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El porqué del título de la opinión lo entenderéis a medida que conozcáis este café. Se trata de un lugar escondido, en una diminuta bocacalle de la ya pequeña calle de Ruiz, (en el madrileño barrio de Malasaña) llamada calle Galería Robles. En este lugar oscuro y escondido, como decía, se encuentra el Café Ajenjo, que delata sólo su presencia con un viejo y pequeño cartel de neón verde, más apropiado para un cutre bar de barra que para lo que nos espera dentro. Desde la calle no se puede adivinar nada del interior, ya que los cristales están tapados estratégicamente con unos visillos. Y por fin entramos: es un café de los antiguos, pero de los antiguos de verdad, de esos que cada vez quedan menos en Madrid, de barra de mármol, caja registradora antigua, mesitas pequeñas de madera, mármol y forja, recovecos, paredes con fotos antiguas, una tarta bajo una campana de vidrio y un teléfono enorme y negro en la pared. Todo allí es auténtico, todo es antiguo. Un lugar imprescindible para una buena charla de amigos de las que duran horas, una tertulia bohemia, o una tarde tranquila leyendo. La especialidad del lugar son los cócteles: una carta extensísima con nombres sugerentes, y lo más importante: no dicen los ingredientes que llevan. El dueño no nos lo dirá por mucho que insistamos, sus recetas son un auténtico misterio y no las revela a nadie, (la competencia acecha, dice él) ése es el encanto: para pedir hay que comunicarle tus gustos: si te gustan los cócteles fuertes, cargados, suaves, dulces, ácidos...él busca el más adecuado, y siempre acierta. Para los abstemios, imprescindible probar sus batidos, el increíble batido Ajenjo, especial de la casa, es delicioso, y otras maravillas como los distintos tipos de café, chocolate, té... Además, para amenizar la velada se puede escoger uno de los juegos de mesa clásicos: naipes, ajedrez, damas y parchís. Ni siquiera en eso se han hecho concesiones a los juegos de moda como el Trivial o el Pictionary; sólo juegos clásicos. El precio, lógicamente, es como el de cualquier local de estas características: la consumición más simple anda sobre los 3 € y fácilmente se alcanzan los 4 o 6, pero teniendo en cuenta lo generoso de las raciones (los batidos son una copa enoooorme) y que se pueden pasar varias horas tranquilas y amenas, merece la pena.
25.01.2005 10:14
Me encantan los barrios por los que te mueves ;)
25.01.2005 01:01
No conocía el lugar ! Y aunque caro, parece estar estupendo !! :) BeSoS !! ;***