Sobre mí:Para parecer un sabio o un genio sólo hace falta tener google y la wikipedia a mano (y que nadie te ...
usuario desde:02.06.2000
Opiniones:113
Confianza conseguida:183
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 58 miembros de Ciao
Como ya sabrán mis lectores habituales, esos valientes que se leen mis kilométricas opiniones y hasta escriben comentarios coherentes (no sabéis lo que se agradecen), estas navidades estuve de viaje por centroeuropa, concretamente en Bélgica y Holanda.
Durante mi estancia en la capital belga, mi niña y yo nos hospedamos en este hotel de nombre tan curioso.
Lo encontré mediante la página de bookings.org (*vease opi anterior), y cumplía todos los requisitos que buscaba en un hotel: barato (relativamente, ya que es un 4 estrellas) y bien comunicado.
Uno de los problemas que me encontré buscando hoteles fueron las fechas. Nuestra estancia incluía la noche de fin de año, y muchos hoteles duplicaban o incluso triplicaban el precio esa noche concreta, e incluso otros te obligaban a contratar la cena con baile para pasar la noche. Sin embargo, con este pasaba justo lo contrario: tenían una oferta de fin de año en Bruselas con la que el precio se quedaba en unos ajustados 65€ por noche, desayuno buffet e impuestos incluidos.
Respecto a la localización, el gran problema de buscar un hotel en una ciudad que no conoces es que el concepto “céntrico” es bastante problemático. Puede ser que esté en el centro de la ciudad, pero todo lo interesante esté a un lado (p.ej, en el mapa de Madrid, lo “interesante” está por Sol, y queda bastante al sur), así que al final opté por no buscar hoteles céntricos, sino buscar un hotel cerca del metro.
Este hotel se encuentra bastante apartado del centro. Concretamente esta situado en la zona oeste de la ciudad, muy cerca de las instalaciones de la universidad de Lovaina, y casi pegado al hospital de Saint Luc. La zona está llena de viviendas e instalaciones universitarias, y dadas las fechas en las que estuvimos, todos los universitarios estaban de vacaciones en sus casas, por lo que el lugar estaba bastante desértico.
Llegar al hotel desde la estación de metro de Alma es bastante fácil: tras salir de la estación hacia la izquierda, luego de nuevo a la izquierda, pasamos por el túnel bajo las vías del metro, justo después a la derecha, otra vez a la izquierda y todo recto. Si tenéis problemas preguntad por el hospital de Saint Lux, que es el edificio justo antes del hotel. Vienen a ser unos 5 minutos de paseo.
El hotel desde fuera… bueno, viene a ser como en la foto, sólo que lo habitual es que el cielo esté bastante más plomizo, y que llueva, pero por lo demás ya veis que tiene buen aspecto.
La recepción es enorme, y los empleados que están tras ella muy amables y serviciales (como casi todos los belgas, ya lo veréis si vais). La pega es que sólo una chica que estaba en el turno de tarde hablaba español. Eso sí, todo el personal de recepción hablaba un inglés más que correcto, además del francés y alemán oficiales en el país, así que no tuvimos muchos problemas de comunicación.
La llave de la habitación es una pieza parecida a un clip de plástico. Para abrid la puerta sólo hay que acercarla hasta la manivela de la puerta y se abre. Por suerte, junto al plastiquillo te dan una cartulina con el número de habitación, y unas instrucciones a prueba de tontos (con dibujitos y sin palabras) que te explica como funciona la cerradura, por que si no iba a tener que abrir la puerta el cerrajero…
La habitación no era especialmente grande, aunque había bastante sitio para moverse. El diseño sí que era genial. Moderno y elegante, nada de “habitación de la abuela”, con floripondios y encajes. Todo en madera oscura, y tanto la ropa de cama como cortinas también oscuras, aunque con detalles en blanco aquí y allá para que no pareciera el hotel de la familia Adams.
La cama…. Bueno, yo diría la CAMA. Enorme. Así a ojo podrían dormir 4 personas sin muchas estrecheces. Y cómoda la condenada. Lo bueno es que se dormía genial, lo malo era lo que costaba abandonarla por las mañanas. Una cama que se hacía querer, vamos.
Aparte de eso una tele de 21”, con un montón de canales, Incluida la TVE Internacional, donde pudimos “disfrutar” de las campanadas de la puerta del Sol. Y antes de que alguien pregunte que hacíamos en fin de año en la habitación del hotel, comentar que los bruselenses cancelaron los festejos oficiales de año nuevo para donar el dinero a los afectados del tsunami de Asia. También teníamos un minibar, pero mini en todo el sentido de la palabra. Mira que me costó trabajo poder meter un par de latas, de lo ajustado que estaba su contenido… Pero nada que un aficionado al tetris no pueda solucionar.
Aparte de esto había una mesita baja con un par de sillones, una mesa de trabajo con una silla y un enorme armario empotrado con capacidad de alojar el equipaje más completo. Por cierto, que en el armario había un “planchapantalones” y la típica caja fuerte.
