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Hoy quiero hablaros de un recuerdo de viajes. Lo digo así, en plural, porque han sido varias las ocasiones en las que he tenido la oportunidad de visitar Amsterdam, y también varias las veces en que hemos ido al pintoresco y diferente lugar del que hoy os quiero hablar. La última vez que fuimos a Amsterdam fue estas navidades (aún no me he quitado el frrrrrrrríiiiiiiiiiiiooooooooo del cuerpo), y aunque las condiciones meteorológicas no eran precisamente las mejores, aprovechamos para acercarnos al centro, disfrutar de la navidad holandesa y también, por qué no, tomarnos una cervecita típica del lugar en un ambiente estupendo. Ya lo dice el dicho “donde fueres, haz lo que vieres”, y si a los holandeses no les afecta el frío ni les paraliza su vida (a mí sí, sobre todo con el gripazo que agarré esos días), nosotros no podíamos ser menos, y ya que estábamos allí, lo suyo era intentar disfrutar al máximo de lo que nos ofrece la ciudad, aunque sea en el más absoluto frío. Y holandeses había muchos en la cervecería de la que hoy quiero hablaros, qué mejor manera para mimetizarnos con la forma de vida holandesa.
BROWERIJ’T IJ, LA CERVECERÍA TRADICIONAL HOLANDESA.
Esta cervecería es todo un mito en Amsterdam, aunque probablemente no llegues a ella a no ser que la casualidad guíe tus pasos, te la recomiende algún holandés o residente en Holanda (como fue nuestro caso), o quizá si lees esta opinión, te quedas con la copla y un día decides ir a hacerle una visita y disfrutar de su cerveza (estoy segura de que no te arrepentirás). No es difícil de localizar si te fijas en el molino del viento que tiene justamente al lado. Se trata del molino De Gooyer, uno de los dos molinos de viento que puedes encontrar en la zona centro de Amsterdam. He leído en alguna parte que en total hay ocho molinos de viento en Amsterdam, pero solamente dos de ellos están en una zona céntrica. Uno de ellos es precisamente éste, y el otro se encuentra cerca de la Casa de Ana Frank en el barrio del Jordaan.
El local donde hoy se ubica esta cervecería era anteriormente una casa de baños. A su dueño, un cantante, se le ocurrió la maravillosa idea de abrir hace veinticinco años esta no sólo cervecería, sino también fábrica de cerveza, donde se elaboran, según nos contaron, casi diez tipos de cerveza. Algunas de ellas se realizan todo el año, mientras que otras son sólo de determinadas temporadas. Estas cervezas se venden al público, no solamente para consumir dentro del local, sino que también
Fotos de Brouwerij 't IJ, Amsterdam
Brouwerij 't IJ, Amsterdam
te las puedes llevar a casa y tomártelas tranquilamente allí. Si no fuese porque ir con easyjet sin maleta es lo que tiene, nos habríamos traído un par de ellas de recuerdo para poder tomarlas en España y evocar los recuerdos del viaje o viajes, ya que, como os decía antes, hemos ido en varias ocasiones. Nosotros hemos disfrutado de las dos formas: tanto llevándonos a casa (holandesa, no española) las cervezas como tomándolas allí. Tenemos un familiar que vive en Amsterdam y que las compra habitualmente para llevárselas a su casa. Tienen varios tipos de cerveza: negra, tostada, rubia… e incluso una blanca (mucho más clara que las habituales rubias, con un color más blanco que dorado). Yo no soy muy de cervezas pero he de reconocer que estaban muy buenas, y además eran diferentes a las cervezas habituales que podemos encontrar por ahí. Además, este tipo de cervezas holandesas son diferentes, tienen un sabor especial, poseen mucho cuerpo etc. La verdad es que chocan con lo que estamos acostumbrados normalmente, así que merece la pena tomarse una o varias (probar los diferentes sabores y variantes) para conocer la cerveza holandesa de primera mano.
