Whiskey, cigarros y música... mucha música
31.05.2006 (05.06.2006)
Ventajas:
Variedad de estilos, letras, aire melancólico . . .
Desventajas:
Voz de Lanegan, muy grave y no a todos gusta
Recomendable:
Sí
Detalles:
Originalidad
Letras
Calidad y consistencia de las canciones
Duración del éxito
Tapa/diseño y contenido
Más
 Txetun
Sobre mí:
usuario desde:01.01.1970
Opiniones:53
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 19 miembros de Ciao
Mark Lanegan se abrió un sito en el mundo de la música a finales de los 80 / inicios de los 90 por ser el vocalista de Screaming Trees, un grupo surgido a la sombra del grunge, aunque incapaz de alcanzar el éxito que otras bandas amigas como Soundgarden o Nirvana alcanzaron. De hecho, Screaming Trees se hizo más popular por culpa de sus excesos y peleas continuas entre los miembros que por su entidad como grupo de rock (y sin embargo, fue una de las primeras bandas de Seattle en firmar con una compañía discográfica de importancia como Epic). Screaming Trees, al contrarito que el resto de bandas de la escena grunge, no bebieron directamente de los riffs de Black Sabbath o de los Stooges, sino que buscaron su inspiración en la psicodelia de los sesenta, el "garage rock" de los 70 y el punk de finales de los 70 / inicios de los 80. Esto influiría en la carrera en solitario de Mark.
Teniendo a Screaming Trees como prioridad, Mark Lanegan se decidió a dar salida a todo aquello que con el grupo no podía y lanzó un primer trabajo en solitario "The Winding Sheet", disco que surgió con la idea de incorporar al proyecto a Kurt Cobain y Chris Novoselic (ambos en Nirvana y muy amigos de Lanegan); pero al final acabó grabándolo sin la presencia de ellos. Así se inició una de las más interesantes andadas en solitario de un autor. The Bubblegum es el quinto disco de Lanegan y su primer album de larga duración. Una vez que The Screaming Trees se separaron (1998), Lanegan se centró en su carrera en solitario, al tiempo que alternó colaboraciones con Josh Homme (de Queens of the Stone Age; Lanegan aparece en Songs for the Deaf por primera vez y a partir de ahí se incorporó a la gira. También ha participado en el Lullabilies for paralyze, la voz grave y triste del tema que abre este disco es, precisamente, suya).
Bubblegum es un disco, sencillamente, imprescindible. Para su grabación, Lanegan no pudo resistirse a tirar de nuevo de amigos, y además de Josh Homme y Nick Oliveri (QUOTSA), otros nombres como P. J. Harvey, Duff McKagen o Izzy Stradlin (ambos pasaron por las filas de los míticos Guns n' Roses) aportan su buen hacer a la factura del álbum. El resultado es, simplemente, sublime. En 2004 y tras algunos adelantos en forma de singles, Lanegan sacó a la venta Bubblegum. 15 temas que no pierden ni un ápice de melancolía, con las guitarras afinadas en grave, en consonancia con la voz de Lanegan. Increíble la presencia a dúo de PJ Havey en algunos temas (Hit the City, Come to me...) y el marcado tinte folk-rock que emana de la sucesión de temas (aunque también hay espacio para tiempos más moviditos: "Sideways in Reverse" p.ej.).
El disco lo abre "Hit the city", un dúo con P.J. Harvey que supone toda una declaración de intenciones. Solo oír el tema (marcado por un denso y continuo riff efectista y machacón) nos debe orientar hacia donde va a trascurrir este paseo musical. Wedding Dress sigue en la tónica del primer tema. Un medio tiempo compuesto por un monólogo apenas cantado de Lanegan y con un estribillo bastante pegadizo.
Metamphetamine Blues, sin abandonar el medio tiempo y volviendo a contar con la presencia de Harvey, se advierte un cambio de tono. Ya no es la melancólica retahíla de Lanegan lo que permanece en primer plano, si no que se alterna con un solo distorsionado que recuerda a los empleados por los propios Queens en algunos temas. One hundred days, Bombed y Strange Religion transcurren nuevamente por regiones donde la melancólica voz de Lanegan recuerda a las canciones tradicionales cantadas al abrigo de un whisky doble.
Sideways in reverse rompe con todo introduciendo un nuevo tempo que invita a mover los pies con ritmo... No obstante es uno de los cortes más animados del álbum. La magnífica Morning Glory Wine, la menos convencional Head o la sublime When your number is up, que sirve de cierre, son otros cortes que merecen la pena chequear en una primera toma de contacto con The Bubblegum.
El resultado es un disco bien hecho, con un sello característico, sólido, melancólico, difícil de escuchar pero intenso, emotivo y de una calidad raramente fácil de encontrar tal y como están los tiempos musicales en los que vivimos.
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04.03.2007 19:24
Que excelente opinión, veo que te gusta mucho, de verdad. b-k
10.06.2006 19:56
Veo que tenemos gustos musicales similares :) No conozco mucho del trabajo de Lanegan en solitario, pero sí he podido escuchar este disco y me ha gustado mucho. Buena opinión. ¡Saludos!
09.06.2006 09:14
Pese a que me gusta el rock... no me suena!!!