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Hoy tenía pensado hablaros de otro producto, pero hace un par de días rescaté esta crema del cajón en el que la tenía olvidada (no por nada malo, pero con todas las cremas que llego a acumular me es imposible usarlas todas a la vez) y el volver a sentir los efectos positivos que provoca me ha animado a escribir sobre ella. Recuerdo que esta crema fue uno de los primeros productos de Bottega Verde que probé, hace ya casi dos años. Las cremas corporales con aromas siempre me han llamado la atención y, más concretamente, el olor a melocotón me gusta, así que para empezar a probar cosas de esta marca me decanté por esta crema. Desde entonces he probado muchas cosas de Bottega Verde, incluidas otras cremas corporales (ámbar, flores de algodón, manteca de karité, frambuesa, etc.), y a pesar de que la de melocotón blanco no es mi favorita sigue siendo una opción estupenda que quiero recomendar.
Las cremas corporales y mis preferencias
Si me leéis desde hace tiempo sabréis que en cuestión de cremas, leches y aceites corporales hago una separación en dos grupos. Por un lado, las cremas y demás que uso con frecuencia, después de cada ducha o siempre que veo que mi piel necesita más hidratación. Son cremas que no destacan por tener un aroma exquisito, pero son eficaces e intento buscar opciones baratas y que lleven bastante cantidad (400-500 ml), pues sé que las voy a usar mucho. Ejemplos de este grupo son, por ejemplo, la leche corporal nutritiva de Dove, la indicada para piel seca de Natural Honey, el aceite de aloe vera de Deliplus, y mi descubrimiento más reciente: la loción hidratante para bebés de Schlecker, a ver si pronto os hablo de ella.
El otro grupo está formado por cremas en las que destaca un aroma especialmente agradable, exótico o poco común. Por desgracia, suelen ser cremas más caras y que traen menos cantidad (100-200 ml), así que aunque huelan de maravilla no me puedo permitir usarlas con la misma frecuencia que las otras y quedan reservadas para un uso esporádico, lo que yo llamo ocasiones especiales. Algunos ejemplos de esta categoría serían la crema de ámbar, la de chocolate, la de rosa mosqueta y esta de melocotón blanco, todas ellas de Bottega Verde. Aunque Bottega Verde no sea una marca de alta gama, creo que sus precios en las cremas corporales podrían mejorar: para la poca cantidad que llevan la mayoría, a veces ni siquiera con un descuento del 30 ó 50% salen a buen precio. Además, hay que tener en cuenta que las cremas corporales son el peor producto para comprar a 1€: suponiendo que estuviera disponible alguna que te interesara (porque yo estoy harta de ver la de té verde, pero pocas más), ¡¿qué haces con sólo 50 ml de crema?! Con otros productos (cremas faciales, por ejemplo), los precios de Bottega son inmejorables, pero aquí dejan un poco que desear, muy a mi pesar, pues a veces he eliminado alguna crema corporal de mi carrito porque hacía subir demasiado la suma total de precios.
Adentrándome en este último grupo y olvidando por un momento mis quejas por los precios de algunas cremas, mis preferencias en cuestión de aromas en cremas son un poco variadas. Me gustan los aromas afrutados (fresa, mora, melocotón, frambuesa, etc.), en su momento fui asidua a la línea Les Plaisirs Nature de Yves Rocher. También me gustan florales, pero hasta ahora no recuerdo ninguna crema con aroma floral que me haya entusiasmado. Finalmente, me gustan los
Fotografías
Bottega Verde Melocotón Blanco Crema Aterciopelante para el Cuerpo
aromas dulces (la crema de ámbar de Bottega Verde, chocolate, algunas de vainilla), pero aquí hay que tener cuidado porque algunos me pueden resultar empalagosos. El olor que no soporto es el de coco, es por él que no puedo con la línea de manteca de karité de la que muchas habláis maravillas. Los aromas exóticos (mango, papaya…) me pueden gustar pero en su justa medida, no me veo comprando un tarro de crema de éstos.
Presentación
A diferencia de otras cremas corporales de Bottega Verde, la crema aterciopelante de melocotón blanco se presenta en tarro y no en tubo. El tarro en cuestión es de plástico transparente que deja ver el color de la crema, color melocotón pero más pálido de lo habitual. La tapa tiene un tono similar pero un poco más fuerte. La caja en la que viene tiene los mismo tonos que la tapa y la misma imagen del melocotón, tal y como podéis ver en mis fotos (en la que hay puesta de la página de Bottega Verde el tarro parece blanco, pero el que tengo yo no es así).
En general, las presentaciones en tarro me gustan y no me gustan. Me gustan porque permiten aprovechar la totalidad del producto sin volverte loca apretando el tubo por todas partes, pero no me gusta de ellas que es fácil pasarse con la cantidad. Aun así, el tarrito de la crema de melocotón blanco me parece mono (nada que ver con el de la crema de rosa mosqueta, que parece que Bottega Verde le tiene manía a esa línea con la estética tan fea que da a sus cremas, tanto corporales como faciales), así que no le voy a poner pegas en este aspecto.
