Sobre mí:En trivago y en dooyoo como aderyndhu.
Gracias por las valoraciones, pero si me las dais sin leer l...
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Estuve en Salamanca durante 10 díaz hace unos años, compitiendo en la Liga Nacional de Debate Universitario, y, en los ratos que tuvimos libres, tuve ocasión de visitar la ciudad y de conocer algunos de sus locales nocturnos, y uno de los que mejor sabor de boca me dejó fue el Camelot, un pequeño pub - discoteca que nos recomendaron y al que fuímos en un par de ocasiones, hasta cerrar el local en ambos casos.
Se trata de un local ubicado en el centro de la población, a escasos metros de la plaza mayor y en un edificio antiguo de piedra justo detrás del convento de las Úrsulas, y la verdad es que su interior sabe respetar bastante bien el espíritu medieval del edificio, con sus paredes depiedra y su decoración en hierro y madera, tan poco ususal en locales destinados a una clientela joven. Al tratarse de un local de una sola estancia, para aprovechar mejor el espacio, existe un altillo al que se accede desde la pista de baile por unas escaleras, y es ahí arriba donde se situan la mayoría de las mesas, mientras que abajo hay una barra larga, con taburetes, y el escenario, al fondo, para actuaciones musicales, aunque lo más habitual es que en el local se pinche música de baile desde una cabina situada también a media altura, no directamente sobre el suelo sino sobre otra barra, más pequeña y redondeada.
Nosotros nos sentamos arriba, éramos cinco o seis y estuvimos bailando y disfrutando del ambiente hasta altas horas de la madrugada. La verdad es que se trata de un local guapísimo con un ambiente que realmente es genial, supongo que en parte debido a que Salamanca es una ciudad universitaria y está llena de gente joven. La música que pinchaban en esa época (no se si habrá variado mucho), rondaba entre la típica música pachanguera de discoteca y la música electrónica más suave, y la verdad es que me encantó porque me gusta mucho bailar. Y además, al menos en aquella época, servían unos cubatas que eran una pasada. De hecho creo que es de los pocos lugares en los que me han servido un bacardí con cocacola agitado sin que lo tuviera que pedir. Y, aparte de eso, he de decir que a la hora de cerrar, los camareros estuvieron muy amables a pesar de que tardamos en acabar de salir del local y eso les hizo tardar en hechar el cierre y acabar su jornada.
En cuanto a precios, no los recuerdo exactamente, pero los normales en un local de estas características, supongo, ya que si hubiera sido muy caro creo que me hubiera ido al rato de entrar.
En definitiva, si pàsais por Salamanca y os gusta salir de noche, el Camelot es una gran opción.
06.06.2011 14:01
joer.... yo también quiero ir....
05.06.2011 17:52
Me suena haberlo visto por fuera cuando estuvimos hace tres años. Muaks
03.06.2011 23:27
me encantaria conocerlo.salu2.