Yo creo que si no todo el mundo, casi todo el mundo ha oído hablar de la marca Brita. Aunque creo que todo el mundo lo asocia mas a las jarras, y no a este en concreto. Pero la verdad es que desde que Brita sacó sus primeros productos han sido bastantes las incorporaciones que ha hecho. Y a pesar de que lleva en el mercado desde el año 1966, yo creo que ha sido con el lanzamiento de las jarras hace ya algunos años cuando se ha dado realmente a conocer.
Nosotros empezamos a usar las jarras, ya que el agua del grifo por la zona en el que vivimos, no nos gusta su sabor y además tiene bastante cal, por lo en un principio comenzamos comprando garrafas de agua. Pero la verdad es que se hacía bastante pesado ir al supermercado y llenar medio carro de garrafas... Luego descubrimos las jarras Britas, compramos 2, una para tenerla dentro de la nevera y otra fuera. Pero un día vimos este tanquecito y decidimos probarlo y aquí os voy a contar mi experiencia con él.
La verdad es que el gracias a los filtros que incorporan hemos dejado de comprar las garrafas de agua y nos limitamos a filtrar el agua y nada mas. Estos filtros reducen el cloro, el aluminio, la cal, el cobre, el plomo y el cloro así como las impurezas orgánicas que pueda tener el agua.
La capacidad del tanque es de 8,5 litros, por lo que cunde bastante y más si sois unos cuantos en casa como es nuestro caso, familia numerosa... Tiene un tamaño bastante bueno, y tiene la ventaja que lo podéis poner en donde queráis. Se transporta muy bien. Nosotros lo usamos mucho en primavera y en el verano, ya que la vivir en una casita, si estamos con los niños en el jardín o en la piscina, lo sacamos y así no tenemos que andar entrando veinte veces cada vez que uno quiere beber. Sacamos el tanque y unos vasitos de ikea de colores, en los que cada uno tiene asignado su color y de los que otro día hablaré de ellos.
Cuando llega la primavera y el verano lo que hacemos en meterlo en nevera y así al sacarlo tenemos el agua fresquita. Se llena con facilidad, quitando la tapa, y si lo tenéis al lado del fregadero pues abrir el grifo y ya está.
Su manejo es muy sencillo, ya que incorpora un grifo a través del cual sale el agua. El grifo es un dosificador que tiene una palanquita de color azul. Se coloca el vaso o recipiente debajo del grifo y se baja la palanca y sale el agua. Nada de complicación e incluso los niños aprenden rápido el funcionamiento.
Para ponerla en funcionamiento, pues igual que la jarrita, hay que colocar el cartucho, que es por donde va a pasar el agua, y luego echar agua y esperar a que poco a poco se vaya filtrando. Tiene un activador de tiempo para conocer la duración del cartucho, el mismo sistema que tiene las jarras. Para aquellos que no conozcáis como va, pues tiene un botoncito que se acciona cada vez que colocamos un cartucho y nos salen unas rayas en negro, a medida que va pasando el tiempo estas rayas van desapareciendo, indicándonos a las semanas que debemos cambiar el filtro. Normalmente equivale a 4 semanas, un mes, pero también se puede medir por mes, así que un consejo, para rentabilizar mas los cartuchos mirar la capacidad de litros que puede filtrar cada cartucho, en este caso y para este tanquecito, son 150 litros. Nosotros para llevar un control de los litros que pasamos por el filtro hemos comprado una pizarra de estas en las que puedes escribir y borrar y como solo lo manipulamos los mayores pues apuntamos cada vez que lo llenamos. Aunque si he de deciros que normalmente no lo cambiamos al mes, lo solemos apurar u poquito mas y nos fijamos en los litros, porque sino los tiramos a medias.
De todas maneras en la caja, vienen las instrucciones como siempre, aunque su montaje y puesta en funcionamiento no requiere hacer ningún master. Los cartuchos se ponen y se quitan muy fácilmente. Para extraerlos tienen un anillito y metes el dedo y tiras y sale rápido.
Mi experiencia con ella, pues estoy realmente satisfecha por muchos motivos. Hemos dejado de ir al supermercado a buscar garrafas de agua, y también la economía lo ha notado, sobre todo porque somos bastante en casa y una garrafa de agua duraba un suspiro. Además el agua lo suelo usar también para cocinar, así que os podéis imaginar la de agua que se puede ir... El sabor no tiene comparación, esto si que es agua y no lo que nos sale por el grifo. No tiene nada de sabor, ahora merece la pena beber agua. Sabe mejor que las embotelladas. Y además mucho más sana creo yo ya que reduce un montón de cosas. Si se nota al beber también he de decir que se nota al cocinar, las sopas saben muy diferentes. Además el sistema para que los niños puedan servirse es muy cómodo y sencillo, por lo que ellos mismos pueden hacerlo, siempre y cuando invertáis un poco de tiempo en enseñarles como se hace.
Los cartuchos que usa el tanque son los mismos que usan las jarras, los podéis comprar en cualquier supermercado, y el precio, pues depende, yo suelo comprar el pack de 3 unidades, que siempre sale más económicos y esos cuestan en torno a los 20 euros.
Si os gusta ir al campo, o mismamente para las vacaciones, que muchas veces nos encontramos con el problema del agua, que al cambiar de sitio el agua no nos gusta nada, pues aquí tenéis este gran invento y el bolsillo os lo va a agradecer. Si tenéis curiosidad por el precio del tanque, no es nada caro, no llega 30 euros.
Saludos
21.11.2010 16:48
Curioso producto, pero somos de tomar el agua embotellada. Saludos.
19.11.2010 11:40
Qué producto más majo y es superpráctico oye.
18.11.2010 23:19
La verdad es que es casi mejor que la jara, sobre todo en verano que uno bebe muchísima más agua. Besos.