Esta opinión ha sido evaluado como útil de media por 1 miembros de Ciao
Muy buen sitio para tapear, cerca de la catedral. Siempre que voy de visita a Granada, intento pasarme por las bodegas Castañeda. La decoración del local es acertada y acogedora. Quizá se echa de menos unos cuantos asientos más, porque el local esta casi siempre lleno (al menos los fines de semana), pero tapear de pie tiene su encanto, ¿no ?. Lo que sí es cierto es que en hora punta es una odisea acercarse a la barra. Hay una gran variedad de tapas, pero lo que yo siempre me pido (y que recomiendo a todos mis amigos) es la tabla Castañeda caliente. Esta compuesta por varias tapas (croquetas, tortilla de patatas, queso con salmon, habas con jamón, bacon con roquefort y alguna más que creo que se me olvida).Con esta tabla, para dos personas, se termina bastante lleno. Además, como en practicamente todos los sitios de Granada, al pedir la bebida también te traen la tapa, con lo cual no es necesario pedir mucho más.