Seguro que mi querida Belén (belenabad) disfrutaría de este lugar y de sus cervezas, ya que le encanta esta bebida. Además, en Amsterdam también tenemos el museo de la cerveza Heineken, en pleno centro por cierto, para quien le interese.
Pero volviendo al Brouwerij’t IJ, se trata de un sitio peculiar, con un ambiente especialmente chulo (gente joven, buen rollo…). Según me han contado (no lo he hecho personalmente) organizan visitas algunos días a la semana y te cuentan cómo es el proceso de elaboración de las diferentes cervezas. Tiene que ser realmente interesante, a ver si la próxima vez que vayamos (en primavera, porque juré que no vuelvo un invierno a helarme como lo hice la última vez) coincide en fecha y podemos hacer esta visita guiada, seguro que es realmente recomendable.
COSAS QUE ME LLAMAN LA ATENCIÓN DE ESTE LUGAR.
Ya sé que lo acabo de decir, pero insisto, este lugar tiene un “algo” especial, un ambiente, un duende, algo lleno de encanto. Hay gente de todas las edades, pero también mucha gente joven. Holanda y los holandeses tienen algo de desenfadado, y ése es precisamente el espíritu que invade esta cervecería de nombre impronunciable. Puedes quedarte tranquilamente en la sala inicial, acodado en la barra, tomándote tus cervecitas y acompañándolas con típicos quesos holandeses o salchichas. O si lo prefieres, puedes pasar al interior del local y sentarte tranquilamente en una de las mesas. Se trata de mesas de madera enormes, en las que la gente se va sentando según va llegando, por lo que te tocará compartir mesa con desconocidos, algo muy habitual en Centroeuropa y no exento de encanto, ya que te permite mezclarte con la gente del lugar y quizá mimetizarte entre ellos.
Me gusta especialmente la decoración del lugar, que también incide en el ambiente, colabora con él. No creo que sea una decoración especialmente premeditada (de hecho, tiene hasta un punto de tosco pero también de toda la vida), sin embargo resulta acogedora y afín al local, forma parte de ese “duende” o ambiente especial del que os hablaba antes.
Y si hablamos de ambientes desenfadados, alegres, optimistas… qué mejor que tener a un avestruz como icono del lugar. Sí, como lo oís, no sé si alguna vez algún avestruz de verdad se habrá paseado por Amsterdam, o incluso si se habrá dado un bañito en el agua de alguno de sus canales. Pero a pesar de ello en Brouwerij’t IJ tienen su propia avestruz, que nos mira divertida desde los carteles de las paredes o desde los propios posavasos. Nos trajimos uno de recuerdo, a ver si le saco una foto para que podáis ver directamente al genuino avestruz de Amsterdam.
Creo de verdad que este lugar bien merece una visita. Se encuentra en la zona norte de Amsterdam, no demasiado lejos de la Estación de trenes de Amsterdam Central. Es un sitio muy conocido y concurrido por los holandeses, no así por los turistas, que aunque hay, no son tantos. Y desde luego, si quieres conocer la Amsterdam de verdad (no la que nos cuentan en las películas) y saber cómo es la vida normal en este lugar y sus ambientes, sin duda esta cervecería os servirá para conocerlo de primera mano. Además, tenéis al lado el mejor molino de Amsterdam con el que fotografiaros, ya que el otro molino (el delo Jordaan) no permite acercarse tanto ni hacer tan buenas fotos como éste. Desde luego, a sitio pintoresco y típico holandés, al menos dentro de la ciudad de Amsterdam, no le gana nadie. Otra cosa es el campo, donde podréis encontrar molinos a patadas.
LA EXPERIENCIA DE ITACA.
