SÓLO RECOMENDABLE SI ERES UN OSO POLAR.
1.- El parking.
Este problema no es realmente de la Casa Rural, pero conviene saberlo. A 50 metros escasos de la Casa Rural, hay un parking subterráneo ¡que cierra sábados, domingos y festivos! Que suele ser cuando se viaja, coincidiendo con los puentes. Alucinante.
La consecuencia: tener que dar vueltas por Bailén (pueblo de calles estrechas), hasta lograr un aparcamiento. No tardamos mucho en dar con uno, bastante cerca de la Casa Rural. Fin del capítulo nº 1.
2.- Los milagros del PhotoShop.
Y es que, ves la fachada de la Casa Rural, y parece lo que se promete. Pero es poner los pies dentro, y ya has entrado en el túnel del tiempo.
Lo de casa tradicional, rehabilitada, etc., nada de nada. Una casa de pueblo grande, vieja, con pequeños retoques (los justos) para dar una apariencia de rehabilitación y modernidad, que en absoluto tiene.
Ventanas que no cierran, armarios que tampoco, sanitarios sucios y con pelos, mobiliario más que vetusto, suciedad y polvo, falta de intimidad (la tienda de la Casa Rural, propiedad de los dueños que la alquilan, ¡da a la casa que te alquilan¡), y un largo etcétera, para que alargarse más: impresentable.
Y ahora, les ruego que por favor, tengan la curiosidad de ver las fotos que publicitan la casa. Precioso, ¿verdad? Pues nada de nada, ni siquiera parecido. Las habitaciones son las reales, pero limpias, colocadas, y con la iluminación y toque fotográfico preciso. No es lo que, desde luego, te encuentras.
3.- De los osos polares.
Comenzaba diciendo que es adecuada para osos polares, y sólo para ellos. En pleno siglo XXI, una casa grande, en una zona tan cálida como Jaén (ya se sabe, clima canario), sin calefacción ninguna, en pleno puente de la Constitución de Diciembre.
Tan sólo dos aparatos de aire acondicionado con bomba de calor, uno de los cuales no funcionaba. Y eso sí, dos calefactores que, encendidos a la vez, junto con la bomba de calor, hacían saltar los plomos de la casa una y otra vez.
La consecuencia: toda la familia pululando por la casa, alrededor de una estufa comprada en un todo a 100 cercano, y abrigados hasta las orejas, abrigos y bufanda incluidos. Y mantas, muchas mantas. Y frío, mucho frío.
4.- El fin de fiesta.
Evidentemente, al día siguiente, tras esa noche tan estupenda, nos fuimos de la casa, pese a tener pagadas dos noches más.
A nuestras quejas, ni una atención de la persona que nos lo alquiló, que ni nos devolvió el dinero, ni se dignó a aparecer por allí. Por cierto, 600 euros por tres noches, visto lo visto, relación calidad/precio insuperablemente mala.
5.- Conclusión: Puntuación: 0/10. Totalmente desaconsejable.
12.12.2010 14:31
Amigo Fenixgaditano: toda la razón. El timo de la estampita. Pero veremos como abaca, tras la batería de reclamaciones que se avecina. Porque encima siguen en sus trece. Lo que siento es que iba con mis padres, y tienen cerca de 80 años. Fijate el panorama.
08.12.2010 15:55
solo tiene una palabra: te han timado. Por ese dinero me voy una semana a las canarias.salu2.