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Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 28 miembros de Ciao
Como ya sabéis algunos de los que me seguís a lo largo de mis viajes, en verano nos gusta buscar los lugares fresquitos y cada año hemos estado viajando cada vez más al norte. Primero fue Irlanda, después Escocia, le siguió Noruega, el año pasado Islandia y éste ha sido Finlandia. En un principio nuestro plan había sido permanecer en el sur del país y hacer una escapada a la vecina Rusia y ver San Petersburgo, pero dado que era muy complicado según el estilo de nuestros viajes ya que desaconsejaban el uso del coche en la ciudad, que la pintaban con bastante inseguridad y los líos de visados y demás. Decidimos dejar San Petersburgo para un viaje organizado y cambiar Rusia por volver a Noruega y llegar hasta el Cabo Norte, el punto más al norte del continente europeo.
Para acercarnos lo más posible a este punto, cogimos un vuelo con Finnair desde Helsinki hasta Inari. En el norte de Noruega hay muchos aeropuertos, pero para ir desde Finlandia tienes que hacer escala en Oslo o Conpenhagen, con lo cual pierdes mucho tiempo y dinero. De Inari pasamos la primera noche en el estupendo albergue de Karasjok del que os escribiré muy pronto ya que Ciao ha aceptado mi propuesta y es un lugar que merece mucho la pena. De Karasjok subimos bordeando el fiordo de Porsangerfjorden hasta la isla de Mageroya que es donde se encuentra el Cabo Norte. Y en dicha isla nos alojamos en la ciudad de Honningsvag que es la más grande de la zona, una ciudad pesquera que es además el centro administrativo y de turismo de la zona. A esta ciudad llegan cada día cruceros desde las ciudades cercanas y también el crucero que va bordeando los fiordos noruegos desde Bergen hasta Cabo Norte, con lo cual a pesar de ser bastante pequeña te puedes encontrar con bastante hordas de turistas. Para los que no acudáis a la isla en barco, deberéis de pasar por un enorme túnel con un peaje a la salida en el que os cobraran a la entrada y a la salida de la isla. La ciudad tiene muchos atractivos, uno de los cuales es un bar de hielo, el Icebar, que está dirigido por un palentino y que en principio iba a ser una de nuestras visitas pero que sacrificamos en pro de visitar el pequeño pueblecito de Gjevaer para acudir al restaurante de un pescador que había sido recomendado tanto por la chica que atendía la oficina de turismo como por la dueña de la casa de invitados donde nos alojamos que además nos permitió tener un 10% de descuento si decíamos que íbamos de su parte. Con esas poderosas razones no teníamos excusa posible y allí nos dirigimos.
En el camino s Gjesvaer uno puede disfrutar de
Fotos de Cabo Norte, Noruega
Honningsvag
unas hermosas vistas de la costa, los renos y los secaderos de pescado. El pueblecito de Gjesvaer es también un pueblecito de pescadores con el encanto de los mismos y que ofrece además alguna excursión en barco por la zona y ver las comunidades de aves que pululan por la zona. Después de dar un paseo por el pueblo y deleitarnos con el paisaje acudimos al restaurante donde teníamos la reserva. El restaurante es pequeñito, y se trata de un negocio familiar de los de la vieja escuela en las que el dueño te ofrece lo que ha conseguido pescar en la mañana. Nosotros íbamos con la idea de probar el King Crab o Cangrejo Rey que es una especie de cangrejo de las zonas árticas que fue introducido en el norte de Europa por los rusos y que se convirtió en un depredador de la zona desplazando a otras especies y que se había convertido en una especialidad astronómica como medida también para tener controlada su población. Como habíamos llamado para reservar no tuvimos problema, de todas maneras habíamos acudido pronto y el jaleo solía comenzar más tarde, a eso de las 10 o así de la noche. A las 8 éramos los únicos comensales así que pudimos cenar relajadamente en la terraza del restaurante y conversar con Rumus el dueño quién nos recomendó aparte de cangrejo una sopa de pescado que es la mejor que he probado en mi vida. A la cual nosotros añadimos la petición de un par de raciones de gambas, que eran muy frescas y otro par de raciones de salmón que también estaba muy bueno. Para beber habíamos pedido unas cervezas peor después de que Rusmus nos comentara que tenía un zumo casero a base de arandanos las cambiamos por dicho zumo que también estaba fabuloso. Todo estaba buenísimo y en especial disfrutamos del cangrejo rey que como podéis ver en las fotos es enorme y tiene unas patas que bien llegan a los 30 o 40 centímetros y un sabor bastante intenso.
