Una experiencia increíble
15.01.2009
Ventajas:
Trato excelente, instalaciones, tratamientos
Desventajas:
No hay
Recomendable:
Sí
 Balinesa
Sobre mí:
AHORA TE DIGO SI HAY BEBÉ O NO HAY BEBÉ
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Opiniones:210
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Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 10 miembros de Ciao
..... No hay nada que me guste más en el mundo que una buena sesión de SPA. Los masajes, el olor a eucalipto y aceite de los centros de belleza, los cuidados corporales, la sensación de estar flotando… es una de las cosas con las que más disfruto en la vida, supongo que de la misma manera de la que otras personas disfrutan con los videojuegos o la fotografía. Así que puede decirse que entre otros motivos, he disfrutado mucho de mi segunda luna de miel en Tailandia, pues allí dan los mejores masajes del mundo.
TAILANDIA, EL PARAÍSO DE LOS MASAJESLos centros de masajes en Tailandia son como los Starbucks en Nueva York: los hay a montones. Evidentemente hay clases y clases, pero yo probé de varios tipos, e incluso en los que tenían una apariencia más descuidada ofrecían buenos servicios. Cada día las trabajadoras de los centros salen a la calle, para comer al aire libre (a los tailandeses les encanta comer en la calle), o para llamar a la gente para que entre.
Si se me permite hacer un inciso, en los centros en los que las chicas son muy jóvenes, se suelen ofrecer los famosos masajes con final feliz; mientras que en los que disponen de personal más variado, con personas mayores, tienen otro rollo. Y aunque suene extraño, que también ofrezcan un final feliz no quiere decir que no hagan masajes normales, sin cosas extrañas. Creo que lo mejor es pasar de todo e ir cada uno a su rollo, si el de al lado se quiere hacer un final feliz, que se lo haga… aunque tampoco he "oído" nunca nada extraño dentro (¿os imagináis?). Los masajes son de mínimo una hora, y el básico es el tailandés, un masaje estupendo que se hace por todo el cuerpo, y para el que la masajista utiliza algunas partes de su cuerpo y los pies. Dependiendo del sitio, la masajista puede ser más o menos dura, pero entienden perfectamente si les dices "Soft!". El precio medio es de 250 baths, unos 5 euros, pero los hay de 200, o también de 400. Con aceite los precios suben, y en algunos sitios sustituyen el aceite de aromaterapia por aceite de bebé. Para mi gusto se centran demasiado en las piernas, y muchísimo rato, y eso hizo que después de varios días me cansara un poco del thai massage y decidiera buscar otras alternativas.
BUSCANDO ALGO DIFERENTEEn los puestos donde ofrecen excursiones a precios alucinantes tienen una buena alternativa para las mujeres que se quedan solas mientras sus maridos hacen actividades
Fotos de Body & Mind Day Spa - Karon Beach Phuket
que no les gustan, como nos pasó a nosotros. Mi chico estaba deseando hacer submarinismo a no sé cuantos metros, y yo no podía ni quería ir (ahora me entero de que necesitas un carné para hacer submarinismo, y que para la primera vez te hacen un bautizo con una inmersión de seis metros. Se nota que mi marido es todo un aventurero), así que me ofrecieron pasar unas cuantas horas en un spa tailandés de los buenos. No tuvieron que insistirme mucho, la verdad.
Calculando las horas que mi marido iba a estar buceando, me convencí por un paquete de cuatro horas, con traslado desde y al hotel. Como ya habíamos contratado otras excursiones en el mismo sitio, me hicieron un descuento de 1000 baths, por lo que terminé pagando unos 4.000 baths, unos 85 euros. No está mal, ya que eso suele ser lo que te cobran en España por un tratamiento corporal de una hora…
EMPIEZA EL SERVICIO
El tiempo, como ya he dicho, son cuatro horas, pero puedes pedir que te pasen a buscar cuando quieras. Yo prefería que me vinieran a recoger al hotel sobre las once, porque lo que fastidia de las excursiones es que casi siempre te vienen a buscar a las siete de la mañana, por lo que a las cinco estás muerto. Desayuné tranquila y a las once y poco vino a buscarme una trabajadora del spa, vestida con un uniforme muy bonito y me llevaron al spa en un coche con conductor. El trayecto fue de unos 15 minutos desde Patong Beach. El spa no es tan grande como yo me pensaba, las instalaciones del interior sí que son las de un spa grande y caro, pero la entrada es muy sencilla, parece una tienda de cosméticos. Las dos recepcionistas me saludaron, dejé mi bolso en una taquilla, y me sirvieron un té de hierbas mientras yo elegía el aceite para el masaje de aromaterapia. Me decanté por uno de jazmín, me gusta mucho ese olor, y no sabría identificar los demás, olían bien pero tenían nombres como "Earth", o "Peace", así que no sabría decir qué llevaban exactamente.
La decoración es fácil de imaginar, luz tenue, suelos y muebles de madera, las paredes decoradas con cuadros y dibujos de damas tailandesas vestidas de forma exótica, o de flores tipo orquídeas. Recuerdo haber visto un cuadro de una especie de Buda, pero dudo mucho que fuera algo así, es la típica imagen dirigida al turista pero que los tailandeses no usan como elemento decorativo. En un rincón sí que pude ver una imagen de un Buda rodeada de velas, flores y platitos de arroz y fruta, las ofrendas diarias que hacen los budistas a su Dios para dar las gracias, pero no era algo decorativo. Normalmente al hacerte varios tratamientos tienes que ir andando de un sitio a otro, cosa que detesto, pero aquí cada cliente tiene su sala individual, y allí se hace todos los masajes, tratamientos faciales, o lo que sea. La sala en la que te hacen los tratamientos es enorme, muy espaciosa, con dos camillas tamaño grande, una bañera gigante, un espejo, un armario, e incluso una pequeña sauna individual. Al entrar tienes que quitarte toda la ropa y envolverte con una toalla. La masajista que me tocó a mí era una mujer increíblemente dulce y amable, de unos cincuenta años, que no hablaba mucho inglés, pero con la que me entendí con algunos gestos.
