará patente en todos los minutos en los que aparece, y es que este actor suele bordar todos los papeles que interpreta, imagino que además de todo, es que la experiencia es un grado, claro.
Y por último, a Michael Caine, el mayordomo de nuestro superhéroe, el hombre que está a su lado en todo momento y que sabrá cuándo tiene que actuar.
Fotografía
Simplemente espectacular. Para mí, lo más destacable de toda la película, y eso que es oscura… Gotham es una ciudad de rascacielos y como en la mayor parte de la cinta la veremos de noche, hace que tenga un toque fantástico con las luces de los edificios encendidos.
Veremos también dos escenarios muy marcados, el primero de ellos es el mundo de Wayne, el diurno, en el que los hombres de negocios cierran acuerdos, con grandes salas de conferencias, con áticos espectaculares en los que se dan fiestas, con lujo, glamour…
El contrapunto es el mundo nocturno, el de la delincuencia, el sórdido, en el que se maneja la mafia, del que nace Joker.Ver estos dos mundos ha sido lo que más me ha gustado de la película, pero claro, ya sabéis que esto es algo en lo que suelo fijarme especialmente, de modo que desde aquí, os recomiendo que os fijéis en este tema, que a buen seguro no os dejará indiferentes.
Ficha técnica
Título original: The Dark Knight
Año: 2008
Duración: 152 minutos
País: Estados Unidos
Director: Christopher Nolan
Guión: Christopher Nolan, David S. Goyer, Jonathan Nolan
Música: James Newton Howard, Hans Zimmer
Fotografía: Wally Pfister
Reparto: Christian Bale, Heath Ledger, Aaron Eckhart, Michael Caine, Gary Oldman, Maggie Gyllenhaal, Morgan Freeman, Eric Roberts, Cillian Murphy, Anthony Michael Hall, Michael Jai White, William Fichtner, Edison Chen, Monique Curnen, Chin Han, Nestro Carbonell, Ritchie Coster, Keithe Szarabaika, Colin McFarlane, Joshua Reese, Melinda McGraw, Nathan Gamble, Michael Vieau.
Productora: Warner Bros Pictures/ Legendary Pictures.
Premios:
2 Óscar: mejor actor secundario (Heath Ledger) y montaje de sonido.
1 Globo de Oro al mejor actor secundario
1 BAFTA al mejor actor secundario
Mejor actor secundario en el Festival de Toronto
Conclusión
Si sois de los pocos que aún no la habéis visto, desde aquí os recomiendo que lo hagáis, incluso si como a mí, no os entusiasma el género de acción/fantástico porque creo que es realmente entretenida. Te mantiene en vilo y desde el minuto número uno te metes en la trama, te trasladas a Gotham y sueñas con que Batman arregle todo el entuerto que se ha montado. Creo que es de esas películas que sacan al niño que todos llevamos dentro, y al que es muy recomendable sacar de vez en cuando.
Son muchos los motivos que hacen que las más de dos horas se pasen rápido, y es que entre la acción, los efectos especiales, la interpretación de los personajes, el desarrollo de la historia y la fotografía, casi sin darnos cuenta, ha terminado la película dejándonos a la espera de una nueva secuela.
Por todo esto, mi puntuación es de cuatro estrellas. Si no le doy la quinta es precisamente porque ese galardón se lo otorgo a esas películas que por unos u otros motivos me llegan mucho más.
Espero que sigáis mi recomendación y os animéis a verla.
Muchas gracias a todos por vuestras lecturas, comentarios y valoraciones.
Besos.
Me han hablado bastante bien de ella, habrá que verla. Saludos.