Andy es un joven banquero condenado de manera injusta a cadena perpetua por el asesinato de su mujer y su amante.
Película muy dura, llena de sentimientos y espíritu de esperanza. Tim Robins y Morgan Freeman nos llevan a la triste escena de un centro penitenciario, donde se muestra como muere el alma de un hombre cuando es encerrado...y a la vez nos demuestra que hay esperanza.
Con un guión increíble, nos lleva a diálogos llenos de sentimientos que solo algunas personas pueden sentir desgraciadamente en dichas circunstancias...la forma en que te mete dentro de la piel de estos presos és espectacular...llegué a sentir pena y rabia, desesperación ,empatía... cosas que muchas películas no han logrado...
La entrañable amistad entre Tim Robins y Morgan Freeman quiere transmitirnos que se necesita algo más que unos barrotes para hacer sentir a un hombre preso...por otra parte, si hay hombres que pierden su alma y su identidad dentro de dichas jaulas para humanos y llegan a situaciones extremas.
Le doy un 10 a ésta película: es tierna y a la vez dramática, es esperanzadora, los actores son fenómenos y el guión espectacular.