El tratamiento empieza con veinte minutos de sauna. No era la típica sauna con olor a eucalipto, como la de los gimnasios, sino que olía a una mezcla de hierbas y verduras, como judías, pero no era desagradable. Pasado el tiempo la señora entró en la habitación, siempre llamando antes y preguntándome si podía entrar, y me hizo estirarme en la camilla boca abajo, mientras ella preparaba las cosas para la exfoliación, llamada con el nombre de "Siam Spirit". La manteca exfoliante estaba hecha a base de miel, leche y coco, y era una delicia, rascaba un poco… pero eso es lo bueno. El tratamiento dura una hora pero te exfolian todo el cuerpo. Después, la señora retiró el producto con toallas húmedas, y me hizo esperar mientras llenaba la bañera con esencias de hierbas y pétalos de rosa, como en las películas de amor. El baño duró unos veinte minutos, muy relajante gracias a la combinación del agua caliente, la espuma y el olor de las rosas. Y eso que a mí los baños largos me aburren, pero se estaba genial. Después, el masaje con el aceite de jazmín, sin palabras. La señora me preguntó si quería el masaje fuerte, y no me hicieron falta muchas palabras, con la cara de pánico que se me puso. Así que el masaje fue más suave y con menos presión que el típico tailandés, poniendo la cantidad justa y necesaria de aceite, para que la piel lo vaya absorbiendo bien sin que salgas con la piel brillante a lo Cristiano Ronaldo. El olor del jazmín permaneció mucho rato en mi piel, y es verdad que te sientes algo pegajosa al terminar, pero tan hidratada y relajada…
TERMINANDOLo último fue un tratamiento facial, que empezó con una exfoliación suave a base de leche y miel, y terminó con una mascarilla helada de pepino, que me puso a grandes cantidades sobre el rostro, y luego fue tapando la piel con un tipo de gasas. Pero la mujer tenía tanta delicadeza en las manos que es como si te estuviera acariciando todo el rato. Cada vez que me movía una pierna, o me retiraba el pelo de la frente, o me colocaba bien el cuello, era como un masaje extra. Una maravilla al cien por cien.
Como toque final, unos toques de crema hidratante y una aplicación final de polvos de talco, me imagino que para dejar la piel mate y sin brillos. También me puso un bálsamo labial que olía a frutas. Efectivamente, las cuatro horas se me pasaron volando, que es lo que pasa cuando estás en una nube y tan a gusto. Más pronto que tarde me vi ya en la planta baja, en un sofá cama de estilo balinés. La señora volvió con una bandeja de madera, con té, un vaso de zumo de naranja recién exprimido, y unos trozos de piña y sandía. Con un poco de vergüenza me dio un cuestionario para que lo rellenara, y puse en todas las casillas un excelente, de lo contenta que había salido, además de una mención especial para la señora encantadora, a la que le di una propina que no era gran cosa, por desgracia (no llevaba más encima), pero que cogió con mucha ilusión. Las tailandesas educadas son las personas más exquisitas del mundo.
Curiosamente, y esto lo sabréis las asiduas a peluquerías y centros de belleza, lo primero que quieren las trabajadoras de estos sitios es venderte sus productos, sea buenos o malos, los necesites o no. Te ponen en un compromiso innecesario, ya que tú no has venido a comprar nada, y encima te miran raro cuando dices que no. Pues para mi alucine, por primera vez en mi vida, me quedé tan prendada del aceite de jazmín que pregunté por él al salir, dispuesta a pagar lo que fuera. ¡Y las chicas me miraron como si estuviera loca! (pero sin ofender, claro). Se echaron a reír y me dijeron que lo sentían mucho, pero que los productos no estaban a la venta.
UNA EXPERIENCIA INCREÍBLE
Evidentemente no es una buena idea meterse en un centro de éstos a pasar medio día si vuestra pareja no tiene otra cosa que hacer. Yo lo hice porque mi marido quería hacer submarinismo y no me quería dejar sola en el hotel. Ha sido una experiencia maravillosa y totalmente recomendable. Por si os tienta, me parece que no todos los centros de excursiones tienen un pacto con este spa, pero se puede ir también directamente, os dejo la dirección, y también podéis buscar en el Google para que le echéis un vistazo a los tratamientos y las instalaciones. Body & Mind Day Spa 558/7-12 Patak Road Karon, Muang Phuket 83100 Phone: (66) 076.398.274 Fax: (66) 076.398.275 Contact: Khun Araya Email: info@body-mindspa.c
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31.01.2009 19:11
¡Es un placer hasta relatado, lo que tiene que ser protagonizarlo! Magnífica descripición con la que nos transportas a la camilla, a la balera y salimos oliendo a jazmín. Besos.
30.01.2009 22:18
Qué envidia!!! Me encantan los masajes y me encantaría que disfrutar de una sesión como la que nos relatas, y probar un masaje dado con los pies. Saludos.
16.01.2009 22:41
POR-FA-VOR. La palabra "masaje" ya me deja hecha un flan. ¡Con lo que me gustan a mí! Eso sí: los aceites, saunas, baños y cremas... como que no. Pero vamos: no me importaría pasar un par de horas en ese centro: con lo mal que tengo las cervicales... Bufffffffff