Ya comenté en otra opi que suelen salirme puntos negros en ciertas zonas de la cara, especialmente en verano o cuando hago esfuerzo físico de manera continuada (con la consecuente sudada), y lo mucho que eso me molesta, así que cuando encontré este aparatito en casa de mi suegra, al fondo de un armario y aparentemente sin haber sido usado nunca, como si la buena mujer lo hubiera comprado y luego se hubiera olvidado, pensé que por probarlo no pasaba nada, y lo estuve usando una vez por semana hasta la última mudanza, hace un año, cuando se me perdió, para gran disgusto mío, ya que me gustaba como me dejaba la cara.
¿Y qué era el aparatito en cuestión? Pues nada más y nada menos que una Sauna facial, de la marca Beurer, una máquina con la que se podía aplicar vapor de agua directamente sobre el rostro o preparar un vaho para aclarar la garganta en caso de catarro o afección respiratoria de cualquier tipo que, además, a mi suegra sólo le había costado 29 euros (tenía el precio pegado en la caja).
Para utilizarla, bastaba con enchufar el aparato a la electricidad, llenarlo de agua con el vaso medidor (que lleva una marca para indicar hasta donde llenarlo), encenderlo para que el líquido se calientase y, cuando hirviera, bajar un poco la temperatura y poner el rostro sobre la mascarilla, que es por donde salía el vapor, directamente sobre la piel. Si se quería hacer un vaho, la mascarilla se sustituía por otra, específica para boca y nariz, y bastaba con echar eucalipto al agua para tener la garganta y la nariz despejadas en un santiamén.
De todos modos, yo la usaba casi siempre sólo como parte del proceso de limpieza de la piel, una vez a la semana, y lo que hacía era lo siguiente:
- Antes de encender la máquina, añadía al agua unas hojas de eucalipto, te verde, albahaca y menta y un chorrito de limón para que esa mezcla, indicada para pieles grasas y con granos, ayudase a abrir los poros.
- Calentaba la infusión y me aplicaba el vapor a la cara durante 10 - 15 minutos.
- Una vez pasado ese tiempo, me secaba el exceso de líquido y me aplicaba un exfoliante suave, normalmente el de Clean & Clear.
- Me aclaraba la cara con agua helada (literalmente, con cubitos de hielo)
- Finalmente me aplicaba una crema hidratante. Primero usaba la de Nivea, luego pasé a una de Diadermine, más líquida y fácil de aplicar.
El resultado era fantástico. Mi piel quedaba limpia y lista para salir. Me desaparecían los puntos negros y los pequeños granitos y muchas veces ni siquiera usaba maquillaje, me bastaban un par de toques de corrector, porque la piel estaba que daba gusto verla.
En definitiva, si podeis usar esta máquina o una similar no dejéis de hacerlo.
14.03.2012 00:09
me he decidido a comprarme una gracias a ti ^^
18.02.2011 09:50
tenerla en casa debe ser de lo más práctico
18.02.2011 05:20
buen aparato, un saludo