Diecisiete años tardo este castillo en construirse. Fue por orden del Luis II de Baviera, apodado el Rey Loco por su obsesion por separarse del pueblo, por evitar que nadie lo viese, ni a el, ni a sus obras. Queria pasar totalmente desapercibido, tanto, que mando construirse tres palacios / castillos, apartados del mundo, perdidos en las montañas alpinas que lindaban con Austria, donde nadie pudiese saber de el... Y tanto fue asi que no quiso saber nada de la construccion ni del dinero ni los materiales que se empleasen en las obras. Solo queria ver "el efecto". Y "el efecto" fue que, al poco de trasladarse al castillo, murio en circunstancias extrañas, quizas asesinado, quizas suicidado, ahogado en uno de los lagos que rodean al castillo.
Solo dos dias mas tarde fue abierto el palacio de Neuschwanstein abierto al publico, para que todo el mundo pudiese admirar la belleza del lugar.
Para llegar al castillo debemos desplazarnos hasta Füssen, pequeña localidad al suroeste de Munich, a la que se tarda unas dos horas y media en tren. Es el punto final de la ruta romantica que recorre el Land de Baviera. Desde alli, cogeremos un autobus que nos dejara en la garganta de Pöllath, desde la que podemos ver la majestuosidad de Neuschwanstein y Hohenschwangau, otro de los castillos que Luis II mando construirse. Compraremos los tickets en este lugar. Resulta muy desagradable llegar arriba, tras unos 40 minutos de ascenso y no poder entrar al castillo por no tener el ticket de acceso. Para subir podemos utilizar omnibus, carro de caballos o el coche de San Fernando, preferible este ultimo por su moderado precio y porque nos permite al tiempo disfrutar de maravillosas vistas.
La visita guiada al palacio tiene horario muy preciso, por lo que lo mas problable es que tengamos tiempo libre para acercarnos hasta el puente de Maria, desde donde experimentaremos una agradable sensacion de vertigo a la vez que contemplamos una genial vista del palacio.
La entrada al patio es totalmente gratuita y se pueden hacer maravillosas fotos del exterior, pero para entrar, es necesario el ticket que comentabamos antes, cuyo precio es de 14 DM.-, aunque si eres estudiante, te ahorraras 2. Al entrar, te daran una audioguia en el idioma que desees (hay 7 disponibles, castellano incluido), excepto si eres japones, ya que estos tienen una guia a traves de los altavoces del recorrido. Una simpatica azafata ira activando los fragmentos de la audioguia a medida que vayas recorriendo las distintas salas del palacio.
La visita comienza en el tercer piso, donde los murales representan la leyenda nordica de Sigurdo, antigua version de Sigfrido.
El salon del trono, con decoracion bizantina, conduce a un abside vacio, donde debiera estar el trono, pero como el monarca fallecio dos dias despues de terminarse la construccion y no era muy popular entre el pueblo, todos los proyectos reales se suspendieron. Los murales muestran escenas de la Biblia en un lado, y en el otro, a San Jorge luchando contra el dragon. El suelo es de mosaico y simboliza la vida de los animales en la Tierra.
Desde el balcon, en dias de sol, veremos los bonitos paisajes del fondo bavaro alpino, y entre los valles, los lagos de Alpsee y Schwansee, en el que murio el rey.
En el comedor, recargado especialmente, se recoge la leyenda de Tannhäuser, que Wagner llevo a la opera. Un poco mas adelante, tambien veremos Lohengrin y Parsifal, del mismo autor.
En el dormitorio se representa Tristan e Isolda, historia con la que Luis II se sentia reflejado, pues el tambien vivio una tragedia antes de su boda con su prima. La imagen de la garganta de Pöllath y la cascada de 45 m. de alto se divisan desde las ventanas del dormitorio. Igualmente, desde alli, veras el puente que comentabamos al principio, esta vez, desde el otro lado.
La visita culmina en la sala de los Cantores, un lugar destinado a que Richard Wagner estrenase sus obras, pero que jamas fue usado para tal fin.
Los pisos inferiores del castillo habian quedado sin uso despues de la construccion. Ahora son las tiendas de recuerdos, postales y demas articulos para recordar la visita al palacio. Tambien hay una sala, abierta en el 2000, de Vision multimedia, en la que puedes ver un reportaje sobre la historia y construccion del palacio.
Como recomendacion, intenta no separarte del grupo principal o, mejor aun, intenta que en tu grupo no haya japoneses. Asi evitaras las audioguias a todo volumen que inundan el castillo a su paso y podras disfrutar de la visita sin necesidad de taparte un oido con una mano para poder entender lo que dice tu telefonillo. La mejor hora para visitarlo, a las 8 de la mañana, cuando todavia no hay turistas en masa. El problema, que si intentas ir desde Munich, el tren para llegar a esa hora sale a las 4.57, y eso supone levantarte muy pronto, puesto que tampoco el metro funciona a esas horas. Pero, sinceramente, merece la pena.
18.02.2004 01:28
En cualquier momento también prepararé una opi al respecto, me encantó. Besos
22.02.2002 18:26
Justamente este mes el Muy Interesante habla de las locuras de los reyes, lo curioso es que creo que se le ha olvidado nombrar a este Luis II de Baviera. Saludos.
22.02.2002 13:54
Excelente opinión, saludos