Después de cenar nos dirigimos ya hacía el Cabo Norte, a cuyo recinto accedes después de pagar por meter el coche y por cada ocupante que vaya en él. Allí nos encontraremos en el paralelo situado en las coordenadas 71º 10' 21", el punto más al norte del continente y que aparte de esta característica que ya de por sí sirve para atraer a multitud de turistas, es un buen lugar para observar en invierno las auroras boreales si tiene sun poco de suerte, y en verano puedes acudir allí para ver el sol de medianoche que dura los meses de junio y julio durantes los cuales a las 00.00 horas el sol e acerca al horizonte pero no se oculta si no que se remonta para volver a ascender en el firmamento. Una de las recomendaciones es que vayas directamente al centro de interpretación de Cabo Norte y te dirijas a la sala de proyecciones donde podrás ver una película de unos 20 minutos con imágenes de la isla en las distintas épocas del año. Es un viaje por el lugar con vistas desde el aire, a ras de tierra y también por debajo de las aguas que rodean la isla. Podemos ver como va variando el paisaje a lo largo del año y las distintas actividades que se llevan a cabo en la isla. Podemos ver la flora y la fauna que pueblan el lugar y también las auroras boreales y el sol de medianoche. Es importante como digo acudir en primer lugar a esta sala, sobre todo si llegas cerca de la hora en la que llegan los turistas que viajan en los cruceros. El autocar sale de Honninsgvag a las 21.30 horas y a eso de las 22.00 horas es cuando todos van a estar allí, con lo cual puede que tengas problemas para encontrar sitio en la sala de proyecciones y tengas que esperar hasta la siguiente proyección con la consiguiente perdida de tiempo, e incluso puede que por esperar te pierdas la puesta de sol. El edificio cierra a las 00.00 horas así que tampoco tienes mucho tiempo. En el recito, aparte de la mencionada sala de proyecciones, tienes una exposición sobre la exploración de estos lugares tan norteños. También hay unos cuantos dioramas mostrando algunas visitas famosas como la de Sir Richard Chancellor en 1553, la escalada del rey Oscar II de Suecia y Noruega en 1873, y la llegada del rey Chulalongkorn de Tailandia en 1907 dejando su firma en una roca que constituye el centro del moderno edificio. Tenemos también una pequeña capilla dedicada a San Juan. Hay también un bar en la parte baja del lugar, excavado en la roca y que tiene también un mirador desde el cual poder contemplar el sol de medianoche sentado tranquilamente y disfrutando de una deliciosa bebida. El problema es que para disfrutar de tal placer debes de reservar y a esas horas no abren para el publico normal. El recinto lo completan un bar restaurante, una tienda y una oficina de correos desde la cual puedes mandar tus postales desde el punto más septentrional de Europa.
El exterior es bastante austero en cuento a decoración. Tenemos una enorme explanada con los acantilados que dan al mar al fondo y cerca de ellos una escultura que representa el globo terráqueo y que será el punto donde la mayoría de las personas se tomaran una foto. Mi recomendación es que dejes las fotos para el final, para cuando se haya puesto el sol (a no ser que vayas en las fechas del sol de medianoche). Muchos turistas se van cuando el sol ya se ha puesto y en las fotos uno no distingue si el sol que se ve al fondo es el del anochecer o el del amanecer. Otra recomendación es que la escultura tiene un par de focos que la iluminan y que se van encendiendo de manera intermitente y alternativamente. Haz la foto con el sol al fondo y espera a que el foco te ilumine, así no te quedara una silueta con tu figura y te verás tú y el fondo en la foto. Aparte de esta escultura tenemos también una estatua de una mujer y un niño, con una especie de monedas al fondo que se llama "Niños del mundo". Una columna de piedras con los nombres de varias ciudades sirve para indicarnos en que ciudades puede disfrutarse en verano del sol de medianoche, mostrándonos que según bajamos menor es el número de días en los que se puede disfrutar de tal fenómeno.
