Las entrañas de Cécile.
17.01.2010
Ventajas:
Profundo, intenso, ameno .
Desventajas:
No para cualquier lector .
Recomendable:
Sí
Detalles:
Argumento
Personajes
Gancho
¿Volverías a leerlo?
Más
 Nubecita_
Sobre mí:
Mis blogs: www.devoradoradelibros. com y www.belleza-ideal. blogspot.com Un poco ausente...
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Llegué a esta novela porque había oído hablar bien de ella en algunas páginas y además estoy interesada en leer un poco más de literatura francesa. Salvo algunos autores que tienen su público fiel, en España esta literatura no tiene demasiado tirón, y para mí es una pena. Lo poco que he leído de autores franceses me ha gustado, y creo que tienen un estilo muy particular que merece ser leído. En fin, quien sabe, quizá dentro de unos años a raíz de un best seller se ponen de moda, como ha ocurrido con los autores nórdicos de novela negra. Mientras tanto tenemos Ciao y otras páginas que nos permiten conocer libros a los que de otra manera no llegaríamos. He leído “Buenos días, tristeza” en una edición de un coleccionable que recibí mediante Bookmooch, pero lo podéis encontrar en la edición de bolsillo de Tusquets por 7,95€. Es un libro cortito (no llega a las 200 páginas) que se lee rápido, pero vale la pena tenerlo para futuras relecturas.
Françoise Sagan
Françoise Sagan (1935-2004) fue una escritora francesa. Empezó escribiendo como reportera de una revista, y en 1954 publicó su primera novela, “Buenos días, tristeza”, con sólo 18 años (cuando leo estas cosas me siento mayor). Su vida estuvo marcada por problemas con las drogas y el alcohol, y sufrió algunos problemas de salud graves. Además del libro que me ocupa, Françoise Sagan tiene una amplia obra en la que encontramos novelas, obras de teatro, entrevistas y otros textos. Algunos de sus títulos son: “La mujer pintarrajeada”, “¿Le gusta Brahms?”, “Golpes en el alma”, “Una cierta sonrisa”, “La soga” y “Las maravillosas nubes”. Es la primera vez que leo algo suyo, así que no puedo deciros nada más al respecto.
Argumento
El argumento de la novela se centra en Cécile, una adolescente de diecisiete años que vive con su padre, viudo desde hace quince años. Él ha tenido varias amantes más jóvenes que él, y la que lo acompaña en estos momentos es Elsa. Cécile no lo ve mal porque está acostumbrada a la forma de vida de su padre y se siente bien con él. Suele acompañarlo cuando queda con sus amigos, aunque estos ambientes no sean los más adecuados para una chica de su edad. Un día esta situación cambia. Anne, una amiga de su fallecida madre que cuidó a Cécile en algunos momentos de su vida, regresa con ellos y se acerca al padre de la joven. La relación de ambos es muy diferente a la que él mantiene con Elsa y otras jovencitas, porque Anne es de su edad y lleva una vida más culta y refinada. Cécile enseguida ve en ella un peligro para el tipo de vida que ha llevado siempre, y no está dispuesta a aceptar ese acercamiento y acatar las normas de Anne sin hacer nada.
Al mismo tiempo, Cécile conoce a Cyril, un joven universitario que se fija en ella y con el que tendrá una relación, aunque la joven no tiene muy claro lo que siente de verdad hacia él. El personaje de Cyril también tendrá cierta importancia en el libro, pero esta historia es más secundaria. Ya os adelanto que no es un libro de grandes hechos, lo que destaca en él son los sentimientos de la protagonista. Es, por lo tanto, una novela intimista, así que si sólo buscáis un libro de acción para pasar el rato ya lo podéis descartar de vuestra lista.
Estilo
Debo reconocer que el libro está muy bien escrito. Al igual que he apreciado con otros autores franceses, Françoise Sagan utiliza un lenguaje sencillo pero cuidado al mismo tiempo, obteniendo como resultado una prosa elegante y delicada. En mi opinión, esta escritura le da mucho valor al libro, porque consigue ser elegante y transmitir sentimientos con cada palabra sin dejar de ser una prosa amena y fácil de leer. Los libros con un estilo muy recargado no me suelen gustar (o mejor dicho, me suelen dar bastante pereza), así que con este he podido disfrutar de una magnífica escritura pero amena al mismo tiempo. Todas estas características que comento dan como resultado una prosa bella, agradable de leer, con párrafos bonitos. Hay libros que te pueden transmitir por su contenido, pero en este caso transmite por eso y por la manera en que está escrito. Me cautivó desde la primera página, y me ha sorprendido mucho saber que la autora lo escribió con tan sólo dieciocho años. Pero vaya, supongo que cuando alguien tiene verdadera vocación por la literatura no es raro que a tan temprana edad se escriban obras de calidad.
