Boda Real de príncipe Felipe y Leticia Ortiz.
Asisten al banquete nupcial personalidades de la realeza y de la política mundial. En esto que los invitados se sientan a la mesa.
Deslumbrada por el lujo de la mesa, Ana Botella le dice a su marido: - Ay, Jose Mari, mira que cubiertos mas monos, de oro puro con brillantes y esmeraldas incrustados. Anda, porfa, cógeme uno de recuerdo. Yo tengo que tener uno de esos para casa.
- Pero, Ana, por favor. - Ni por favor ni leches. Tú me coges un cubierto ahora mismo.
- Bueno, bueno, no te pongas así. Así que el presidente, disimuladamente, coge un cuchillo y se lo guarda en la chaqueta.
Justo enfrente del matrimonio Aznar, se encontraban Jordi Pujol y su esposa que vieron la faena. Marta, envidiosa, le dice a su marido:
- Anda, Jordi, cariño cógeme tú uno a mí. - Pero, Marta, por Dios, cómo voy a hacer eso.
- Que yo quiero uno. Si la Botella va a tener uno, yo también. Y no me discutas. - Bueno, lo que tú digas.
Así que con el mismo disimulo que Aznar, Pujol se dispone a coger el cuchillo pero su mano tonta, en la que tiene el tembleque, le traiciona, con la mala suerte que el cuchillo golpea varias veces una copa. ¡ Clin clin clin clin clin !
Se hace un silencio y Pujol, sonrojado, sin saber qué hacer, se levanta y para salir del paso alza la copa y dice: - Brindemos por los novios, que algún día se convertiran en los reyes de España.
Todos brindan y Pujol se sienta aliviado. - De verdad Jordi, qué torpe eres. Pero yo no me quedo sin mi cuchillo así que ya lo estás cogiendo.
- Pero Marta, cariño, ya ves que no puedo. Déjalo estar. - Que no, que no y que no. Que la Botella tiene su cuchillo y yo también quiero uno.
- Ufff, de verdad que mira que te pones pesadita. Pero, en fin, la verdad es que el cubierto es valioso. Así que de nuevo se dispone a coger el cuchillo, pero nuevamente su mano le traiciona y vuelve a golpear la copa.
¡ Clin clin clin clin clin ! Una vez más se hace un silencio sepulcral, por lo que Pujol tiene que ponerse de nuevo en pie y
dice:
- Un brindis por Sus Majestades los Reyes, por el ejemplo inculcado al primogénito heredero de la Corona. Todos brindan y Pujol se siente de nuevo aliviado.
- Eres un inútil. No eres capaz de coger para mí un miserable cuchillo. - Pero es que...
- Ni es que ni nada. Quiero mi cuchillo y lo quiero ahora. - Pero no puede ser, ya ves que mi temblorosa mano no me lo permite.
- ¿Que no te lo permite? Pues ya te lo puede ir permitiendo porque como no me consigas el cuchillo ahora mismo te monto el espectáculo aquí delante de todo el mundo. - Pero no seas así.
- Ni así ni nada. Ya me lo puedes ir cogiendo. Y como metas la pata suelto delante de todo el mundo que me divorcio de ti. Así que Jordi, ante la furia de su mujer decide volver a intentar coger de nuevo el cuchillo, pero...
¡ Clin clin clin clin clin ! Silencio total, sudores fríos recorren su frente. Se pone en pie y viendo la cara de furia de su mujer dice:
- Permítanme que les haga un truco de magia. ¿Ven este cuchillo que tengo en mi mano? Pues lo voy a hacer desaparecer. Lo introduzco en mi chaqueta doy unos pases magicos y.... flus flis flas...
Jose Mari ... mírate la chaqueta.
20.08.2006 16:01
jejeje, este es gracioso tb, aunque ya lo conocía, quizás no dberías alrgarlo tanto...
06.11.2005 23:40
Vaya, es muy bueno y nunca lo habia oido o leido, jajaja, mira que se hicieron chistes de esos en la boda, jajaja, salu2.
06.11.2005 22:23
Muy bueno, no me lo sabía. Nos seguimos leyendo, un besito.