El baño era bastante grande y completo. La bañera era enorme, y tenía una ducha de esas con cuatro o cinco chorros distintos. La pega es que la alcachofa de la ducha estaba fija a la pared, pero el menos estaba bastante alta y tenía bastante libertad para orientarla.
La tarima del lavabo era de mármol, y había un secador de pelo de esos de pared, todo blanquito y moderno.
Un detalle que me gustó es que cada par de días cambiaban el tipo de champú y gel del baño. Ideal para coleccionar…
La limpieza diaria tanto de baño como de habitación era excelente, y cada día dejaban un par de paquetitos de algo parecido al turrón, algo más blando, que parece que es típico de Bruselas.
La única pega eran las vistas. El hotel esta justo enfrente de un parque lleno de cesped, con un molino de viento antiguo y todo, pero en la habitación que nos tocó lo único que se veía eran más habitaciones, y las claraboyas que había sobre la recepción…
Respecto al desayuno buffet…. Genial. Muy variado. Y todo muy rico. Recuerdo especialmente unos pastelitos rellenos de manzana que eran mi perdición. También había algunas “delicatessen” como salmón ahumado y una buena selección de quesos. También tenían todos los ingredientes para hacer un desayuno “a la europea”, a base de huevos revueltos, salchichas, beicon, champiñones y demás. Por ponerle alguna pega, decir que el café que ponían (y que te servía un camarero) no era expresso, como suele ser habitual en España. El zumo de naranja tampoco era exprimido, sino que era de estos embotellados y refrigerados, aunque sabía muy bien. Como en casi todos los buffets, conviene desayunar tempranito, ya que hay algunas cosas que no reponían (el salmón, por ejemplo).
El salón donde se servía el desayuno era el del restaurante del hotel, y era de lo más elegante. La carta estaban expuestos por ahí, y por la la descripción, los platos resultaban de lo más apetecibles. Creo que tiene algo que ver con que la carta estuviese en francés, que siempre le da un aspecto refinado… También estaba en alemán e inglés, por supuesto, por que mi francés no pasa mucho del “Merci” y el “pom de terre”. El precio bastante alto, como suele ser habitual en los restaurantes de hotel, así que no probamos sus manjares.
El hotel también cuenta con acceso a internet wireless en las habitaciones, aunque por supuesto el servicio era de pago. Creo recordar que salía por unos 10€ diarios. También tenías la opción de “alquilar” por horas un PC en la zona de recepción, por si vas sin portátil o si no tienes tarjeta wi-fi.
Otro buen detalle es que tienen un servicio gratuito de transporte al aeropuerto, aunque cuando preguntamos nos dijeron que sólo era durante la mañana, y como nuestro avión salía por la noche no pudimos usarlo.
También el aparcamiento es gratuito, al menos el de superficie. Si queremos dejar el coche bajo techo nos costará 12€ por noche.
Una pega que le descubrimos al hotel es que no hay supermercados cerca. Hay un Carrefour al que se puede ir andando, pero es un paseo de unos 20 minutos, y con la compra a cuestas se hace larguillo.
Por último, aceptan mascotas gratis. Esta vez nuestro chucho no venía (no lo aceptaban de equipaje de mano en el avión), pero es un detalle de agradecer.
La publicidad en bookings.org también informa de que es “gay friendly”. No es que el sitio sea como Chueca ni mucho menos, pero al menos sabréis que no os van a mirar mal sea quien sea vuestro acompañante.
Resumiendo, que es un hotel muy recomendable, sobre todo al precio que pagamos por la habitación, bastante barato, y con desayuno incluido. Puede que esté un poco apartado, pero en metro te pones en el centro en unos 20 minutos. El lugar es muy tranquilo, aunque probablemente durante el curso universitario esté bastante más animado.
No esta mal por ese precio que ya te incluya el alojamiento y el desayuno, porque hay sitios que por sumarte simplemente el desayunio ya te suben 4 o 5 euros. A mi me gustaría salir algún dia de España, a ver si me decido. SAlu2
Estoy buscando alojaminetos en Bruselas, por lo que cuentas está muy el hotel, pero cuatro estrellas y 65 € es demasiado lujo para mi, busco algo más sencillo. Un saludo.
encuentra en Bruselas Este - Diegem, en Bruselas, cerca de Woluwe Shopping Centre, Sede de la OTAN y Sede de la comisión europea. Asimismo, se encuentra cerca de otros ...
23.03.2006 01:08
es excelente saludos
16.03.2005 20:02
No esta mal por ese precio que ya te incluya el alojamiento y el desayuno, porque hay sitios que por sumarte simplemente el desayunio ya te suben 4 o 5 euros. A mi me gustaría salir algún dia de España, a ver si me decido. SAlu2
14.03.2005 19:50
Estoy buscando alojaminetos en Bruselas, por lo que cuentas está muy el hotel, pero cuatro estrellas y 65 € es demasiado lujo para mi, busco algo más sencillo. Un saludo.