Hablamos de el bar La Parra, situado en una bocacalle de Gonzalo Gallas, al lado de la facultad de ciencias. Los bocadillos que os podeis comer allí son sencillamente ENORMES. Una barra de pan rellena de casi cualquier cosa que se os pase por la cabeza, desde el común lomo hasta patatas fritas, y a un precio nunca superior a 500 pesetas por bocadillo, por muy relleno que esté.
El sitio es pequeño y suele estar lleno a la hora de comer. Los principales comensales suelen ser estudiantes de la vecina facultad de ciencias, que buscan sacierse bien a buen precio. Apenas hay 4 mesas, pero siempre puedes pedir tu bocadillo para llevar.
La calidad no es nada del otro mundo, pero desde luego la cantidad compensa con creces, y, la verdad, tampoco es que los bocadillos esten malos, ni micho menos.
El principal problema consiste en decidir cual de los tropecientos bocadillos que se muestran en el tablon que cuelga de la pared pedir, a cual con un nombre mas original.