Nuestro viaje a Cabo Norte se realizó el 6 de Agosto cuando ya se había acabado la temporada del sol de medianoche. Sin embargo el sol se puso a las 23.33 horas y a la 1.26 minutos ya volvió a aparecer por el horizonte sin que en ningún momento te quedases en oscuridad y podías ver perfectamente. La verdad es que es una experiencia bastante curiosa que te descoloca un poco pero que aparte de permitirte disfrutar de unas puestas de sol casi eternas, te permite poder decir cuando vuelvas a casa que has estado varías noches sin dormir como cuando te ibas de juerga antiguamente con los amigos je je.
DATOS TÉCNICOS.
En toda historia bonita hay algún pero que la puede estropear, y en este caso son los datos técnicos, así que si no quieres desengaños mejor deja de leer. Advertido quedas.
El primer punto de discusión es que realmente el punto más alto se encuentra a unos 150 metros, lo que sucede es que es un lugar demás difícil acceso y con poco espacio para contemplar las cosas con comodidad y las vistas encima son malas. Por eso se escogió este lugar para establecer el punto oficial del Cabo norte. Otro de los temas de discusión es que aunque estemos muy cerca del continente, no dejamos de estar en la isla de Mageroya, y hay muchas discusiones de si pertenece al continente o tiene categoría propia de isla. Si seguimos poniéndonos tiquismiquis, los noruegos tienen un archipiélago de islas, las Svalvard que se encuentra mucho más al norte, por encima del paralelo 80, lo cual hace que sea el punto más al norte de Europa si bien no lo es del continente.
Sea como sea, Cabo Norte es un lugar especial al que recomendaría visitar, tanto por lo que sería Cabo Norte en sí como los pueblecitos de Honningsvag y Gjasver. realmente son lugares encantadores con unos paisajes preciosos con los que disfrutar de la vida en Noruega y de los pueblos pesqueros. Yo volvería sin pensármelo.
Ains, hoy no hago más que leer sobre viajes, y yo que este año me quedé sin vacaciones, mi último viaje en mayo y aún tendré que esperar hasta agosto, pero éste que describes es muy apetecible, unas amigas mías lo hicieron en su ruta el año pasado y les encantó y las fotos son maravillosas, las de ellas y las tuyas. Saludos
No te preocupes por San Petersburgo, merece una estancia larga. Por lo que te voy conociendo, allí te vas a dejar bastantes GIGAS de fotos. Respecto al Icebar, lo regentan unos españoles. La experiencia es "agradable" y muy diferente a lo que me esperaba, pero merece más la pena el pueblecito Gjesvaer. El zumo de arándanos es bien fresquito y dulzón, ¿verdad?. Aparenta una sangría, :-P. ¡¡¡AY, QUE RECUERDOS!!!. Yo estuve durante el sol de medianoche (el 18 de junio y amanecer del 19 de junio). IMPRESIONANTE y EMOCIONANTE. TAMBIEN VOLVERÍA. Seguimos leyéndonos.
28.04.2010 13:04
Que recurdos de cuanso yo estuve allí. Saludos.
17.01.2008 11:19
Ains, hoy no hago más que leer sobre viajes, y yo que este año me quedé sin vacaciones, mi último viaje en mayo y aún tendré que esperar hasta agosto, pero éste que describes es muy apetecible, unas amigas mías lo hicieron en su ruta el año pasado y les encantó y las fotos son maravillosas, las de ellas y las tuyas. Saludos
24.11.2007 22:20
No te preocupes por San Petersburgo, merece una estancia larga. Por lo que te voy conociendo, allí te vas a dejar bastantes GIGAS de fotos. Respecto al Icebar, lo regentan unos españoles. La experiencia es "agradable" y muy diferente a lo que me esperaba, pero merece más la pena el pueblecito Gjesvaer. El zumo de arándanos es bien fresquito y dulzón, ¿verdad?. Aparenta una sangría, :-P. ¡¡¡AY, QUE RECUERDOS!!!. Yo estuve durante el sol de medianoche (el 18 de junio y amanecer del 19 de junio). IMPRESIONANTE y EMOCIONANTE. TAMBIEN VOLVERÍA. Seguimos leyéndonos.