Cuando leo, me gusta tomar nota de los párrafos y frases que me gustan por algún motivo. En el caso de este libro me apunté, entre otros, el párrafo con el que comienza, y os lo copio a continuación para que os hagáis una idea mejor del estilo: A ese sentimiento desconocido cuyo tedio, cuya dulzura me obsesionan, dudo en darle el nombre, el hermoso y grave nombre de tristeza. Es un sentimiento tan total, tan egoísta, que casi siempre me produce vergüenza, cuando la tristeza siempre me ha parecido honrosa. No la conocía, tan sólo el tedio, el pesar, más raramente el remordimiento. Hoy, algo me envuelve como una seda, inquietante y dulce, separándome de los demás.
Quizá el único “fallo” que se le puede encontrar al estilo del libro es el hecho de que esta forma de expresarse de la protagonista no es muy habitual en una adolescente, pero hay que tener en cuenta que siempre ha habido adolescentes que se salen de lo habitual. Además, es ficción, y en este caso para mí pesan más las ventajas de un estilo bello y cuidado que si éste se corresponde o no al personaje que lo emplea.
Mis impresiones “Buenos días, tristeza” es una novela de tipo intimista. Lo que más destaca en ella son los sentimientos y el interior de los personajes, en especial de la protagonista, que además es su narradora en primera persona. Es una historia introspectiva, todo lo vemos desde una sola perspectiva, lo cual nos permite adentrarnos en este personaje. Personalmente, me gustan este tipo de libros, y este cumple con todo lo que se podía esperar de él: consigue transmitir sentimientos y hace que te pongas en la piel de los personajes.
A propósito de esto último, el personaje de Cécile, la protagonista, está muy bien caracterizado. El libro es breve y no se explaya a la hora de hablar de su pasado, pero con los datos justos tiene suficiente para que la conozcamos a la perfección. La gracia de “Buenos días, tristeza” es adentrarse en Cécile, llegar hasta sus entrañas para comprender mejor sus sentimientos. El interés de todo reside en ella, en su forma de ver la situación. Quien busque una historia trepidante con hechos sorprendentes, se equivoca de libro. Esta obra vale la pena por la riqueza de los sentimientos de este personaje, porque además la situación que vive no es nada típica, como tampoco lo es la resolución final de todo. Cada novela intimista aporta un sentimiento concreto, y yo nunca había leído una que me transmitiera lo mismo que esta. Me encanta el modo en que se profundiza en Cécile y, hablando más en general, creo que la novela tiene profundidad en todos los aspectos. Es breve y su lenguaje es muy ameno, pero que no os engañe esta apariencia: “Buenos días, tristeza” no es una novela simplona de las que se leen en el bus. Vale la pena saborearla con calma, para pararse mejor en cada matiz de cómo afecta la situación a Cécile. Es una novela muy cuidada, no hay ningún diálogo o escena que se haya escrito por azar o a modo de relleno.
Con respecto al resto de personajes, la verdad es que no están tan bien caracterizados como Cécile, pero hay que tener en cuenta que a ellos sólo los conocemos desde la perspectiva de la joven, los vemos del mismo modo que ella, sin más. El padre me parece un hombre despreocupado pero que a pesar de ello quiere mucho a su hija; Elsa tiene pinta de ser una chica un poco corta de entendederas, superficial y “facilona” (si se me permite la expresión, no lo digo con desprecio sino por cosas que suceden en el libro); Anne es una mujer elegante y segura de sí misma, pero también tiene una parte frágil que a Cécile le cuesta ver. Salvo Anne y la protagonista, los personajes son bastante estereotipados y sin demasiada profundidad. Lo que ve Cécile en ellos es lo que hay. De todas formas, no me parece un defecto del libro porque aquí lo que verdaderamente importa es la manera de verlo de la protagonista. Yo he disfrutado mucho con el personaje de Cécile, porque he conseguido meterme en su piel, algo que me parece imprescindible en cualquier novela. Si no consigues adentrarte en la vida de un personaje, independientemente de que éste se parezca a ti o no, mal vamos. Françoise Sagan ha conseguido crear una protagonista con una psicología bastante compleja, pero con un poco de atención por parte del lector es suficiente para meterse en ella y, no digo sentirse como ella, pero sí entender algunas cosas.
