Hola a todos:
En la Feria del Libro de Madrid en una de las casetas que estuvimos cotilleando, y en la que acabamos comprando más de un libro, fue precisamente la de la Editorial Maeva que es la que ha publicado este libro.
Ya entonces no sólo me llamó la atención su título, sino también la portada y es que si hay algo que cuida esta editorial, y es por una de las cosas que más me siento atraída, son sus portadas. Pero además es que me he encontrado en la lectura del libro que esa portada era, tal y como describe la autora, la portada del libro que escribe Miss Skeeter y sus “chicas”.
Mucho más atractiva esa primitiva portada de la novela que la actual, en la que han sustituido el plato de pastas y las letras rojas por una copia del cartel de la película. Pero está claro que las ventas son las ventas y más de uno será el que lea esta novela al reclamo de la película.
Pero vamos a entrar en materia
LA AUTORA
Kathryn Stockett nació y se crió en Jackon, una ciudad sureña de Estados Unidos y que ha utilizado como escenario de su novela. Estudió en la Universidad de Alabama lengua inglesa y escritura creativa y después se trasladó a trabajar a Nueva York donde residió durante 9 años. En la actualidad vive en Atlanta. Ha alcanzado la fama con la novela objeto de esta opinión.
ARGUMENTO
A principios de los años sesenta, Skeeter acaba de terminar sus estudios y vuelve a casa, una plantación de algodón en una cuidad del Sur de Estados Unidos, donde la división entre clases sociales y blancos y negros es un hecho.
Skeeter no quiere una vida como la de la mayoría de las jóvenes de su edad que viven en la zona, incluidas sus amigas, para las que lo más importante es cazar marido, tener un estatus social, tener una criada negra, tener hijos, pertenecer a la Liga de Mujeres de la ciudad, etc. Ella lo que verdaderamente quiere es ser una chica independiente, que tenga algo más que hacer que jugar al bridge, cuidar a su familia e ir a jugar al tenis al club. Ella lo que quiere es trabajar en algo serio, algo bastante difícil en aquellos tiempos para una mujer, así que al final se decide a poner en marcha su sueño de ser escritora.
Aunque no será fácil, Skeeter pondrá en marcha el proyecto de escribir un libro sobre las relaciones entre las mujeres blancas y las criadas negras que tienen a su servicio. Para ello conseguirá, después de muchas dificultades, que algunas de las criadas de sus amigas colaboren con ella para poder culminar su proyecto.
MIS IMPRESIONES
Si difícil hubiese sido hace unos pocos años imaginar que un presidente de los Estados Unidos fuera de color, en los años que transcurre esta novela si alguien lo hubiese planteado se le hubiese tomado por loco, y no estoy hablando solamente de cualquiera de los estados del sur de los Estados Unidos (aunque allí fuese más inconcebible que en otro sitio), sino de cualquier parte del país e incluso del mundo.
Y es que las diferencias entre blancos y negros (aunque en la actualidad esta palabra no sea políticamente correcta) si grandes eran en cualquier parte de Estados Unidos, en el sur eran todavía mayores, ya que había zonas diferenciadas, por ejemplo, en los autobuses, en algunos edificios; y había colegios y bibliotecas, entre otros edificios, diferentes para personas de uno u otro color.
Hasta había cosas, como un libro que si eran utilizados por una persona de uno u otro color siempre que tenía que serlo por personas de ese color.
Es curioso lo que pasa en la mente humana, pero pese a mis pocos años entonces, y a que parece que esas cosas sucedieron en una época muy lejana, han resurgido en mi recuerdo algunas de las situaciones que se mencionan en esta novela. He recordado imágenes de los telediarios (por supuesto en blanco y negro) en las que se mencionaban las acciones del Ku Klus Klan, en las que contaban que habían dado muerte a algún negro, le habían pegado alguna paliza o la aparición de esas nada extrañas, entonces, imágenes de cruces incendiadas, junto a encapuchados vestidos todo de blanco; o las de las primeras marchas en las que pedían que se reconocieran los derechos civiles de estas personas, o la noticia del asesinato de Martin Luter King que lideró el movimiento por los derechos civiles de las personas de color.
Y es que esta novela sucede en el lugar más representativo del ambiente que se vivía en aquellos momentos, algo que queda magníficamente plasmado (se nota que la autora es del sur de los Estados Unidos, y que conoce muy bien el ambiente que nos relata), y que además sitúa expléndidamente en ese momento histórico con la sola mención de hechos que sucedieron en aquellos años.
Con un lenguaje y estilo sencillo, sin grandes descripciones, nos relata una historia interesante, absorbente, entrañable, unos hechos que aunque duros destilan optimismo, unas situaciones que a veces nos emocionarán otras nos harán sonreír, otras nos indignarán, pero que ante todo es la lucha de unas mujeres que se ayudan, que anteponen el bien común al suyo propio, que no ven en un momento determinado el fin de la vida que llevan, sino la oportunidad del principio a una nueva vida.
Algunos pueden pensar que es una novela para mujeres, porque tanto sus personajes principales como los secundarios son mujeres, y la aparición de las figuras masculinas son casi inexistentes y sin ningún peso, pero no creo que sea así, sino que se trata de una historia que puede ser leída por cualquiera ya que no se trata para nada de una historia ñoña o cursi, al revés, aunque optimista es una historia con un fondo duro.
Mediante capítulos narrados en primera persona, y dedicados a sus tres protagonistas, Aibileen, Minny y Skeeter, tres mujeres con personalidades, puntos de vista y vida diferentes, se conforma el total de la historia de una sociedad en la que vemos la importancia que tiene el color de las personas, las clases sociales y las apariencias. Como las mujeres blancas de cierto estatus no son capaces de dar cabida en su grupo a mujeres de otro estrato social o como si no se comportan como ellas piensan que es lo apropiado les hacen el vacio hasta lograr que se sientan totalmente solas y excluidas, o como tratan a las mujeres de color que cuidan de sus hijos, de su casa. Como por un lado piensan que si utilizan el mismo cuarto de baño o si sus utensilios se guardan en sus armarios, junto con los que utiliza su familia, les pueden contagiar unas supuestas enfermedades de negros, mientras no les importa que sean ellas las que se encarguen de hasta el último detalle de todo lo que tiene que ver con el cuidado de sus hijos.
Me ha gustado mucho la forma de contar la historia desde el punto de vista femenino y además por tres personas distintas, porque lejos de que pueda parecer un lío (está muy bien logrado este cambio de personajes, que la escritora realiza con gran maestría logrando que en todo momento seamos conscientes de quien nos está relatando la historia), aunque a veces se refieran a los mismos hechos nos los cuentan desde su particular punto de vista, desde su personalidad y desde lo que han vivido, lo que hace que lo veamos de una forma más global.
Creo que está claro que Criadas y Señoras me ha gustado y mucho, y que recomiendo totalmente su lectura. Seguro que además de emocionaros, de haceros reir o sonreir en algún momento, también, os hará pensar y conocer una sociedad que no hace tanto existía en un país que muchos se empeñaban en presentar como el paradigma de las libertades.
Kathryn Stockett con su primera novela ha dejado el listón muy alto y le va a costar superarlo
DATOS DEL LIBRO
He tenido en mis manos la edición 4ª edición (octubre de 2011) de Criadas y Señoras, de bolsillo de EMBOSILLO, Ediciones Maeva, 559 páginas, traducción de Alvaro Abella, ISBN – 978-84-15140-56-6.
Muchas gracias a todos por vuestras lecturas, comentarios y valoraciones.
tomado por loco no, le hubieran pegado un tiro, seguro!me va a gustar este libro!