Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 1 miembros de Ciao
El hotel está entre las playas de capellans y playa larga. Hay un paseito pero recomiendo playa larga, ya qu no hay casi gente, es una playa natural con los mismos servicios de la playa de levante pero sin gente.
Cuando llegué al hotel, me dieron una habitación en una segunda planta enfrente de un bareto con cubos y gatos a la puerta, casi me da algo. Además, la cama para dos personas jóvenes era de 1,05 mts, a lo que me negué, bajé a recepción, y les pregunté si se estaban riendo de mi. Ellos me contestaron que me habían dado esa cama para que durmieramos juntos, pero les contesté que en una cama así aunque seas liliputiense es imposible dormir 13 días, por lo que me subieron a la 6ª planta a una habitación el doble de grande con sofá y todo. La terraza daba a la calle principal, y para dormir es un poco complicado, porque la gente va pedosa por las noches y la verdad cuesta dormir aunque estés reventado.
La comida impresionante, hacen cenas temáticas cada 2 días, ramo de rosas incluido y el show cooking impresionante. Tienen a un indú todo el día cocinando lo que le pidas en el acto a la plancha; berenjena, calabacín, todo tipo de carnes y pescados y hamburguesas impresionantes (todos los días comía una o dos jiji). Por las mañanas un sustituto del indú te hace tortitas y creps!!
En este hotel puedes engordar mucho (doy fé) a todas horas puedes pedir en el snack bar hamburguesas, perritos, patatas bravas... vamos que te pones como el kiko.
Es un hotel muy barato, nada lujoso, limpieza normal (sin que de asco) y muy entretenido.
ta Dorada, a unos 10 minutos de las playas de Levante y de Capellans. Hay también una buena selección de bares, tiendas, restaurantes y una animada vida nocturna cerca d...