¿Qué queréis que os diga? A mí el buen ambiente me pierde. Y mira que no soy cervecera (de hecho, no es que me atraiga especialmente este líquido turbio), por lo que a priori quizá no me hubiese sentido atraída para ir a este lugar, pero cuando me hablaron de él como un sitio afable, desenfadado, con mucho encanto y donde iban los holandeses de toda la vida. Y vuelvo a insistir, como siempre he querido practicar el donde fueres haz lo que vieres, no me lo pensé dos veces y para allá nos fuimos.
La primera vez que fuimos a Brouwerij’t IJ era primavera, había mucha gente en la calle bebiendo cerveza y el ambiente era aún mejor. En pleno invierno, y con un frío asolador, nadie se atrevía a sacarse su cervecita al fresco, todos estábamos abrigados y resguardados al máximo, por supuesto dentro.
El lugar es pintoresco, solamente por verlo y ver el gran molino de viento que tenemos justo al lado, ya merece la pena. Pero además, si os gusta la cerveza, estoy segura de que este lugar os encantará. Creo que tienen 9 ó 10 variedades de cerveza, que se dice pronto. Además, algunas de ellas son sumamente originales o al menos diferentes a lo que podemos encontrar normalmente por ahí (al menos yo no había oído en mi vida lo de la cerveza blanca). Y como decía, a mí, que no soy nada cervecera, me gustas las cervezas del Brouwerij’t IJ, así que a los que les guste especialmente esta bebida (vuelvo a acordarme de Belén), seguro que les gustará este lugar.
No puedo hablaros del precio porque no lo recuerdo. Normalmente en los viajes solemos hacer un bote y vamos tirando de él, pero no tengo recuerdo de nada especialmente caro en Holanda, tampoco esta cervecería. Supongo que las cervezas rondarían los 3€, un precio habitual por esos lares, quizá algo más o algo menos.
La verdad es que Amsterdam está lleno de lugares diferentes y con un encanto especial, pero muchos de ellos, suelen estar atestados de turistas y pierden cierto del encanto. Gracias al cielo, aún no es el caso éste el de Brouwetij’t IJ, ya que, aunque no está lejos del centro, no es casi nada conocido. Por ello, para zambullirnos de pleno en un ambiente típicamente holandés, este lugar es fantástico.
Y el avestruz holandés es una especie en extinción, por lo que sólo para verlo, ya merece la pena el paseo. No sé a quién se le habrá ocurrido lo del avestruz, pero también es diferente y a mí me parece que tiene gracia. El logo tiene forma de huevo de avestruz y podemos ver a un gran avestruz en primer plano con un huevo de avestruz a sus pies, y al fondo, el molino de viento De Gooyer que está situado justo al lado de la cervecería. No sé si es especialmente ingenioso, pero sí gracioso y al menos te quedas con ello, ya que, yo al menos, con el holandés impronunciable, no me quedo. Así que simplemente, cuando vamos a Amsterdam, siempre digo, ¿por qué no vamos a la cervecería del molino? O si no, ¿por qué no vamos a la cervecería del avestruz? Lo de Brouwetij’t IJ (llevo copiando y pegando el nombre a lo largo de toda la opinión) y su sabe dios cuál será la pronunciación, para los holandeses. Yo me quedo con el molino, el avestruz y el recuerdo de sus excelentes cervezas y su magnífico ambiente.
Ya sabéis, si queréis conocer un sitio original y con un ambiente de verdad, la cervecería del avestruz os está esperando.
No la conocí cuando estuve en Amsterdam, pero como pienso volver en cuanto pueda, me la apunto para visitarla. Yo soy más de vinos, pero no le hago ascos a una buena cerveza. Magnífica opinión (me han gustado mucho las fotos), besos.
02.05.2011 23:27
este sitio le encantaría a mi marido, saluditos.
14.03.2011 01:16
Valorada!!!!
05.03.2011 16:36
No la conocí cuando estuve en Amsterdam, pero como pienso volver en cuanto pueda, me la apunto para visitarla. Yo soy más de vinos, pero no le hago ascos a una buena cerveza. Magnífica opinión (me han gustado mucho las fotos), besos.