El libro es muy cortito, y por suerte consiguió atraparme desde la primera página. No es una novela de grandes actos, así que cuando digo que me atrapó no lo digo como si se tratara de un thriller o una novela de aventuras que no puedes soltar, es más bien que consiguió meterme dentro de su protagonista enseguida, y con esto el libro ya tiene mucho ganado. La autora sabe muy bien qué tiene que contar, cómo lo tiene que contar y cuándo debe hacerlo, así que al libro no le falta ni le sobra nada. Su lectura me interesó de principio a fin, no tuve tiempo para aburrirme. Por último, quiero hacer una aclaración sobre el título de la novela. Ciertamente no es una historia para reír, y en todo momento he apreciado un tono melancólico en la manera de narrar de Cécile, pero aun así no es una historia lacrimógena. La podéis leer en cualquier momento y sin miedo a pasarlo mal. Que el título no os engañe: “Buenos días, tristeza” es el reflejo de algo que siente Cécile, pero no de toda la historia que aquí conocemos.
Comparaciones
Mientras lo leía había un nombre que no paraba de rondarme por la cabeza: Irène Némirovsky, otra autora de literatura francesa que me gusta y que descubrí el año pasado. Sólo he leído un libro suyo, “El ardor de la sangre”, así que a la hora de establecer parecidos entre ella y Françoise Sagan me baso únicamente en esta obra. Creo que tienen un estilo muy similar: ambas autoras escriben muy bien, con un lenguaje ameno y elegante al mismo tiempo. Además, el género de sus obras es el mismo, intimista: “El ardor de la sangre” transmitía la hipocresía de una sociedad rural, y “Buenos días, tristeza” transmite otra cosa, pero en ambos libros los sentimientos son el aspecto más importante. Hablando de características más triviales, Némirovsky y Sagan coinciden en no ser escritoras actuales, por lo que las obras de ambas pueden considerarse clásicos. Además, centrándome en “El ardor de la sangre” y “Buenos días, tristeza”, los dos son libros muy cortitos pero intensos, y las dos autoras los escribieron siendo muy jóvenes (de Françoise Sagan ya he dicho que tenía dieciocho años, y creo que Némirovsky publicó su primera novela con veintiuno). Así que ya sabéis, si habéis leído a una de las dos y os gustó, os recomiendo que leáis a la otra.
Por otra parte, de manera más vaga también he apreciado algunos parecidos con Almudena Grandes en la manera de profundizar en la protagonista. En la prosa no se parecen en nada porque Almudena Grandes tiene un estilo más denso y suele enrollarse más, pero las dos autoras tienen una gran habilidad en profundizar en los personajes y conseguir que éstos nos lleguen, con sus virtudes y sus defectos.
Conclusión He disfrutado mucho con esta novela. Le falta ese “algo” que a veces es imposible de definir para que le dé las cinco estrellas, pero aun así soy incapaz de verle defectos. Narra una historia introspectiva que nos permite llegar al fondo de su protagonista y narradora, y lo hace de una manera amena pero elegante al mismo tiempo. “Buenos días, tristeza” es un libro con calidad tanto en las formas como en el contenido, que puede gustar tanto a lectores exigentes como a los que leyendo sólo pretendemos pasar un buen rato. Además, el hecho de que me atrapara enseguida tiene doble mérito porque lo leí justo después de un libro de temática fantástica (a ver si os hablo de él), y con un cambio de género tan drástico hay muchos libros que no entran bien.
A pesar de lo bien que lo he puesto, no considero que sea un libro para cualquier lector. Lo recomiendo si os gustan las historias intimistas y profundas, con personajes bien caracterizados y un lenguaje cuidado pero sencillo. Lo recomiendo también si habéis leído algo de Irène Némirovsky y os gustó, pues creo que las dos autoras tienen un estilo muy similar. No os lo aconsejo si en estos momentos sólo os apetece acción y libros facilitos de los que no se pueden soltar, porque aunque este sea fácil de leer vale la pena saborearlo con calma.
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12.11.2011 17:01
Muy buena opinión!
02.02.2010 22:58
Toda la vida he visto este libro en la estantería de mi casa, aunque nunca me ha dado por leerlo. A mi madre le gustó muchísimo cuando lo leyó, lo cual me hace pensar que debe ser especial porque a ella es difícil que un libro/película/música le agrade mucho. Cuando vaya por casa, lo cogeré, me gusta intercalar libro ligeros o con otros como este. Un beso
26.01.2010 15:47
Me ha parecido interesante lo que cuentas, un libro profundo e intimista. Lo buscaré en francés cuando vuelva de visita a la FNAC. Besos.