Ahora empiezan mis quejas: el tarro contiene 200 ml y cuesta 13,99€ sin oferta. Yo la compré con algún descuento, aunque ahora mismo no recuerdo cuál. Sinceramente, creo que por ese precio podría traer más cantidad. Con menos dinero, puedo comprar una crema de Deliplus u otra marca igual o más efectiva que esta en cuanto a hidratación pero con el doble de cantidad. En fin, es el debate de siempre con las cremas. Habrá gente a la que no le importe gastar esto en una por las sensaciones olfativas que le produce, pero a mí para un uso más seguido no me compensa gastar tanto, así que el grupo de cremas con aromas exquisitos que tengo seguirá ampliándose poco a poco, pues tengo que asegurarme que cada crema me dure una buena temporada.
Características
La textura de la crema es deliciosa, me encanta y es todo un placer aplicármela. A pesar de ser una crema y no una leche, es bastante ligera y extremadamente suave, se extiende a las mil maravillas por la piel. Ayer me la apliqué después de la depilación, y fue una delicia sentir esta crema en mi piel en el estado en que se encontraba. Cuando la he usado sin haberme depilado previamente, la sensación que me produjo también fue agradable.
En cuanto a la composición de la crema, obviamente destaca el melocotón, un fruto que contiene azúcares, vitaminas y minerales, y que en cosmética destaca por sus propiedades emolientes y dulcificantes, además de como atenuante de las manchas de la piel en el caso de algunas lociones específicas para ello. También contiene aceite de almendras, de sobra conocido por sus propiedades hidratantes y su capacidad para aportar elasticidad a la piel, incluso es eficaz en las pieles más delicadas. Por último, la crema contiene miel, que es la encargada de aportar más elasticidad y nutrición a la piel.
Melocotón blanco, un aroma muy especial
No, no me he olvidado de hablar del aroma. He preferido dedicar un apartado especial a él porque creo que el olor del melocotón blanco puede dar más de sí. Para empezar, os comentaré las notas del perfume de la crema que nos indican los de Bottega Verde (sí, esta marca incluso tiene notas para las cremas). En las notas de salida tenemos melón y hojas de grosella negra; en el cuerpo, melocotón blanco, flores y hojas de melocotón; finalmente, en el fondo hay almizcle blanco y avellana.
Aunque el listado de notas suene muy elaborado y profesional, la realidad es que yo sólo percibo el olor a melocotón. Pero, ojo, no es un aroma a melocotón típico. Si tomamos como referencia el melocotón de la línea Les Plaisirs Nature de Yves Rocher (escojo este porque creo que pertenece a una línea muy conocida), este olor a melocotón blanco me parece más suave, más atípico, por decirlo de alguna manera. Nunca había probado nada que llevara melocotón blanco, y esta es la comparación que puedo hacer con los productos que llevan melocotón a secas: es un aroma más suave.
Aun así, a pesar de ser suave y no ser exactamente el aroma que esperaba, me sigue pareciendo una fragancia dulce y deliciosa. Me gusta mucho, y es un placer para mí untarme con esta crema. Tanto la textura como el aroma hacen que resulte una delicia, y durante un rato consiguen que me olvide de lo que cuesta y de lo rápido que baja su contenido a pesar de que no la uso habitualmente.
El aroma a melocotón blanco o aromas similares (albaricoque, otros tipos de melocotón) siempre me ha gustado, pero es un olor que me gusta con ciertas reservas. En verano, por ejemplo, le sienta de maravilla a mi piel y me gusta mucho usar cremas y colonias con este aroma en esta época: me aportan sensación de limpieza y frescor, que creo que es lo que buscamos muchos en esta época. Sin embargo, en invierno me es más indiferente: no me disgusta, pero me decanto más por aromas un poco más dulzones e intensos, como la vainilla, por ejemplo.
Además, el olor a melocotón tiene un problema para mí: si lo uso durante demasiado tiempo, me cansa y lo aborrezco. Hace algunos años se me ocurrió comprar la colonia de Yves Rocher en el formato de 100 ml y cuando ya había gastado más de la mitad del frasco me cansé de ella y no sabéis lo que me costó terminarla. Por eso procuro usar la crema y todo lo que huela a melocotón en su justa medida, para que no llegue a resultarme pesado. Hay aromas que me gustan en cualquier época del año y que aunque abuse de ellos no me cansan (la fresa o la frambuesa, por ejemplo), en cambio, el melocotón es un aroma que me gusta mucho pero en pequeñas dosis. Al final será una ventaja y todo que la crema no lleve mucha cantidad.
Volviendo al aroma de la crema, la realidad es que apenas perdura. Al momento de aplicarlo se nota en la piel y queda impregnado en la ropa que te pongas, pero al día siguiente ya no lo noto, ni siquiera acercando el brazo a la nariz. Esto es una pena: no pretendo que el aroma dure eternamente, pero en una crema que cuesta lo que cuesta por este componente tan exquisito le exijo un poco más. Incluso las cremas de marca blanca se notan al día siguiente de aplicármelas, con esta podrían haberse esmerado más.
