Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 24 miembros de Ciao
Hola amigos. Esta opinión la tengo escrita en otras páginas.
Cuando fuimos a Argentina, íbamos avisados de que éste era un café que no podíamos dejar de visitar, ya que, según nos decía todo el mundo, era volver al pasado.
Evidentemente, cuando estuvimos en Buenos Aires, fuimos y, sinceramente, alucinamos. Ya, la puerta de entrada, te impacta, fabricada de cristal y madera. En cuanto entras, ves las mesas, todas muy ordenadas, de mármol y roble, y son los camareros, vestidos para la ocasión, los que te indican dónde sentarte. Después empiezas a mirar todos los cuadros que hay colgados en la pared, y, en general, todo el café, porque es verdad que te lleva a otras épocas más antiguas.
Si ahora nos llama la atención, imaginad lo que fue este café en su momento, cuándo allí se juntaban Alfonsina Storni, el gran Cárlos Gardel, Pirandello y uno de los mejores escritores españoles del momento, Federico García Lorca.
Nosotros, cómo fuimos al mediodía, tomamos un pequeño Martini, que yo creo que me supo a gloria, por el lugar en el que lo estaba tomando, es una maravilla digna de visitar. Nunca hubiera pensado que un café, podría despertar en mí tantas y tan diferentes sensaciones.
Allí nos enteramos, de que por la noche se daban recitales de tango y de jazz en una sala decorada con cuadros de pintores, del famoso barrio de La Boca, con fotos de personajes famosos, y sus mesas de billar de madera, que yo creo que son tan antiguos cómo el propio café.
Otro detalle que nos llamó mucho la atención, fue que la gente entraba, sacaba sus fotos, se iba sin tomar nada, y nadie le decía absolutamente nada. Está claro que, en estos momentos, este café, es para todos los turistas que visitamos Buenos Aires, aunque también puedes encontrar a gente del país.
19.04.2012 23:07
valorada, un saludo!!
18.04.2012 22:49
interesante
17.04.2012 21:25
viva el turismo....