Resultados
Para empezar, tengo que decir que a pesar de su textura ligera y nada grasa, la crema tarda un poco en absorberse. Las he probado que tardan más y que además resultan empalagosas e incómodas, pero también las hay que la piel se las bebe enseguida y no resultan nada molestas. Esta de melocotón está en un término medio. Yo no lo encuentro un punto negativo, pero puede que para otras personas sí sea un problema.
Bottega Verde no especifica para qué tipo de piel está recomendada esta crema, pero sí que dicen que en caso de tener la piel muy seca ésta se debe aplicar un par de veces al día, así que supongo que será una crema hidratante para piel normal o con tendencia a seca, no específica para pieles muy secas.
Teniendo en cuenta esto, la crema cumple las expectativas. Deja la piel hidratada y suave, pero si tenéis alguna zona especialmente reseca necesitaréis repetir la aplicación para observar mejoras. En fin, que en el aspecto hidratante es buena, pero como tantas y tantas cremas. Si la compráis tiene que ser porque os llama la atención su aroma, es por él por lo que cuesta lo que cuesta. Y aunque esté sonando un poco negativa al decir esto, es un punto a su favor que la crema sea eficaz e hidrate la piel de verdad, pues muchas cremas con aromas exquisitos carecen precisamente de propiedades hidratantes.
Os voy a contar una pequeña curiosidad. Como os decía, ayer me apliqué la crema después de depilarme. Es una gozada aplicarla entonces porque es muy suave y logra calmar la piel de inmediato, pero pasadas unas horas, cuando fui a acostarme, observé que se me veían tantos puntos rojos (de esos que salen después de depilarte) como siempre. Es lo que comentaba antes: en zonas especialmente secas o delicadas, como era mi caso en ese momento, es necesario repetir la aplicación más de una vez para que la piel quede hidratada de verdad. No es nada extraordinario, ocurre con muchas cremas. Pero hay algunas cremas que a la primera ya logran hidratar a fondo esas zonas y que se note la diferencia. Una de ellas, la crema de Schlecker que os comentaba antes, que además trae 300 ml más que esta crema y no llega a los 2€ de precio, frente a los casi 14€ que cuesta esta de melocotón. Lógicamente, la crema de Schlecker no huele a melocotón blanco ni a nada exquisito, tiene un aroma agradable normal, pero que cada uno saque sus propias conclusiones.
Otros productos de la línea
La línea al melocotón blanco no es de las más amplias. En Navidad estuve a punto de auto-regalarme un lote en el que venían muchos de sus productos, pero finalmente no lo hice, así que hasta el momento sólo he probado la crema aterciopelante de la que os he hablado. Por si os interesa conocer el resto de su línea, aquí os la dejo:
- Eau de toilette (30 ml). Si os gusta la crema, la eau de toilettes puede ser una buena opción para potenciar su aroma, me imagino que aquí durará más que en la crema.
- Crema aterciopelante para el cuerpo (200 ml). Os acabo de hablar de ella.
- Gel de baño y ducha aterciopelante (300 ml). Tiene buena pinta, y al menos se han estirado un poco más con la cantidad.
- Barra de labios. Con lo que me gustan los protectores labiales no descarto comprarla algún día.
Conclusión
Esta crema aterciopelante al melocotón blanco de Bottega Verde me parece un buen producto, tiene una textura muy agradable de aplicar e hidrata la piel, pero también hay que decir que si tenéis la piel muy seca necesitaréis repetir dos veces su aplicación diaria o bien compaginarla con otra crema para tener la piel bien. Su principal baza es el exquisito aroma a melocotón blanco, un poco más suave que el del melocotón habitual, pero igualmente dulce y agradable para esta época. Su gran fallo es el precio, que me parece excesivo para la cantidad que trae. Recomiendo la crema, por supuesto, pero sólo para los amantes del olor a melocotón o similares. Si la encontráis en el formato de viaje aprovechad, porque el precio normal, aunque se le apliquen descuentos, me sigue pareciendo caro.
Yo también la adquirí en su día con descuento porque su aroma me tenía completamente maravillada, pero estoy completamente de acuerdo contigo en que es muy cara y ni con el descuento llega a tener una relación calidad-precio aceptable. Un besazo.
Esta la conozco y me encanta, la he comprado ya dos veces, aunque casi siempre la suelo intercalar con la de oliva verde de deliplus, que ya no sé cuántas decenas de botes habré comprado ya y consumido.
19.10.2010 01:52
Yo también la adquirí en su día con descuento porque su aroma me tenía completamente maravillada, pero estoy completamente de acuerdo contigo en que es muy cara y ni con el descuento llega a tener una relación calidad-precio aceptable. Un besazo.
16.07.2009 00:59
Esta la conozco y me encanta, la he comprado ya dos veces, aunque casi siempre la suelo intercalar con la de oliva verde de deliplus, que ya no sé cuántas decenas de botes habré comprado ya y consumido.
15.07.2009 23:46
Tu opi estupenda, vamos de 10, la verdad q no se como puedes extenderte tanto...Recuerdo q la he probado pero ya no me acuerdo del aroma. Ciao, besos!